El exceso de Selfies asociado a la baja autoestima

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La revolución que está generado en nuestro día a día las redes sociales, es ya una realidad, así como el estar registrado en cada red social que exista, lo es aún más.

La necesidad de querer compartir todo lo que nos pasa, para muchos nos hace sentir aceptados y comprendidos por una sociedad que cada vez pone de manifiesto este tipo prácticas. Muchos, incluso, llegan a pensar que si no lo hacen su vida no es más que un rutina aburrida.

Pero, ¿hasta qué punto esa simple tarea de hacerse un autorretrato, “Selfie”,  se puede convertir en una obsesión?

Desde el ámbito de la psicología, y según varios estudios realizados, llegamos a la conclusión de que esa necesidad de querer compartirlo todo reiteradamente, está relacionado con la baja autoestima. Del mismo modo, afirmamos que las personas exhiben sólo lo que quieren mostrar,  y eso les permite ir construyendo una identidad que se pone a consideración de los demás con el objetivo de recibir retroalimentación y ser aceptados por una sociedad, que cada vez, se toma el permiso de calificar la vida de las personas. Por tanto hay que tener cuidado con esas prácticas, porque muchas veces, “no todo es lo que parece”.

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El “Síndrome Selfie”, y el uso excesivo de las redes sociales se consideran signos narcisistas, pero, ¿qué es ese fenómeno en realidad?

Un trastorno en la personalidad, que implica la preocupación por sí mismo y sobre cómo es percibido por los demás. El narcisista está interesado por la satisfacción de su vanidad y la admiración de sus propios atributos físicos e intelectuales. Para nadie es un secreto que esta práctica no es más que la moda por el culto a la imagen.

Pero, ¿ dónde está el límite?

Un mal uso de las redes sociales, puede llevarnos al suicidio, a trastornos alimenticios, depresiones entre otros muchos. El caso más reciente ocurrió, el pasado 20 de septiembre, cuando una de las influencers mas reconocidas, Celia Fuentes, fue hallada sin vida en su domicilio.

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Pero, la pregunta que nos hacemos es, cómo una joven con una aparente vida llena de lujos, trabajo, éxito le llevó acabar con su vida. La razón más clara es la obsesión por conseguir un gran número de seguidores, y una constante valoración y el querer idealizar una realidad  que realmente  no existe.

Para resolver este tipo de problemas contamos con la Dra. Carolina Torres es especialista en estos temas.  Consúltanos en el teléfono 653-23-43-36 o en nuestro correo electrónico carolina@psicotorres.es

La vuelta al cole, una rutina entretenida

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Después de las fiestas estivales llega septiembre y con ello la rutina vuelve a muchos hogares españoles y con ellos la carga de trabajo, es cada vez más amplia. Es por ello que muchos padres se plantean la posibilidad de cuáles son las mejores actividades extraescolares en las que su hijos podrán ir desarrollando nuevas habilidades. Pero muchos de ellos se preguntan si resulta beneficioso o si por el contrario supone una sobrecarga de trabajo en el día a día.

1- El primer paso es importante que los niños/as elijan las actividades en las que quiere participar. Sus padres actuarían como mediadores, para orientarles las que mejor se adaptan a ello, pero nunca que ellos sientan esa decisión como una imposición por parte de su familia. Dichas actividades tienen que ofrecer a los más pequeños un disfrute y aprendizaje.

2- Se recomienda que las actividades no superen más de 3, y siempre que esté relacionado con la actividad física y lúdica, en edades más tempranas, porque eso permitirá, el desarrollo psicomotor, y mejorar actividades físicas.

Hay un abanico de actividades que harán que los “más pequeños” vayan generando nuevos talentos e ingenio.

Con las actividades artísticas como puede ser la pintura, en ella se estimula la comunicación, la creatividad,  y la expresión de los niños. Se le considera como un tratamiento terapéutico para los niños. Con esta actividad le ayuda a reducir la ansiedad y los miedos; así como que les ayuda a descubrirse a ellos mismos. Del mismo modo, el teatro, tocar un instrumento resulta beneficioso para aumentar su motivación.

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En cuanto a las actividades deportivas es importante decir que son esenciales para la formación integral, de sus hijos. En el momento en que los niños interpretan el deporte como un juego se van involucrando cada vez más y así se genera valores como la amistad, compañerismo, tolerancia y constancia. Algunos de ellos pueden ser el tenis, futbol, baloncesto.

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Lo importante es que todas estas actividades extraescolares jueguen un papel importante para lograr un mejor desarrollo integral de los hijos,  y así no generar estrés, ansiedad, en los más pequeños.

Por tanto, son más los beneficios, que aportan este tipo de actividades para los más pequeños, pero siempre evitado la saturación y la imposición por parte de los padres.

Para resolver algunas de esas cuestiones la Clínica Psicológica Psicotorres en Salamanca está a su disposición para resolver toda serie de dudas y hacer que las nuevas actividades extraescolares, no se convierta en una  sobrecarga.  Consúltanos en el teléfono 653-23-43-36 o en nuestro correo electrónico carolina@psicotorres.es

 

Tratamiento del Tabaquismo: programa para dejar de fumar

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Dejar de Fumar es uno de los momentos más duros y más difíciles. Por eso, en Piscotorres hemos diseñado un programa para dejar de fumar que seguro te ayudará.

Este programa se llevará a cabo en nuestro Centro de Piscología Psicotorres dirigido por la Dra. Carolina Torres de manera individualizada. Las sesiones durarán aproximadamente 45 minutos, se pueden alargar a una hora en algunos casos más concretos o especiales. La meta suele alcanzarse en 6-7 sesiones de media.

