Archivo mensual septiembre 2018

PorDra. Carolina Torres

Ética en Psicología

Principios éticos que rigen la Psicología, derechos y deberes.

Uno de los mitos del que ya hemos hablado en otras ocasiones es ese pensamiento de “Yo no creo en la psicología” como si la psicología fuera cuestión de fe en lugar de una ciencia de la salud.  Otro de los tópicos es “Quién tiene un buen amigo no necesita un psicólogo”. Todas estas ideas preconcebidas que tienen las personas sobre la psicología quizás sean porque no conozcan que los psicólogos tenemos un código deontológico que rige nuestra profesión.

1.    Principios éticos

Este código deontológico se fundamente en una serie de principios éticos. Los cuatro fundamentales son los siguientes:

  1. No maleficencia: Es el principio más importante de todos. El objetivo principal de un terapeuta es no dañar.
  2. Beneficencia: Hace referencia a la importancia de contribuir al bienestar del paciente pero sin caer en el paternalismo ya que esto incumpliría otro de los principios como es el de autonomía. Ser paternalista es tener una actitud de “yo sé lo que es bueno para ti”. Precisamente desde la perspectiva psicoanalítica se hace especial énfasis en que no hay nadie más sabio que el paciente sobre su propia vida. Él es quién tiene que tomar las decisiones de cómo desea vivir su vida.
  3. Autonomía: Es otro de los principios más importantes. Tiene dos perspectivas, la del psicólogo y paciente.
    1. El psicólogo tiene el derecho y deber de la autodeterminación. Por ejemplo, un psicólogo que trabaje en una institución no puede justificar su conducta diciendo “he hecho lo que me dijo mi superior” debido a que estaría incumpliendo este principio. En el caso de que haya conflicto debe primar la autodeterminación.
    2. Para el paciente significa su capacidad para tomar decisiones. Él es quién debe fijar sus propias metas y objetivos terapéuticos. Esto rompe otro de los mitos. Un Psicólogo no da consejos ni debe responder a preguntas del tipo “¿Qué hago?”. Un terapeuta puede aportar herramientas o recursos para lograr objetivos vitales pero no marcarlos por la persona. ¿Y si el paciente está perdido? La labor en este sentido es ayudarle a descubrir su propio camino entre el caos mental. Uno de los objetivos de la terapia psicoanalítica es el autoconocimiento.
  4. Justicia: Tiene que ver con la no discriminación, debe primar la igualdad.

Hay otros tres principios que propuso la Comunidad Europea que basan la relación profesional entre personas.

  1. Vulnerabilidad: La enfermedad, el sufrimiento, la vejez, la proximidad a la muerte, el dolor, la dependencia… pueden hacernos vulnerables por eso es fundamental una buena atención y cuidado.
  2. Dignidad: Toda persona es digna de respeto. La dignidad está en el Ser no en el obrar. Rogers es uno de los psicólogos que hizo especial énfasis en esta idea. En consulta la base es una aceptación incondicional. No hay juicios morales, pero no hay que confundirlo con “todo vale”. Hay que diferenciar a la persona de sus conductas.
  3. Integridad: La enfermedad puede atacar a la integridad del ser humano y la labor terapéutica es devolverle la integridad.

2.    Algunos derechos y deberes del Psicólogo.

El código deontológico nos informa de otros deberes y derechos que tenemos que tener en cuenta, como es el deber y derecho del sigilo, también conocido como Secreto profesional. Hace referencia al derecho que tienen los pacientes y sus familiares a la intimidad. Todo aquello de lo que el psicólogo no podría haberse enterado de no ser porque el paciente lo comunica en la consulta está sujeto al deber y derecho del sigilo, aunque existen unas excepciones muy marcadas para incumplir al secreto profesional. Entre ellas estaría que el paciente pusiera en riesgo su vida o la de terceros.

En este sentido, es importante conocer la ley del menor ya que nos informa que una persona menor de 12 años se le considera un sujeto con autonomía insuficiente por lo que sus tutores legales tienen derecho a recibir la información que sea conveniente para facilitar la cooperación con el psicólogo. Sin embargo, si el menor se niega, los padres tendrán la información restringida salvo excepciones como las anteriores.

