Monthly Archive octubre 2018

PorDra. Carolina Torres

PSICÓLOGOS EN SALAMANCA

El centro de Psicología sanitaria PsicoTorres lo conforman dos psicólogas especializadas en diferentes vertientes de la psicología. Carolina Torres y Alba Sánchez forman este equipo en el que prima la cooperación, la supervisión y la motivación por estudiar cada caso al milímetro.

En el centro de Psicología PsicoTorres encontrarás ayuda para tratar tanto problemas en adultos, como en adolescentes y niños, así como familiares y de pareja. Dentro de los problemas psicológicos que tratamos se encuentran la ansiedad, depresión, problemas del sueño, problemas de conducta, problemas de pareja, psicología adolescente, psicooncología, psicología infantil, terapia sexual, duelo, problemas de autoestima, crecimiento personal, orientación, mediación, adicciones, problemas de la conducta alimenticia y un largo etcétera.

Carolina Torres es la directora del centro y lleva años de experiencia y de formación continua. Es doctora en Psicología por la Universidad de Salamanca, en la que colabora actualmente como profesora formando en prácticas a alumnos del Máster de Psicología General Sanitaria. Además, es especialista en terapia psicoanalítica, en orientación, mediación y psicología sanitaria.

Alba Sánchez es Psicóloga sanitaria, y cuenta con una amplia formación en diversas disciplinas de la Psicología como es la psicooncología, psicología deportiva, adicciones, problemas de pareja y terapia sexual.

Entre las dos, forman un equipo muy completo en el que podrás encontrar la ayuda psicológica que necesitas para tratar cualquier dificultad que te encuentres. Además Carolina y Alba tienen un programa de radio llamado “viaje a través del diván” en Radio Oasis, 106.4 de Salamanca, en el que puedes escucharlas tratando temas de psicología y actualidad.

Si estás buscando una psicóloga o psicólogo en Salamanca, te animamos a que conozcas el centro y a nosotras, estaremos encantadas de explicarte cualquier duda que tengas.

Para el equipo de PsicoTorres la Psicología no es un trabajo, es una forma de vida.

Puedes visitarnos en Calle María Auxiliadora, 74, 2B, en Salamanca. También puedes contactar con nosotras en el 653 234 336 o en carolina@psicotorres.es o bien alba@psicotorres.es

 

PorDra. Carolina Torres

LA COMERCIALIZACIÓN DEL SUFRIMIENTO

Desgraciadamente, vivimos en la época en la que más trastornos mentales existen. Estamos asistiendo a la era de la ansiedad y de la depresión, de la invención de nuevos trastornos, y de la aparición por supuesto, de nuevas adicciones.

Pero, ¿qué hay detrás de todo esto? ¿es la realidad que los trastornos mentales están aumentando tanto en tipología como en incidencia?

No hay que olvidar que estamos inmersos en un sistema capitalista, y, por ende, todo vale dinero y todo es susceptible de comercio. Por supuesto, el sufrimiento, no va a ser menos.

La psicología ha ido evolucionando mucho con el tiempo y con esta evolución, apareciendo diferentes corrientes como ya comentábamos en otro post: el psicoanálisis, la corriente humanista, el conductismo, la Gestalt, la terapia sistémica, la terapia cognitivo-conductual, etc. Todas estas corrientes tienen una finalidad común: ayudar a la persona a superar sus problemas, ya sean de ansiedad, de depresión, de pareja, etc.

Con esta evolución de la psicología y la aparición de nuevas corrientes, también ha aparecido la evolución tecnológica y del marketing. Esto quiere decir que lo que antes era ponernos frente a una persona a escuchar y atender su sufrimiento en nuestro despacho, ahora se ha convertido en un objeto de consumo. Si, se comercializa con el sufrimiento.

Dentro de esta comercialización y estandarización de la psicología están, por supuesto, las farmacéuticas. Les interesa la creación de nuevos trastornos con criterios que todos cumpliríamos para así poder vendernos cantidades ingentes de medicamentos.

¿Cuántas personas que conozcan están tomando ansiolíticos? Los recetan para absolutamente todo, cuando lo que pasa es que la persona tiene que hacer cambios en su manera de estar en el mundo o de relacionarse.

Lo mismo ha pasado con algunas corrientes dentro de la psicología: han creado unas técnicas que se aplican para todo el mundo: me da igual la ansiedad de Pepi que la ansiedad de Manuel, porque son iguales.