A lo largo del proceso se le dan al paciente pautas de actuación, técnicas de relajación y se lleva a cabo un examen exhaustivo de la conducta de fumar.

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Pasos a seguir:

  • Anamnesis: historia del problema. Se hace un recorrido de su historia en relación al tabaco. Desde su primer cigarrillo, cómo comenzó y cuándo empezó a fumar de manera habitual. Cuánto fumaba y si han existido intentos de abandonar el hábito.
  • Hacemos un análisis topográfico: qué marca fuma, cuántos cigarrillos fuma, si inhala o no el humo, cuánta parte del cigarro fuma y qué intervalo de tiempo existe entre cigarros.
  • Análisis funcional: antecedentes de la conducta de fumar, en qué momentos se lleva a cabo la conducta, con quién, sensaciones, etc.
  • Expectativas sobre el tratamiento: se analizará el por qué quiere abandonar el hábito.
  • Uso de instrumentos de evaluación sobre el hábito de fumar.
  • Aplicación de técnicas para el tratamiento: el objetivo principal es que el sujeto consiga abandonar la conducta de fumar de manera progresiva, mediante la reducción gradual de nicotina y alquitrán.

Puedes ponerte en contacto en el teléfono  653.23.43.36, en nuestro email  carolina@psicotorres.es, o través de nuestras redes sociales en Facebook.

Todas las personas que lo han intentado, lo han conseguido.

Síndrome o Depresión Post-vacacional: cómo evitarlo

El periodo vacacional es un momento para distraerse, ir a la playa o a la montaña, aprovechando los momentos con la familia, amigos o con la pareja. Cuando se termina este periodo vacacional, hay personas que sufren una situación de “síndrome o depresión” que se caracteriza por una profunda tristeza, baja autoestima, pérdida de interés por todo o disminución de las funciones psíquicas.

Este síndrome o depresión se produce al no ser capaz de adaptarse de nuevo a la vida rutinaria, produciendo molestias que nos hacen responder a nuestras actividades rutinarias con un menor rendimiento.

Es muy difícil concretar qué tipo de trabajadores son los más propensos a sufrir este tipo de situaciones, pero sí podemos hacer una aproximación en base al entorno de trabajo y las características personales. En base a esta reflexión podemos decir que quien más puede padecer este tipo de situaciones son aquellas personas que tienen menor resistencia ante la frustración, y en cuanto a las características del trabajo en sí, son los trabajos más rutinarios, en los que no cabe la innovación, la superación de uno mismo o el planteamiento de nuevas ideas, en los que más suelen darse estos síntomas depresivos.

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Cuadro clínico:

  • Fatiga general que dificulta o impide a una persona realizar tareas que en condiciones normales se harían fácilmente.
  • Síntomas de Insomnio y de una somnolencia durante el día.
  • Limitación de la capacidad de concentración y tolerancia al trabajo.
  • Cambio del carácter con cierta agresividad que puede llegar a afectar las relaciones con los compañeros generando un mal ambiente laboral.
  • Estrés agudo que se manifiesta en la disminución del rendimiento, palpitaciones, sudoración, aumento de las frecuencias respiratoria y cardiaca, temblores…
  • En extremos, si se perpetúa más allá de unos días, puede aparecer un síndrome de ansiedad generalizada o estrés crónico, que exigiría de tratamiento.

En nuestra clínica Psicotorres.es os ayudamos a controlar este tipo de situaciones y para ello os dejamos algunas pautas para evitar el síndrome post-vacacional:

  • Volver de vacaciones unos días antes. Esto ayuda al trabajador a aclimatarse de forma más paulatina a su vida laboral.
  • Dividir los días de vacaciones. Es aconsejable dividir estos días de vacaciones a lo largo del verano para hacer la vuelta al trabajo menos dura.
  • Empezar de manera gradual y no cargarse de trabajo el primer día. Controlar la intensidad del trabajo, de menos a más intensidad, siempre intentando comenzar por las tareas más fáciles y gratas.
  • Ver el lado positivo. Si se interpreta de forma positiva el fin de las vacaciones, resultará más sencilla. Esto es posible si se evita pensar que el trabajo es una carga y se enfoca desde otra perspectiva. Al salir del trabajo intenta tener tiempo para hacer actividades que te gustan.
  • Llevar una buena alimentación. Una dieta rica en alimentos que ayuden a estimular la serotonina, como puede ser el chocolate negro, el pescado azul o las nueces.
  • Se positivo y realista: establece pequeñas motivaciones, ya bien sea el deporte, el cine…etc. 

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Infografía  ( Vía coinc.es)

Este síndrome no es un caso aislado, ya que se está convirtiendo en un problema muy común en los meses de Septiembre. Y los periódicos digitales se hacen eco del problema, así nos lo hacen saber desde el periódico digital La Gaceta, con quien han  contado con el Colegio de Psicólogos de Castilla y León.

Pensar en positivo, no adelantar acontecimientos o introducir nuevas actividades en la rutina son algunas de las recomendaciones que dan los expertos para la reincorporación.

Puedes ponerte en contacto con nosotros en el teléfono 653.23.43.36, en nuestro email  carolina@psicotorres.es, o través de nuestras redes sociales en Facebook.

Las fases de adquisición de la autoestima en la persona

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Las personas necesitan tener cierto grado de autoestima para desenvolverse en el transcurso de la vida con normalidad, este concepto que consideramos tan complejo simplemente se refiere a lo que de forma menos técnica llamamos amor propio. Si analizamos la capacidad de adquirirla, determinaremos que se origina de la estima a sí mismo, tener presente tus puntos fuertes y débiles y poder estar orgulloso de éstos. Esto supone querernos por lo que verdaderamente somos de una forma estable.