Otro aspecto importante es el consentimiento informado por parte del paciente. Tiene que ver con el principio de autonomía del que antes hemos hablado. El paciente debe ser informado en todo momento y debe dar el consentimiento para realizar la terapia. También tiene la libertad para cambiar de opinión y no otorgar el consentimiento para continuar. Previamente, es imprescindible evaluar la capacidad mental del paciente para tomar decisiones por sí mismo, si la persona no puede hacerlo, el consentimiento debe ser dado por un representante.

Por otro lado, cuestiones como por qué un amigo no puede actuar como psicólogo o por qué no podemos hacer precio de amigo, también están reguladas. Podríamos ser acusados de mala  praxis. Cuanto mayor sea el número de relaciones que mantengamos con una persona, mayor será el conflicto de intereses. Es decir, si estamos implicados emocionalmente con una persona, no seremos capaces de dar una atención neutral, estamos condicionados y nuestra visión estará sesgada. Es lo que se denominaría Relaciones duales.

Actualmente, la psicología está sufriendo un fuerte intrusismo laboral que puede fomentar la idea de “no creo en la psicología”. Una forma de asegurarnos que no estamos ante un falso psicólogo es informarnos en el colegio oficial de psicólogos (COP) que esa persona está habilitada para realizar una terapia psicológica. El COP es el organismo que regula la profesión y se encarga de que se cumplan estos derechos y deberes que hemos comentado. Hay muchos más, estos son únicamente algunos de ellos que esperemos que hayan servido para romper algunos de los mitos más habituales.

PorDra. Carolina Torres

Focalización Sensorial: Técnica para combatir las disfunciones sexuales

Focalización Sensorial: Técnica para combatir las disfunciones sexuales.

Una de las técnicas más utilizadas en la terapia sexual es la focalización Sensorial Esta técnica es maravillosa porque nos recuerda algo que a veces pasamos por alto que es pararnos a disfrutar de las sensaciones. La mayaría de las veces, se asocia la sexualidad únicamente con los genitales y el coito, pero es mucho más que eso. Vamos a hablar sobre ello.

¿EN QUÉ CONSISTE LA FOCALIZACIÓN SENSORIAL? Cada miembro de la pareja debe acariciar por turnos a la otra persona. Los turnos son entre 20-30 minutos. La persona que acaricia debe recorrer todo el cuerpo de su pareja y para ello puede utilizar algún utensilio como por ejemplo una pluma. En la primera fase de la aplicación de esta técnica, como norma, se prohíbe el coito debido a que el objetivo no es la excitación sino sentirse a gusto tanto acariciando como siendo acariciado. Por ese motivo, no se permite que se acaricien los genitales. En una segunda fase, normalmente una semana después, se permiten las caricias en los genitales pero sin darle más importancia que al resto de las partes del cuerpo. En la tercera fase, se permiten caricias genitales más específicas.

Esta técnica suele producir muy buenos resultados cuando la ansiedad es la causa del problema, pero no se puede aplicar de manera sistemática. Un terapeuta debe evaluar si puede ser útil para la pareja o no. Por ejemplo, si hay problemas relacionales es necesario trabajar primero en esos niveles de interacción. El contacto físico es importante, pero quizás sería conveniente comenzar con agarrarse de la mano o darse un abrazo.

Masters y Jonshon crearon esta técnica de la que hablamos en la década de 1970, cuyo objetivo es cambiar la manera que tienen las parejas de relacionarse en el ámbito sexual. Es un protocolo muy riguroso que hoy día no se suele llevar a cabo de manera rígida, pero la idea persiste y  forma parte de diferentes protocolos existentes para las disfunciones sexuales.

¿MÁS PAUTAS ÚTILES?

Además de la Focalización Sensorial, un terapeuta experimentado puede adaptar una serie de pautas recomendadas para el caso en concreto. Entre las más usuales aparece la propia estimulación, sería como la focalización sensorial personal. Esta pauta hace referencia a la importancia de conocer nuestro propio cuerpo, averiguar que nos gusta y que nos produce placer.

Sobre todo en el caso de las mujeres este suele ser un tema tabú. Puede que la autoestimulación esté asociada por la persona con un acto impuro o pensamientos desagradables. Hay que indagar en cuáles son las ideas preconcebidas que están influyendo en nuestra experiencia sexual. La psicoeducación es una labor muy importante también.

Otra de las pautas habituales en este tipo de terapia es la comunicación de las propias preferencias sexuales. Un mito común en las parejas es “Si me conociera sabría que me gusta” o “Si tengo que pedirlo, ya no lo quiero”. La concepción del amor romántico y los príncipes azules han hecho mucho daño. La comunicación es precisamente el camino al conocimiento.