En el momento en que estos dos factores se juntan, lo tienen hecho: todos somos iguales, una masa homogénea, no hay diferencias entre nosotros. Vale para todos lo mismo, el control está garantizado, y la venta, también.

Además, dentro de está vorágine, también han aparecido multitud de personas con “terapias inventadas” y sin ninguna formación en Psicología. Personas que quieren vender felicidad en capsulitas instantáneas como libritos de autoayuda con las 10 claves para ser feliz, con un curso online en el que te enseñan a curarte milagrosamente o mucho peor, en consultas no reguladas y cobrando cantidades exageradas por un servicio falso. Estoy hablando por supuesto, del intrusismo profesional que está sufriendo la psicología.

No olvidemos que este es el discurso del amo: “ven que yo te voy a decir lo que tienes que hacer para que seas feliz y estés contento”. La psicología, y en este caso, el psicoanálisis, se aleja totalmente de ese discurso. Es la persona la que más sabe de su vida (y no el psicólogo) y es la persona la que tiene que llegar a sus propias conclusiones y toma de decisiones, para precisamente, ser una persona LIBRE. Si nosotros vamos diciendo a las personas lo que tienen que hacer, estamos jugando a ser Dios, y nada más lejos. El discurso del amo, lo único que genera es una dependencia absoluta entre paciente-terapeuta, y además es una postura humillante para la persona, desde el momento en el se le ubica en el lugar del “no saber”.

El sufrimiento ha de ser escuchado, verbalizado, de una manera íntima, de una manera sincera. Por ello es imposible, que una técnica funcione para todo el mundo igual, es imposible que una pastilla funcione para todos, porque la vida de cada uno, es individual, única y genuina, y hay que escuchar la historia que hay detrás.

El sufrimiento no se alivia rápido como nos quieren vender, no existen cafés instantáneos de felicidad. Requiere parar a pensar, requiere silencio y análisis.

No todos somos iguales, que no nos quieran vender la misma solución para todos….

 

 

 

 

PorDra. Carolina Torres

Psicooncología Infantil

Según el informe de la Sociedad Española de Oncología: uno de cada dos hombres y una de cada tres mujeres tendrá cáncer en algún momento de su vida. Son datos bastante alarmantes que demuestran que es un tema que está a la orden del día. Por desgracia, “en algún momento de su vida” también puede ser en la infancia.

El cáncer infantil es diferente al de los adultos y es mucho menos conocido por nuestra sociedad. La buena noticia es que LAS POSIBILIDADES DE RECUPERACIÓN SON MAYORES. Concretamente, hay un 70% de curación en los niños en España. Similar al de los países más desarrollados. Datos que informan que nuestros tratamientos y profesionales son tan buenos como en Estados Unidos por ejemplo.

Dentro de la psicología, la Psicooncología es uno de los ámbitos que tratamos. Por ello, desde Psicotorres queremos dar una serie de pautas que pueden resultar de utilidad.

Pautas

Es de suma importancia adaptarse a las necesidades psicológicas del niño:

  • Mide el tiempo de forma diferente. Para ayudarle a relativizar el tiempo sería conveniente utilizar un calendario donde se apunten los días de ingresos pero también días agradables, como su cumpleaños, las navidades, las vacaciones de verano, etc.
  • Tiene un tipo de pensamiento concreto, por lo que hay que explicarle lo que le ocurre con cuentos y algo muy útil sería utilizar dibujos de partes del cuerpo.
  • Tiene pensamiento mágico, es decir piensa que si le pasa algo malo es porque es malo. Tiende a pensar que las cosas que suceden dependen de él. Es común de los 2 a los 7 años. Por este motivo, es tan importante quitarle la culpa y hablar de ello.

Como hemos mencionado, hay que explicarles lo que les ocurre. La idea de “si no sabe, no sufre” es un error muy común, lleno de buena voluntad, pero al final daña más al niño. Este error se denomina “la conspiración del silencio”. Los niños, por muy pequeños que sean, manejan información. Lo que no sabemos es cuánta y si esta es fiable. Al privarle de la información, le estamos quitando la posibilidad de comprender lo que le ocurre generando una serie de consecuencias como son: El sufrimiento, el aislamiento, el dolor emocional, el miedo… debido a que el “no saber” activa nuestra mente de manera negativa. Como decíamos, es muy importante que el niño no se sienta engañado. Hay que explicarles lo que le ocurre con sencillez y claridad.

Una herramienta que se puede utilizar para comunicarse con los niños son los recursos transicionales. Se pueden utilizar marionetas, dibujos, cartas etc. Estos elementos facilitan la expresión de sentimientos de manera indirecta.