La Dra. Carolina Torres puede ayudarte con los problemas de autoestima que te pueden causar problemas en tu vida diaria.

La autoestima también nos ayuda a alcanzar objetivos que nos podemos poner a corto o largo plazo con la condición de que estos sean posibles. Ya, que si por ejemplo, estos son posibles y te motivan a ello, la distancia entre la realidad y el objetivo siempre será beneficiosa. Pero si por el contrario estos son imposibles y aplastantes, la distancia entre la realidad y el objetivo se verá truncada por la imposibilidad y generará mucha frustración.

 

autoestima

 

Para poder sentirse a gusto consigo mismo la distancia entre lo que uno es y lo que uno quisiera ser debe de ser estimulante, no infranqueable. Así nos encontramos con ideas como “dónde poner el Listón”. Si está demasiado alto, es una fuente de frustración constante, si está demasiado bajo el aburrimiento nos abrumará.

Si la autoestima de un sujeto se encuentra en cotas muy bajas, éste no podrá aceptarse y no conseguirá quererse tal como es. Su idea preconcebida de si mismo se convertirá en un auto castigo constante y esto  rebajará aún más la autoestima, fomentando de esta manera el círculo vicioso en el cual se encuentran muchas personas que sufren de este tipo de dificultades.

La generación de autoestima en una persona viene marcada por varias fuentes en el desarrollo del individuo que se solapan cuando éste llega a la madurez.

1- Si nos fijamos en la primera fuente, resulta muy difícil de determinar de forma práctica ya que viene producida por las fantasías más primitivas en los adultos. Así, se considera que todo bebé está perfectamente contento de sí mismo y se encuentra en un bienestar del cuál se siente el centro y el creador.

2- De forma evidente, este estado desaparece sin la participación activa la figura de la madre, que le provee de ese bienestar. La madre nos transporta a la siguiente fuente de la autoestima que tiene su origen en el amor que los padres muestran hacia los hijos queriendo al bebé aportar a éste unidades de amor propio suficientes para rellenar su autoestima. En otras palabras, es la madre o la figura de cuidado la que tiene que ir frustrando al hijo poco a poco y dándole paso al padre o figura paterna para poder romper la díada madre-bebé. Precisamente, de estas frustraciones se derivará la capacidad de gestión futura.

3- En la medida que el niño crece, los padres irán regulando el comportamiento del niño con límites y normas, además de valores morales. Al proponer a éste las normas y las aspiraciones de la familia y de la sociedad que lo acoge, los padres le muestran firmemente el camino para poder decidir.

4- Esto acaba en el auto convencimiento de las normas y aspiraciones que acaban formando una consciencia moral. Ésta, recompensa a una buena conducta con un sentimiento interno de orgullo auto merecido. El sentimiento de autovalía e independencia es de suma importancia a la hora de poder desarrollar una buena autoestima, y, para ello, los padres y entorno han debido dejar espacios para que el hijo/a cometa errores y aprenda a levantarse y sobreponerse por sí mismo.

5- La última fuente es la más externa de todas y tiene que ver con el reconocimiento que el individuo adulto recibe de los otros, del grupo. Actuar de una forma que es valorada por los demás contribuirá a su reconocimiento.

Somos tu Clínica Psicológica en Salamanca. Te atendemos en la dirección Calle María Auxiliadora, 74 – 2ºB. Siempre elegimos la técnica y el enfoque que más convenga a tu caso.

Puedes ponerte en contacto con nosotros en el teléfono 653.23.43.36, en nuestro email  carolina@psicotorres.es, o través de nuestras redes sociales en Facebook.

Abuso Infantil

El abuso sexual infantil es un problema que se ha presentado a lo largo de la historia en diferentes culturas, clases sociales, niveles educativos, grupos religiosos y étnicos. Durante muchos años nuestra sociedad ha estado dormida ante una problemática que de manera perjudicial afecta a nuestra niñez y a nuestras familias en general, y sólo hasta hace poco se ha comenzado a hablar del tema, causando un gran impacto e incredulidad en todas las personas.

Los abusos sexuales son atendidos por una gran variedad de profesionales (médicos, trabajadores sociales, psicólogos, policías, abogados, forenses y jueces). Cada uno de ellos tiene preferencia por nombres específicos, tales como ataques al pudor, estupro, violación, sodomía, pedofilia, pederastia, incesto, etc., no siempre mutuamente excluyentes y, en ocasiones, un tanto eufemísticos. Esta amplia terminología, que ha invadido la literatura médica, crea cierta incertidumbre en el profesional sanitario.

Según la definición de la OMS (1986), la explotación sexual de un niño implica que éste es “víctima de un adulto, o de una persona evidentemente mayor que él, con fines de satisfacción sexual. El delito puede tomar diversas formas: llamadas telefónicas obscenas, ultraje a pudor, voyeurismo, violación, incesto, prostitución de menores”.

El abuso sexual comprende la violación (penetración en vagina, boca o ano con el pene, dedo o con cualquier objeto sin el consentimiento de la persona), el contacto genitaloral, las caricias (tocar o acariciar los genitales de otro, incluyendo la masturbación forzada para cualquier contacto sexual sin penetración), el obligar a que el niño se involucre en contactos sexuales con animales, el obligar a los niños a ver actividades sexuales de otras personas, las peticiones sexuales, el voyerismo, el exhibicionismo (mostrar los genitales de manera inapropiada), y también incluye la explotación sexual infantil (implicar a menores en conductas o actividades que tengan que ver con la producción de pornografía o promover la prostitución infantil o el tráfico sexual). En ocasiones se habla de agresión sexual cuando se añade un componente de violencia al abuso sexual.