Además, es muy importante que cada pareja encuentre su propio puente transicional hacia el deseo sexual. Tiene que buscar que situaciones o sensaciones precipitan el deseo. El prototipo es la típica cena romántica con velas, pero si buscamos algo más adaptado a la forma de ser de la pareja y a su día a día, funcionará mucho mejor.

Otro de los clásicos es generar nuevos escenarios de intimidad adecuados, es decir experimentar cosas nuevas pero sin presiones. Muy importante que sea un ambiente cálido cuya finalidad sea sentirse a gusto, no la excitación en sí misma.

¿QUÉ TIPOS DE DISFUNCIONES SEXUALES HAY?

  1. Trastornos de la Excitación:
    1. Trastorno de la erección: Es la incapacidad persistente y recurrente de mantener la erección hasta el fin de la actividad sexual o la ausencia de la propia erección.
    2. Excitación femenina inhibida: Tiene que ver con la falta deseo o falta de lubricación de manera persistente.
  2. Trastornos del orgasmo
    1. Eyaculación Precoz: Es el trastorno sexual más común en los hombres. Consiste en la expulsión súbita e incontrolada de semen antes de lo deseado.
    2. Inhibición del orgasmo en el hombre: Está asociado a la eyaculación y se refiere a la dificultad o ausencia de esta.
    3. Ausencia o dificultad para llegar al orgasmo en la mujer: Es la disfunción sexual más común en las mujeres. La mujer siente excitación pero tiene dificultad, o no llega al culmen del placer.
  3. Trastornos por dolor
    1. Dispareunia: Se refiere al dolor, antes, durante o después del coito. Puede ir desde irritación a dolor profundo y ambos sexos pueden experimentarlo.
    2. Vaginismo: Consiste en un contracción involuntaria por parte de la mujer de los músculos del suelo pélvico que rodean la vagina. Esa contracción provoca el cierre parcial o total de la misma, lo que origina dolor e imposibilidad de la penetración.

Entre las causas más comunes nos encontramos la Ansiedad. Puede que tu cuerpo te esté informando que no puede seguir ese ritmo frenético de vida. Te está pidiendo cambios y nuevos hábitos. Por ello, es tan importante poner la atención en uno mismo. Escucharse y cuidarse.

Si consideras que puedes tener alguna disfunción sexual, no dudes acudir a un terapeuta para que realice un estudio individualizado de tu caso. Hay que averiguar dónde está el origen del problema. Posteriormente, se podrá trabajar para cambiar los patrones relacionales de la pareja y poner en marcha algún protocolo específico si es necesario.

 

 

 

PorDra. Carolina Torres

Técnicas de influencia social II

 

En el artículo anterior (técnicas de influencia social I) hablamos acerca de los principios psicológicos en los que se asentaban estas técnicas, además de sus características.

En el día de hoy, vamos a hablar de las técnicas que corresponden a cada principio psicológico y en qué consisten.

  1. Principio psicológico de reciprocidad: se basa en corresponder a lo que otros nos hacen, tanto de dar como recibir. Es una de las normas más importantes en nuestra sociedad, y funciona en diferentes situaciones como:
  • Solemos dar más afecto a la gente que nos lo muestra
  • Nos abrimos emocionalmente más a las personas que lo han hecho antes con nosotros
  • Cedemos más si el otro también lo ha hecho antes
  • Nos dejamos convencer por aquellos a los que nosotros hemos convencido en otras ocasiones

El principio de reciprocidad tiene DOS TÉCNICAS DE INFLUENCIA:

  1. Técnica de “esto no es todo”: esta técnica consiste en ofrecer un regalo añadido al producto que nos quieren vender, por ejemplo, cuando nos están vendiendo un colchón y te regalan un juego de sábanas con la compra.
  2. Técnica del “portazo en la cara”: se basa en tener que ceder ante aquellos han cedido antes en sus requerimientos. Consiste en comenzar por una petición muy grande y cuando ésta es rechazada, hacer una petición mucho más pequeña para que sea aceptada. Es muy utilizada en las negociaciones, porque así el receptor piensa que es él quien ha dominado la situación y además, tiene mayor satisfacción con el acuerdo final.
  1. Principio psicológico de escasez: lo menos accesible nos resulta mucho más atractivo y valioso. Valoramos más lo que está fuera de nuestro alcance porque hemos asociado las cosas valiosas con lo caro o aquello que es difícil de conseguir y porque además al ser algo de difícil acceso, hace que aumente nuestro deseo de tenerlo. La estrategia que usan las ventas es la de presentar el producto como algo escaso, raro y limitado, como una oportunidad que jamás se volverá a dar. Algunas de las técnicas utilizadas son:
    1. Técnica de jugar fuerte para conseguir algo: sugerir que una cosa es muy escasa o difícil de adquirir para así, aumentar su aceptación. Suele ser muy efectiva en las relaciones interpersonales: sugerir que es muy difícil conseguir el afecto de alguien.
    2. Técnica de la fecha límite: estipular un tiempo determinado para una oferta: ejemplo: “la semana de…”
  2. Principio psicológico de validación social: es la tendencia a imitar comportamientos en personas, sobre todo, parecidas a nosotros (ejemplo: las risas que ponen en las series de televisión). Se utiliza mucho en márketing como, por ejemplo: “el libro más leído”, “la película más taquillera”.
  3. Principio psicológico de fuerza y autoridad: se basa en que alguien que tiene un puesto de poder, tiene más conocimiento y experiencia que el resto. Este tipo de técnicas se basan en producir una respuesta automática en las personas de confianza en quien habla o está vendiendo algo (como por ejemplo los anuncios de dentífricos en los que sale un odontólogo en su consulta, con la bata y los títulos detrás). Así, estas técnicas de influencia utilizan los símbolos como los símbolos académicos (títulos), la vestimenta (uniformes) y adornos asociados al poder y al estatus (un coche de lujo).
  4. Principio psicológico de simpatía: es más fácil convencer de algo a gente que está contenta i en una situación agradable que a alguien que está molesto. Así las técnicas de influencia, intentan provocar en los compradores un estado positivo por medio de diferentes recursos: un envoltorio bonito, unos halagos, música agradable, el humor y la creatividad en los anuncios…hay muchos factores que pueden provocar simpatía, pero los más utilizados son:
    1. Atractivo físico: la belleza produce un efecto halo (atribución de características de personalidad positivas) que aumenta las posibilidades de influencia.
    2. Semejanza: en ideología, pensamientos, aficiones…(ejemplo: ya veo que a usted también le gusta el tenis!)
    3. Elogios y halagos: aumentan la simpatía hacia la persona que nos lo ofrece, pero en exceso pueden resultar contraproducentes.
    4. La familiaridad: la exposición repetida a un estímulo u objeto, hace que aumente nuestra atracción por él.
  5. Principio psicológico de compromiso y coherencia: se basa en el deseo de ser coherente con nuestros propios pensamientos e ideas. En situaciones de ventas, la estrategia que utilizan es que la persona adquiera un compromiso inicial y lo manifieste, de esa manera, será mucho más complicado que se eche atrás en la decisión final. Las técnicas utilizadas basadas en este principio son:
    1. Técnica del pie en la puerta: consiste en pedirle a la persona a la que estamos convenciendo, de que haga un pequeño compromiso, para después, pedirle un compromiso de mayor peso. Esta técnica funciona mejor si el compromiso se hace delante de más gente, si el primer compromiso ha sido costoso y si la persona se ha sentido libre para elegirlo.
    2. Técnica de legitimación de favores insignificantes o “un penique es suficiente”: consiste en pedir algo muy pequeño, una aportación mínima, pero presentarla como algo de mucha importancia. Es muy utilizado por las organizaciones benéficas: “tan sólo por un euro al día…” de esta manera juegan con el autoconcepto de la persona, ya que, si no colabora, se consideraría un tacaño.
    3. Técnica de la bola baja o bola contra la base: consiste en convencer a las personas de algo, que se comprometan, y una vez hecho el compromiso, se les empeoran las condiciones iniciales “ de este concretamente no nos queda, pero podemos ofrecerle este…”

Todos somos vulnerables a la influencia, pero hay condiciones que hacen que tomemos decisiones más automáticas y sin pensarlas, y son las siguientes:

  • No tener tiempo para meditar nuestra decisión
  • La sobrecarga informativa sobre el producto
  • Que no le demos importancia a la cuestión
  • Que no tengamos los conocimientos suficientes para analizar la situación

¿Cómo podemos evitar caer en este tipo de estrategias? Lo mejor que podemos hacer las personas es entrenarnos en contraargumentar y en un pensamiento crítico, intentar ver siempre los puntos positivos y negativos de lo que nos quieren vender.