El tema del dolor, suele ser una de las cosas más preocupantes. En este sentido, existen métodos para controlar el dolor:

  • Métodos cognitivos: Consiste en utilizar actividades que requieran nuestra atención como escuchar canciones o realizar visualizaciones, es decir recordar en nuestra mente una situación agradable que hayamos vivido, o imaginarnos en algún lugar que nos transmita tranquilidad.
  • Métodos conductuales: Consiste en cambiar la conducta corporal induciendo relajación. Por ejemplo, algo muy útil para los niños es soplar burbujas de jabón mientras le ponen una inyección.
  • Métodos físicos: Son métodos utilizados a nivel corporal, por ejemplo dar un masaje.

Otro de los pensamientos comunes es creer que el niño está mejor en el hospital que en casa. Cierto es que en algunos momentos estar en el hospital es inevitable pero por lo general, el niño donde mejor está es en su entorno.

En este sentido, lo recomendable es hacer los mínimos cambios posibles en su rutina. Por ejemplo, tener los medicamentos en un lugar apartado para que no invadan la casa, o continuar escolarizado exigiéndole, en la medida de lo posible, lo mismo que a sus compañeros. Todo ello genera al niño una sensación de normalidad y control sobre la situación.

Tampoco tiene que aumentar el grado en el que estamos pendientes de él, debido a que si empezamos a sobreprotegerle, eso le generará intranquilidad. Mucho cuidado con dejar de lado a los hermanos, puede que se sientan culpables por estar sanos, puede que crean que son responsables de la enfermedad, o que se estén sintiendo abandonados. Hay que implicarles en este proceso que está viviendo a familia.

A los familiares y amigos también hay que pedirles que traten al niño como lo han hecho siempre. Aunque esto no quiere decir que haya que convertir la enfermedad en un tema tabú. El niño debe saber que puede preguntar y hablar de lo que le preocupe y que estamos disponibles cuando lo necesite. Además, es positivo preparar al niño para responder a las dudas y preguntas de sus amigos y compañeros.

Por último, queremos recordar que para cuidar hay que cuidarse, por ello sería positivo organizar periodos de descanso para los cuidadores principales del niño. Como ya hemos dicho en otras ocasiones, si constantemente aportamos nuestras energías a los demás, va a haber un momento en el que se agoten y suframos ansiedad. Por ello, aunque nos cueste, pongamos la atención en nosotros mismos, dediquemos unos minutos del día para escuchar cómo nos sentimos y encarguémonos de nuestras emociones.

 

 

PorDra. Carolina Torres

¿En qué consiste la terapia de pareja?

El amor es algo sobre lo que todo el mundo habla. Hay millones de películas de amor,  canciones, poemas, novelas… la pena es que no siempre nos transmiten una idea adecuada. Hay muchos mitos que rodean a este constructo y nos hacen tener unas expectativas desmesuradas e injustas acerca de la persona que amamos. La finalidad de este post es dar a conocer cómo puede ayudar una terapia psicológica ante los problemas de pareja.

Una terapia relacional o de pareja consiste en explorar los patrones de interacción que existen en la pareja y las necesidades individuales de cada uno de los miembros. La relación de pareja es un contexto orientado a satisfacer una serie de necesidades básicas que tenemos las personas. Si estas necesidades no están resultas se produce malestar y comienzan los problemas. Estas necesidades las podemos agrupar en dos grandes categorías:

  1. Necesidad de Apego-Intimidad-Sexualidad: Las relaciones amorosas se construyen teniendo en cuenta estos tres sistemas, son independientes pero están conectados. Estamos hablando de la necesidad de vincularse con el otro.
  2. Necesidad de Identidad-control-Autonomía: Estamos hablando de la necesidad de sentirse una persona independiente con el control de su vida.

En este sentido, cada miembro de la pareja debe preguntarse: ¿Qué necesidades tiene mi pareja? ¿Qué competencias tengo yo para  satisfacer esas necesidades? En consulta es uno de los aspectos que más se trabajan. Las competencias que tenemos que poner en práctica son:

  1. Competencia de amar e intimar: Consiste en prestar atención a las emociones de tu pareja y saber responder de manera adecuada a ellas. Eso fomenta un clima de confianza y seguridad.
  2. Competencia para negociar: Tienen mucho que ver con los estilos de comunicación. Hay tres formas de comunicarse y solamente una de ellas es la correcta.
    1. Sumisión: Personas que no dicen lo que sienten y piensan. Callan y cuando no pueden más es común que pasen a tener un estilo agresivo.
    2. Agresividad: Expresan dañando a la otra persona. Suele haber críticas no constructivas, ataques, desprecios, burlas.
    3. Asertividad: Expresan lo que sienten y piensan sin dañar a la otra persona. Hay una variante en este estilo de comunicación denominado el silencio asertivo. Consiste en guardar silencio cuando sabes que la otra persona no está en disposición para recibir la información, por ejemplo ante un agresivo. También son los casos de “sincericidio”. A veces tenemos la necesidad de expresar ciertos pensamientos para “quitarnos un peso de encima”, pero hay que tener cuidado con cómo recibe esa persona la información, incluso utilizando buenas palabras. Hay que preguntarse hasta qué punto es positivo expresar todo.

Al hablar de los estilos de comunicación hemos ido dando unas pinceladas de lo que los psicólogos denominamos los cuatro jinetes del apocalipsis. Estos son los cuatro intercambios más comunes que suelen generar problemas en la pareja. Cada uno de ellos tiene un “antídoto” por el que hay que sustituirlo.

  1. La crítica: Engloba la personalidad de la otra persona, es general y estable. Implica culpa. Hay que sustituirlo por la QUEJA, es concreta y se refiere a las conductas o situaciones específicas. Una manera de expresar una queja que trabajamos en terapia es mediante la técnica del SMS YO: “Yo me siento… cuando tú haces…” Es un mensaje basado en nuestras emociones. Nosotros no tenemos la capacidad, ni el derecho de cambiar a nadie, no hay que ordenar, ni obligar a nadie a cambiar. Esta idea es muy importante, porque el amor es libre. La otra persona tiene que tomar la decisión sobre si quiere o no cambiar de actitud.
  2. Desprecio: Las faltas de respeto hay que eliminarlas por completo. Es un grado más alto de la crítica. Se puede manifestar a través de las burlas, el sarcasmo, insultos, gestos, escepticismo, etc.
  3. Actitud defensiva: Consiste en contestar con críticas a otras críticas. Esta postura niega la propia responsabilidad del conflicto no asumiendo una parte de aprendizaje o cambio para solucionar el conflicto.
  4. Actitud evasiva: Es una estrategia negativa que nos aleja, una vez más, de la solución. En este caso se está evitando el problema a través de actitudes de silencio, expresiones corporales, inexpresividad, pasividad, etc.

Como decíamos, si las necesidades de la pareja no están satisfechas se va a producir un malestar relacional. Un ejemplo de este malestar lo pueden manifestar a través de los cuatro jinetes anteriormente expuestos, pero además de ellos  hay otros patrones de interacción negativa, también conocidos como danzas de la pareja o reciprocidades negativas.

Las dos danzas más comunes relacionadas con la necesidad de Apego-intimidad-sexualidad son:

  1. Persecución-distanciamiento: Una de las dos personas se aleja y la otra persona lo persigue para no perderlo. La persona A percibe una amenaza de pérdida por lo que siente tristeza, miedo y lo expresa a través de la ira. Es decir, PERSIGUE a la otra persona. Ante esta situación, la persona B siente ansiedad e inadecuación, por lo que responde con una HUIDA o un distanciamiento. Este patrón muestra una necesidad de apego no resuelta que se refleja a través de una protesta, desesperación y finalmente desapego.
  2. Escalada: Una persona demanda una insatisfacción (crítica) y la otra persona responde con una crítica más intensa, lo que se convierte en un círculo vicioso. Es una danza que refleja la actitud defensiva.

Ejemplos de reciprocidad negativa que tienen que ver con la necesidad de Identidad-Control-Autonomía son:

  1. Control-Sumisión: Una persona intenta controlar a otra a través de la ira (estilo de comunicación agresivo) y la otra responde con sumisión.
  2. Control-Control: Ambas personas quieren mantener el control.

También suele haber patrones mixtos de interacción negativa donde la danza puede responder a necesidades de apego de un miembro y necesidades de control del otro miembro. Asimismo, existe la posibilidad de que la danza responda a la necesidad de ambas dimensiones en alguno de los dos miembros.

Repetimos, es de suma importancia identificar tanto las necesidades individuales,  como los patrones de interacción que están influyendo en la pareja. En Psicotorres podréis encontrar la ayuda que necesitéis. Contactar a través del número de teléfono: 653234336 o mail: carolina@psicotorres.es. Estamos en Calle María Auxiliadora 74, 2ºB, Salamanca.