Tipos de abuso sexual

Se podrían definir cuatro tipos de categorías con respecto a las conductas físicas:

  • Incesto: contacto físico sexual que se realiza por parte de parientes cercanos de la victima
  • Violación: cuando el abuso es cometido por un extraño
  • Vejación sexual: cuando el contacto sexual se realiza por el tocamiento intencionado de zonas erógenas del niño o para forzarlo, alentar o permitir que este lo haga en las mismas zonas del adulto
  • Abuso sexual sin contacto físico: seducción verbal, exposición de los órganos sexuales y la auto-masturbación en presencia del niño con el objeto de buscar gratificación sexual.

Fases del abuso sexual

Según afirma Galdós (1999) es posible detectar 3 fases principales en el desarrollo del abuso sexual infantil, a saber:

  • Fase de Inicio o “enganche“: Cuando el abusador logra establecer con su víctima un nivel de acercamiento y se asegura que éste no contará a nadie el contacto establecido. En esta fase el niño, dependiendo de la edad que tenga, se encuentra confundido y por lo general no entiende lo que ocurre.
  • Fase de Continuidad: Una vez asegurado el silencio e la víctima, el abusador buscará sinnúmero de ocasiones para estar juntos, aumentando el abuso sexual, pudiendo llegar hasta la penetración. En esta fase dependiendo de la edad del niño es posible que trate de evitar la presencia del abusador, lo cual puede tomarse como un indicador del abuso.
  • Evidencia o Confirmación: Se produce de manera abrupta, y es cuando el abusador es sorprendido o porque la víctima cuenta lo que ha ocurrido. Es la fase de mayor tensión en la familia de la víctima, generalmente reaccionan de manera violenta contra el abusador, pero también es muy frecuente que interroguen de manera incisiva al niño/a, situación que lo/a confunde más acentuándose los sentimientos de culpa.

Indicadores del abuso sexual

Es posible descubrir que un niño ha sido abusado sexualmente, en especial si es menor de 7 años, cuando su comportamiento no corresponde a su edad ni a las costumbres de la casa, sea porque muestran curiosidad en extremo o porque hacen preguntas o comentarios sobre sexo (no esperables a su edad).

  • A nivel Físico: Embarazo, enfermedades de transmisión sexual, irritaciones o malestar en los genitales, aseo constante de los genitales o se niega a hacerlo; dolor al orinar, infecciones genitales frecuentes.
  • A nivel Psicológico: Se detecta depresión, pérdida del apetito, disminución del rendimiento escolar, rabia u hostilidad o comportamiento sexual inadecuado a la edad.
  • A nivel Comportamental: Puede huir de la casa, presentar conductas regresivas, es decir, comportarse en un nivel de desarrollo anterior al actual.

Consecuencias del abuso sexual infantil a corto plazo

Físicas:

  • Pesadillas y problemas de sueño.
  • Cambio de hábitos de comida.
  • Pérdida de control de esfínteres.psicoterapia

Conductuales:

  • Consumo de drogas y alcohol.
  • Conductas autolesivas o suicidas.
  • Bajada del rendimiento académico.

Emocionales:

  • Miedo generalizado.
  • Culpa y vergüenza.
  • Depresión, baja autoestima y sentimientos de estigmatización.
  • Rechazo al propio cuerpo.
  • Síndrome de stress postraumático.

Sexuales:

  • Conocimiento sexual precoz o inapropiado de la edad.
  • Masturbación compulsiva.
  • Problemas de identidad sexual.

Sociales:

  • Déficit en habilidades sociales.
  • Retraimiento social.
  • Conductas antisociales.

 Consecuencias del abuso sexual infantil a largo plazo

Aunque no existe un cuadro diferencial del abuso sexual infantil, hay consecuencias de la vivencia que permanecen o, incluso, pueden agudizarse con el tiempo, hasta llegar a configurar patologías definidas.

A continuación, se enumeran algunas de las consecuencias a largo plazo que puede vivir un niño o niña víctima de abuso sexual.

Físicas:

  • Dolores crónicos generales.
  • Hipocrondría o trastornos psicosomáticos.
  • Alteraciones del sueño y pesadillas recurrentes.
  • Problemas gastrointestinales.
  • Desórdenes alimentarios, especialmente bulimia.

Conductuales:

  • Intentos de suicidio.
  • Consumo de drogas y alcohol.
  • Trastorno disociativo de identidad.

 Emocionales:

  • Depresión.
  • Baja autoestima.
  • Síndrome de estrés postraumático.
  • Dificultad para expresar sentimientos.

Sexuales:

  • Fobias sexuales.
  • Disfunciones sexuales.
  • Falta de satisfacción sexual o incapacidad para el orgasmo.
  • Alteraciones de la motivación sexual.
  • Dificultad par establecer relaciones sexuales, autovalorándose como objeto sexual.

Sociales:

  • Problemas de relación interpersonal.
  • Dificultades de vinculación afectiva con los hijos.
  • Mayor probabilidad de sufrir revictimización, como víctima de violencia por parte de la pareja.

El papel de la familia es esencial en la recuperación del niño: si le creen desde el primer momento y le apoyan, constituyéndose en modelo y referente afectivo alternativo, el menor se recuperará antes y mejor que en caso contrario.

¿Cómo detectar un caso de abuso?