Puedes encontrar nuestro centro de Psicología PsicoTorres en Calle María Auxiliadora 74, 2 B. Puedes contactar con nosotros en el 653234336 o en nuestro mail: carolina@psicotorres.es Estamos para prestarte la ayuda psicológica que necesitas.

 

 

 

PorDra. Carolina Torres

Síndromes clínicos de la ansiedad II (Trastornos fóbicos)

PorDra. Carolina Torres

Técnicas de influencia social. ¿Cómo nos venden las cosas?

A través de los procesos de influencia y persuasión se logran configurar nuestros afectos, creencias, actitudes, intenciones y conductas.

El objetivo de influir en alguien, es siempre conseguir un cambio en la conducta de los otros, ya sea una persona sola o un grupo. A veces el cambio va dirigido a conseguir algo concreto, como, por ejemplo, que me lleven al trabajo, y en otras ocasiones lo que se pretende es incidir sobre las actitudes, como por ejemplo un anuncio de concienciación social.

La influencia se puede dar:

  • Cara a cara
  • A través de los medios de comunicación

Así, la psicología se encarga de analizar los procesos psicológicos implicados en la influencia interpersonal y las tácticas de influencia más efectivas. De esta manera se logra un mayor conocimiento acerca de por qué las personas se comportan de determinada forma, a defenderse de la manipulación y también, a conseguir personas expertas en técnicas de influencia.

Robert Cialdini resumió las tácticas de influencia en cuanto a una serie de principios psicológicos. De esta manera, agrupó las tácticas según el principio psicológico que subyace a cada una. Vamos a verlas:

  1. Principio de reciprocidad: hay que tratar a los demás como ellos nos tratan a nosotros. Es más fácil convencer para que secunden nuestra propuesta a aquellas personas a las que previamente se les ha obsequiado con un regalo o se les ha hecho un favor. Esto lo podemos ver en las charlas que nos dan previamente un regalo pequeño, para luego, intentar convencernos de que compremos la última batería de cocina o el colchón último modelo.
  2. Principio de escasez: se valora más lo que es difícil de conseguir. Cualquier cosa nos va a parecer más deseable y atractiva cuanto menos asequible se nos presente (ya sea por su coste económico o porque es difícil de encontrar). Por eso en muchos anuncios nos venden la exclusividad.
  3. Principio de validación social: tendencia a actuar como lo hace la gente que nos rodea. En la mayoría de casos suele ser adecuado hacer lo que hace la gente similar a nosotros. Ya lo dice el refranero español: allá donde fueras, haz lo que vieras.
  4. Principio de simpatía: tendencia a hacer lo que desea la gente que nos gusta o a la que queremos. Cuanto mayor es la atracción que despierta una persona, mayor es la posibilidad que tiene de influir en los demás.
  5. Principio de autoridad: obligación de obedecer al que manda. Obedecemos no sólo a la persona de autoridad sino a símbolos relacionados con la misma.
  6. Principio de coherencia: es la importancia de ser congruentes con las actuaciones anteriores y con los compromisos previamente adquiridos. El hecho de haber dicho que haremos algo, hace más fácil que gracias a ese compromiso, se lleve a cabo.

Las características que tienen en común estos principios psicológicos son:

  • Son útiles en la mayoría de ocasiones
  • Son normas de convivencia muy bien valoradas socialmente hablando
  • Se aprenden desde la infancia
  • Sirven como atajos mentales para interpretar una situación social
  • Suelen ser utilizados por profesionales de la convicción para conseguir sus propósitos

En función de cómo sea la interacción que se lleva a cabo, unos principios funcionan mejor que otros, la eficacia de las tácticas de influencia depende de que la persona que va a ejercer la influencia las utilice de una manera adecuada a la situación y de igual forma, a las personas que participan en la interacción. La utilización de más uno de estos principios a la vez, maximiza las posibilidades de influencia.

En el próximo artículo, nos centraremos en cuáles son las técnicas específicas que se centran en cada uno de estos principios psicológicos.

Puedes encontrarnos en PsicoTorres, tu centro de psicología en Salamanca, en Calle María Auxiliadora, 74, 2B. Puedes contactarnos en el 653 234 336 o a través de nuestro mail: carolina@psicotorres.es