  1. Indicadores físicos: aunque con frecuencia los abusos sexuales no producen lesiones físicas, entre los indicadores y lesiones de este tipo de abuso se encuentran el sangrado en genitales o ano, las fisuras anales, los moratones, la infección urinaria y el dolor al sentarse o andar. Entre los indicadores físicos están, también, los problemas del sueño o alimentación y el embarazo en adolescentes.
  2. Conductas: aislamiento social, desconfianza relacional, conocimiento y/o práctica de conductas sexuales no propias de la edad, lenguaje sexual, masturbación excesiva, agredir a otros, delincuencia y uso de drogas en la adolescencia, problemas escolares, etc.
  3. Emociones: síntomas de ansiedad, terrores nocturnos, depresión, sentimiento de culpa, miedo a los adultos o a un adulto específico, agresión, conflictos con la familia o amigos. 

¿Qué hacer ante un posible caso de abuso?

Los expertos formulan las siguientes recomendaciones:

  1. Propiciar la confianza de los niños y escucharles. Padres y educadores deben animarles a hablar
  2. Creer al niño. No hay que cuestionar la veracidad de los hechos porque cuando los niños cuentan un abuso, no mienten prácticamente nunca.
  3. Decirle que no es culpable. Casi siempre muestran sentimientos de culpabilidad, por lo que es muy importante dejarle claro que él no tiene ninguna culpa, que el responsable es el agresor.
  4. Hacer que se sienta orgulloso por haberlo contado. Quienes comunican estos hechos son valientes.
  5. Asegurarle que no le ocurrirá nada, que el abuso no se repetirá y no habrá represalias.
  6. Decirle que saldrá adelante.
  7. Expresarle afecto. Necesitan sentirse seguros y queridos, sobre todo en situaciones traumáticas como en los casos de abusos sexuales.
  8. Hablar de lo ocurrido y del agresor. El niño debe reconocer sus sentimientos. Hay que animarle a hablar del abuso y hablar del agresor como alguien que necesita ayuda.
  9. Comunicar el abuso a la familia o a los Servicios de Protección de Menores. Hay que informar a la familia de lo ocurrido cuanto antes, para que busquen la ayuda necesaria y protejan al niño para que el abuso no vuelva a producirse. Si el abuso es intrafamiliar, se debe informar a un familiar directo diferente del agresor. En estos casos conviene seguir el caso, llamando a la familia o concertando entrevistas con ella para comprobar si está intentando resolver el problema o si se está ocultando o negando, como ocurre muchas veces.
  10. Acudir a un profesional de la salud mental para tratar el caso y así gestionar de una manera eficaz el manejo de emociones, de sentimientos y los esquemas inconscientes formados.

Psicotorres es tu Clínica Psicológica de confianza en Salamanca con la Dra. Carolina Torres. Te atendemos en la dirección Calle María Auxiliadora, 74 – 2ºB. Siempre elegimos la técnica y el enfoque que más convenga a tu caso.

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El bullying : un problema añadido al nuevo curso escolar

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Dentro de menos de un mes comenzará un nuevo año escolar y nuestros hijos tendrán que adaptarse a nuevos retos, nuevos conocimientos y algunos emprender una etapa con compañeros distintos. En algunos casos, desgraciadamente, los niños y adolescentes deben de enfrentarse al acoso por parte de sus compañeros.

Es común que la mayoría de nosotros de pequeños hayamos tenido algún mote desagradable relacionado con nuestro físico, rendimiento escolar o nivel socioeconómico. Esta práctica está muy extendida en las escuelas e institutos.  Tanto, que ciertamente se tiende a su normalización tanto por parte de los padres o tutores como de los profesores, considerándolo en la mayoría de ocasiones “cosas de niños”. En algunas ocasiones las faltas de respeto a los compañeros pueden tener intención de hacer daño físico o psicológico, provocando daños y facilitando la aparición de síntomas de depresión, problemas de sueño, estrés o en los peores casos suicidio.

El  bullying  es un problema que en los últimos años ha cobrado una importancia real, y más con los avances tecnológicos que estamos viviendo. Cuando el alumno está expuesto a agresiones físicas o verbales con frecuencia y durante un tiempo prolongado, se produce un desequilibrio de poderes de modo que los agresores tienen ventaja psicológica o física frente a la víctima, de esta forma se desarrolla con cierto sentimiento de culpa de ser quien es.

La víctima suele sufrir un aislamiento por parte de los compañeros, y el agresor cuenta con la aprobación de sus animadores, los cuáles refuerzan su comportamiento. Ven las peleas como algo divertido o emocionante y acaban apoyando al matón verbalmente o desde la pasividad. Los animadores, además, suelen ser personas que también viven bajo la influencia del agresor principal y actúan muchas veces, bajo presión o miedo a sufrir agresiones por parte del líder.

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En un último lugar, se encuentran los neutrales que está constituido por amigos del agredido o personas que comparten cualidades con él y tienen el riesgo de convertirse también en víctimas.

El acoso tiene numerosas consecuencias negativas para la víctima, como son el fracaso escolar, aunque se trate de una persona de expediente brillante. El colegio ha pasado a aterrorizarle y todo lo que viene de él es evitado. Su autoestima también sufre, el desarrollo de un autoconcepto negativo de sí mismo y las dificultades para tener relaciones sociales con los demás niños , incluso una vez que ya no sufre el problema. Tampoco es rara la presencia de sentimientos de culpa o timidez. En la mayoría de ocasiones las víctimas tienen que pedir ayuda psicológica externa, ya que el propio colegio no cuenta con medios suficientes. En este sentido, es de vital importancia que la víctima reciba apoyo profesional, para evitar posibles secuelas en un futuro.

En el caso de ser el acosador, aumenta el riesgo de tornar a una personalidad más violenta en la adultez. El agresor facilita la aparición de emociones como la ira y la impulsividad además de una baja responsabilidad. Sus relaciones sociales probablemente serán negativas y fomentarán la falta de respeto a las normas. Así, podemos encontrarnos con que este tipo de chavales incurren en conductas antisociales para ganarse el respeto mediante la intimidación, lo que no les augura un futuro muy prometedor. 

Afortunadamente y poco a poco, este problema se está haciendo oír en la sociedad y cada vez se toma más conciencia del problema. Es de suma importancia que si conoces algún caso, lo denuncies, le pongas voz y pidas ayuda. Podemos verlo por ejemplo en la campaña del famoso rapero español “El langui” con su video contra el acoso escolar con el lema “Se buscan Valientes”.

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MALTRATO DE HIJOS A PADRES

 

 

¿QUÉ ES EL MALTRATO DE HIJOS A PADRES?

Es difícil encontrar una definición unitaria del maltrato de hijos a padres ya que siempre ha suscitado debate y existen diferencias culturales y sociales además de numerosos aspectos a tener en cuenta.

En este sentido, la carencia de investigaciones científicas al respecto dificulta mucho su prevención, ya que hasta ahora, las pocas investigaciones realizadas sobre el tema, han tenido en cuenta tan sólo la agresión física.

Para poder diferenciar un comportamiento rebelde (dentro de los parámetros normales) de un maltrato, tenemos que recurrir al término ABUSO. Según Cottrell (2001), el comportamiento agresivo hacia los padres conlleva una conducta abusiva que lleva a una situación de humillación, acoso y desafío hacia la autoridad de los padres con una clara intención de tomar el poder y causar daño.

Es importante tener en cuenta que, para considerar la conducta como maltrato, es necesario que las agresiones se produzcan de manera reiterada y no que supongan un caso aislado o puntual.

 

TIPOS DE MALTRATO

  1. Físico: hace referencia al contacto directo con la víctima, ya sea con actuaciones como pegar, lanzar objetos, zarandear o empujar.
  2. Psicológico: comprende actuaciones como la humillación, vejación, infravalorar, depreciar, intimidar y usar la violencia verbal hacia los padres.
  3. Emocional: conlleva comportamientos psicopáticos del tipo chantajes, mentiras, manipulaciones y amenazas para hacerse con su objetivo de dominación.
  4. Financiero: comprende conductas como el robo de posesiones de los padres, y deudas a las que los padres han de hacer frente.

A pesar de que no existen grandes diferencias entre el maltrato efectuado por chicos y chicas, si existen algunas puntualizaciones como que los chicos suelen llevar a cabo con mayor frecuencia las agresiones físicas, y las chicas, por otro lado, hacen un mayor uso de la manipulación y el chantaje emocional.

CARACTERÍSTICAS DE LOS PADRES MALTRATADOS

Según las investigaciones más recientes (Gallagher, 2004), existe una mayor probabilidad de que sean las madres las agredidas en vez de los padres. Existen diversas explicaciones para este hecho:

  • Las madres suelen pasar más tiempo con los hijos y por lo tanto, son las que se ocupan en mayor medida de la supervisión, límites y normas, algo que los adolescentes de por sí, no toleran bien. Este hecho puede llevar a un sentimiento de culpabilidad en las madres y flaquear a la hora de poner ciertos límites por miedo a perder el cariño de sus hijos.
  • Las madres suelen ser más débiles desde el punto de vista físico, lo que engrandece al agresor y ella queda atrapada en una situación de abuso.
  • Otro aspecto a tener en cuenta, es que en los hogares en los que ha existido violencia de género, es más probable que se den las agresiones del hijo hacia la madre, por la sencilla razón del modelaje, es decir, de imitar el comportamiento del padre.

En cuento a las características generales que pueden presentar las familias con hijo maltratador encontramos:

  1. Situaciones de estrés a las que la familia no sabe hacer frente: por ejemplo, la crisis económica, el desempleo, la falta de recursos, hace que la familia se torne más vulnerable y los hijos puedan culpabilizar a los padres de dicha situación.
  2. Estilo educacional excesivamente permisivo: es el caso de las familias en las que no existen normas y límites claros y los padres ceden a cualquier petición de los hijos. De esta manera los niños se vuelven caprichosos, no toleran la frustración, no entienden el valor del trabajo y del esfuerzo y esto lleva a una actitud tiránica e ignorante, no sólo con sus padres, sino también en los demás contextos de su vida.
  3. Historia previa de violencia en la familia: cualquier tipo de violencia en la familia, hace que el niño absorba todos los comportamientos y los utilice después, en contra de los padres, ya sea como defensa para evitar una posible agresión futura o como venganza o por imitación.

 

CARACTERÍSTICAS DEL HIJO/A MALTRATADOR

Los adolescentes que utilizan la violencia hacia sus padres, presentan ciertas características comunes que enumeramos a continuación:

  1. Comportamiento impulsivo: derivado de una educación permisiva en la que no han sido enseñados a tolerar la frustración, por lo que quieren todo “aquí y ahora”.
  2. Falta de empatía: es una carencia propia en este tipo de adolescentes, no saben ponerse en el lugar del otro, de manera que poco les importa el impacto doloroso que puedan estar causando sus actitudes en los demás. Es una característica típica de la psicopatía y el comportamiento antisocial, por lo que debemos de tomarlo como una señal de alarma de un posible comportamiento antisocial futuro.
  3. Comportamientos antisociales fuera del hogar: suelen no obedecer las normas sociales e imponer las suyas. Esto les lleva a inmiscuirse en actividades vandálicas como hurtos, robos y agresiones.
  4. Consumo de sustancias: el consumo de sustancias como alcohol, cannabis y otras drogas en edad escolar es un importante predictor de conductas violentas futuras. Esto se explica porque el consumo de dichas sustancias, altera el funcionamiento normal cerebral, distorsionando la percepción.
  5. Fracaso escolar: suelen ausentarse de las clases y no darles ninguna importancia a los estudios, porque debido una vez más a la carencia de normas, entienden que ellos no necesitan aprender nada, porque “ya lo saben todo”.
  6. Grupo de amistades conflictivo: la red de amistades en estas edades ejerce un importante poder, tanto, que llegan a identificarse en mayor medida con el grupo de amigos que con la familia. El grupo de amigos en la adolescencia ocupa un importante lugar en la formación de la identidad, en la escala de valores y en las habilidades sociales. Si el grupo de amistades está inmerso en conductas delictivas y además son consumidores de sustancias pueden llegar a ejercer una influencia terrible.
  7. Machismo: este tipo de adolescentes suelen tener unos estereotipos culturales en los que entienden que el hombre tiene que ejercer control sobre la mujer y que ésta es débil. Esto les lleva a conflictos en el momento en que una mujer (madre, abuela, hermana, tía) intenta poner unas normas o límites ya que las consideran carentes de razón o sabiduría.
  8. Imitación de conductas violentas transmitidas en los medios de comunicación: como la televisión o videojuegos en los que pueden identificarse con el protagonista violento.

 

CÓMO TRABAJAR CON ESTE TIPO DE ADOLESCENTES

  1. Realizar un análisis de las relaciones interpersonales del adolescente y de su contexto.
  2. No ocultar el problema por vergüenza u otros motivos y buscar la ayuda de un profesional en la materia.
  3. Fomentar una educación en igualdad y valores de educación y respeto al otro.
  4. Solucionar los conflictos con formas no violentas y mediante el diálogo y la comprensión.
  5. Crear unas normas y límites claros que se han de cumplir.
  6. Actuar como modelo positivo para los hijos.
  7. Mostrar interés por las actividades de los hijos, por sus amistades, sus aficiones y aportarles un espacio de confianza para que puedan expresarse.
  8. Intentar el desarrollo de un pensamiento crítico, que se cuestione lo que recibe de los medios de comunicación, que busque información sobre sus intereses y vaya formando su propia opinión y escala de valores.
  9. Es importante el trabajo con toda la unidad familiar para que exista un diálogo fructífero y todos puedan expresar sus sentimientos.

 

EL PROBLEMA DE LAS REDES SOCIALES

Hoy en día, la importancia de nuestra imagen en la sociedad occidental es altísima. Nos bombardean con imágenes de lo que deberíamos ser y cómo. Podemos pasar mucho tiempo cuidando de que nuestra imagen se adapte a esos cánones impuestos por la sociedad, mirándonos en el espejo, ya sea real o virtual, como en el caso de las redes sociales.

En “Tótem y Tabú” hablaba Freud del sentimiento de pertenencia, esto es algo que aparece candente en nuestra sociedad, y por tanto, en las redes sociales. De manera que existen grupos a los que unirte que comparten ideas similares a las nuestras. Como dice Freud en su texto “Tótem y Tabú”: “Kinshi, significa formar parte de una sustancia común, y en esa sustancia común está nuestro uso del ciberespacio.

necesitamos vernos reflejados para encontrar nuestra identidad, y así formarnos el reflejo que queremos que los demás vean.

 

Las redes sociales son un espacio en el que mostrarte, pero mostrar aquello que tú eliges, para dar cierta imagen real o no de uno mismo. Colgamos fotos de nuestra vida y en el apartado llamado “estado” lo utilizamos de diferentes formas: como espacio de reflexión, reivindicativo, para pedir consejo, para explicar cómo nos encontramos, para llamar la atención…incluso hay personas que actualiza dicho estado constantemente y cuentan hasta lo que van a comer, cómo se han duchado o lo que están haciendo en cada instante.

Pero lo realmente relevante de las redes sociales no es lo que exponga, sino cómo los demás reaccionan a los comentarios que posteamos o fotos y así poder comprobar el efecto que tenemos en los demás. Es decir, el Otro (en este caso virtual), es el que nos va a devolver la imagen de cuán guapo, listo o fuerte soy, etc.

De manera que así, la persona es el centro de la experiencia, porque lo que le lleva a invertir más tiempo en las redes sociales. Así, en esta virtualidad, la persona entraría de manera inconsciente en un juego donde el anonimato y el uso de su falso self serían de alguna forma el objeto narcisista de placer y los amigos, serían el objeto de amor.

Hablamos de ese “yo virtual” que mostramos, que no deja de ser nuestro “ideal del yo”. La formación del ideal del yo parte de la influencia crítica de los padres, a la que en el tiempo se suman educadores, maestros, y todas las otras personas del medio, incluyendo claro está, la presión social.

Esta utilización feroz del espacio virtual como extensión de nuestra realidad, se ha vuelto tanto moda como necesidad, fruto de nuestra cultura, y constituye una respuesta ante el malestar en la cultura, ya que es una forma de evasión del día a día en la que encuentras libertad para hacer y ser quien quieras ser.

Este espacio virtual provee de una pertenencia al grupo, mundo, etc y le da cierta identidad, ya que en el mundo virtual podemos fingir ser lo que se nos ocurra, y ambas personalidades coexisten al mismo tiempo: la real y la virtual, por lo que nos puede generar ciertos problemas de identidad.

Además, vivimos en la era de lo instantáneo, hoy día tenemos lo que deseamos en un solo clic. La velocidad se ha convertido en nuestra bandera. Hoy día todo conspira contra e descanso y la lentitud, que hoy representan sendos equivalentes del fracaso. Hasta el ocio se ha convertido poco a poco en una obligación inexcusable que no se puede postergar.

Tal y como apunta el psiquiatra Fernando Colina, la aceleración del tiempo nos obliga a no rendir en el deseo, a mantenerlo siempre despierto y a quejarnos como nunca de sus momentos de flaqueza, a los que llamamos “depresión”, experiencia que ha alcanzado la categoría de síntoma por excelencia en la era moderna.

Además, hoy día el deseo se vive al desnudo, cada vez la censura es menor y mucho menos en los espacios virtuales. Regalamos nuestra intimidad a personas y empresas que desconocemos.

 

Gracias al anonimato que proporciona el ciberespacio, se pierden los límites habitualmente seguidos. De manera que podemos dar rienda suelta a nuestro Ello, dotándole de la posibilidad de satisfacción pulsional, de descarga de tensión. Como todo se desarrolla en un universo virtual, la percepción de las posibles consecuencias de los actos se nota lejana, a tal grado que el Súper Yo puede relajarse y permitir el fortalecimiento del Ello a la par que una disolución del yo individual, a favor de una estructura de masas.

Freud, en su escrito “Psicología de las masas y análisis del yo” habla de la inhibición de lo intelectual y la intensificación de lo afectivo, lo que se pone de manifiesto también en las redes sociales, que la guía que motiva al individuo a actuar es de tipo más emocional que racional.

Además, esta necesidad casi a veces compulsiva de mantener actualizada nuestra presencia en el ciberespacio, va limitando nuestra personalidad, y también nuestra libertad, en tanto esa actualización requiere tiempo y energía física. De hecho, esta afición a las redes sociales puede llegar incluso a generar cierta sensación de “peligro” si uno decide abandonarlas, en tanto que eso implicaría nuestra desaparición del universo…del universo virtual pero que en la mente del individuo se va equiparando cada vez más al real.

 

 

Todo ello está llevando a que nuestra capacidad de frustración se vaya minimizando a pasos agigantados, ya que nos vamos acostumbrando a tenerlo todo a un “click”.

EL SUICIDIO EN LA ADOLESCENCIA

 

Desgraciadamente en la actualidad, el suicidio es la tercera causa de muerte a nivel europeo entre los adolescentes. Según la OMS (1976), el suicidio es definido como “todo acto por el que un individuo se causa a sí mismo una lesión, o un daño, con un grado variable de intención de morir, cualquiera que sea el grado de la intención letal o de conocimiento del verdadero móvil”

El hecho de que un adolescente decida acabar con su vida, genera toda una tragedia para su entorno. Es en estos casos en los que familia, profesores y amigos se cuestionan si “podrían haber hecho algo para evitarlo”.

Por ello, arrojar algo de luz sobre el tema y hablar sobre los diferentes factores implicados, puede ayudar a prevenir tan devastador suceso.

 ¿CUÁLES SON LAS POSIBLES CAUSAS?

La adolescencia de por sí es una etapa complicada en la que los jóvenes se ven inundados por multiplicidad de dudas además de los cambios que experimentan tanto a nivel físico como emocional. No debemos pasar por alto que es en esta etapa, en la que suelen conformar su identidad y se plantean qué y quiénes quieren ser.

Algunas de las señales a tener en cuenta como factores de riesgo son las siguientes:

  • Haber sufrido algún tipo de trastorno psicológico previo como depresión, ansiedad o adicciones.
  • Presentar sentimientos de desesperanza a lo largo del tiempo, autoestima baja y dificultades adaptativas.
  • Sufrir o haber sufrido acoso escolar.
  • Haber sufrido abuso en la familia.
  • Dificultades en la identidad sexual o de género y no aceptación por parte del entorno.
  • Excesiva exigencia por parte de sus figuras paternas.

 ¿QUÉ PODEMOS HACER PARA PREVENIRLO?

Como padres, resulta de vital importancia mantener una adecuada comunicación con nuestros hijos. Muchos adolescentes con ideación suicida, muestran señales de alerta antes de llevar a cabo el acto.

Además, en numerosas ocasiones, el suicidio ocurre tras haber experimentado un episodio traumático o estresante como el divorcio de los padres, una ruptura de pareja o el fallecimiento de un familiar o ser querido.

 

“En dos palabras puedo resumir cuanto he aprendido acerca de la vida: sigue adelante” R. Frost

 

Algunas de las señales a tener en cuenta a la hora de prevenir el suicidio son las que se enumeran a continuación:

  • Que nuestro hijo hable sobre el suicidio de manera reiterada y busque información sobre el tema.
  • Que verbalice la desgana por la vida y su interés por acabar con su vida.
  • Que comunique sentimientos de culpa y tristeza.
  • Que escuche música relacionada con la muerte.
  • Que escriba sobre la muerte.
  • Que lleve a cabo conductas de riesgo.
  • Que presente pérdida de interés por el colegio o instituto y también en sus aficiones.
  • Que notemos cambios en su alimentación y en el sueño.

Ante este tipo de signos, lo mejor es hablar con nuestro hijo, aunque nos resulte difícil. Lo ideal es preguntarle y generar un espacio de confianza en el que el joven se sienta seguro y no atacado. Debemos intentar que nuestro hijo exprese sus sentimientos sin miedo a ser rechazado o a que no le tomen en serio.

 

 

En el caso de que sospechemos que puede estar sucediendo algo grave, como una depresión, lo mejor es que acudamos a un profesional de salud mental como el psiquiatra o el psicólogo. Previamente puede verle el médico de cabecera y considerar su derivación a los servicios de salud mental.

Existen numerosos especialistas en el tema a los que recurrir en caso de duda y que podrán encauzar los sentimientos negativos de nuestros hijos hacia una forma de vida más adaptativa y feliz.