Archivo mensual enero 2019

PorDra. Carolina Torres

Miedo al fracaso

Un fenómeno muy conocido de los últimos tiempos es el Patrón de desamparo. Este patrón está caracterizado por el miedo al fracaso. Se puede observar en todas las edades, incluidos los más pequeños.

Nuestros pequeños están en riesgo, Eva Millet habla de los “Hiperniños” haciendo referencia a la presión que sufren, son vistos como un producto hecho para triunfar. Es como si su educación se hubiera convertido en una maratón. Se quieren niños perfectos y no se les permite fracasar.

Un ámbito muy importante de detección de este patrón es en las aulas. Precisamente, el miedo al fracaso es uno de los motivos del fracaso escolar. Se observa que los niños o adolescentes eligen actividades fáciles y conocidas frente a difíciles y novedosas. Por otro lado, puede que no fracasen, pero tampoco triunfarán porque no se arriesgan a enfrentarse a nuevos retos o aprendizajes.

La Adolescencia es un periodo de edad muy vulnerable, ya que tienen una alta necesidad de ajuste y adaptación. Quieren pertenecer a un grupo y el miedo a fracasar lo relacionan con el miedo al ridículo y si hacen el ridículo piensan que sus amigos no les aceptarán, por lo que también está relacionado con el miedo al rechazo. También es una edad muy vulnerable debido a que en esta etapa los iguales cobran toda la importancia y se rigen por el “qué dirán”.

El Patrón de desamparo o miedo al fracaso afecta a diferentes áreas de la persona, las más relevantes son: autoconcepto, autoestima, miedo a hablar en público y toma de decisiones. Estas áreas son las que se trabajarían en una terapia psicológica cuando la demanda principal sea este motivo.

  • Para trabajar el autoconcepto una persona tiene que preguntarse quién es y quién le gustaría llegar a ser. Una segunda pregunta es qué tiene que hacer para conseguirlo, es decir; qué recursos tiene, cuáles le faltan y cómo conseguirlos. El descubrimiento de quién es uno mismo, es una laboral difícil que requiere tiempo y análisis.
  • Hay que indagar en cómo una persona está construyendo su autoestima y ayudarle a cambiar su visión si esta está sesgada. Por ejemplo, un error muy frecuente es relacionar la autoestima únicamente con el atractivo físico. Cambiar la forma de pensar de una persona, puede ayudar a mejorar su autoestima. Asimismo, una buena autoestima aporta a las personas una seguridad o confianza para enfrentarse a las tareas y aumenta la probabilidad de éxito de estas. El miedo al fracaso bloquea toda esta secuencia que se convierte en un círculo vicioso interminable.
  • El miedo a hablar en público es uno de los miedos más comunes de la población. En este sentido, el trabajo es normalizarlo. Casi todo el mundo alguna vez ha sentido miedo ante alguna exposición. Por ello, la tarea es hablar con miedo, pero hablar. No dejar que el miedo al miedo nos bloquee. Si hablamos de un problema más paralizante se utilizaría en terapia la técnica de la Exposición para ayudar a la persona a manejarlo. Es contraproducente el mito común de la “terapia de Choque” ya que puede hacer que el problema se agrave, un terapeuta experimentado tiene que guiar a la persona ante este proceso.
  • Para comenzar a tomar decisiones hay que empezar por pensar en uno mismo, descubrir ese “quién soy” y “quién me gustaría ser” del que hablábamos. Tomar decisiones es permitirse equivocarse, es no hacer lo que otros quieren que hagas. Es ese “tirarse a la piscina”. Muchas veces, es decir “No”. Es saber que aunque no decidas, decides. El “no hacer nada” es una decisión que a veces paraliza que se cumplan nuestros sueños.

En Psicotorres se puede encontrar un lugar para comenzar a trabajar en uno mismo. Estamos en Calle María Auxiliadora 74, 2ºB, Salamanca. Puedes pedir cita en 653234336.

 

PorDra. Carolina Torres

¿Cómo detectar un abuso sexual infantil?

El Abuso sexual infantil es uno de los malos tratos que mayores consecuencias conlleva tanto a corto, como largo plazo. Es de suma importancia su temprana detección y tratamiento para su pronóstico. Saber qué consecuencias puede producir ayuda a su identificación.

Las consecuencias más comunes pueden manifestarse de manera diferente en cada etapa evolutiva:

  • En la etapa prescolar debido a la dificultad de expresión se observan cantidad de problemas somáticos como son los dolores de cabeza, de estómago, la enuresis y la encopresis. También es característico que aparezca un retraso en el desarrollo u otros síntomas de tipo internalizantes como podrían ser la ansiedad y/o el retraimiento. Es muy común el trastorno de estrés post traumático (TEPT) y especialmente relevantes son las conductas sexualizadas.
  • En la etapa escolar pueden persistir algunos de los síntomas, pero también comienzan a ser relevantes otros como los externalizantes (conductas agresivas u otro tipo de problemas conductuales). Del mismo modo, aparecen los problemas con los iguales, el bajo rendimiento escolar y problemas emocionales, entre otros.
  • En la adolescencia las consecuencias son similares a las encontradas en la etapa escolar. Algunos problemas diferentes que caracterizan este rango de edad son; las conductas delictivas, los trastornos alimenticios, los problemas de salud física, el consumo de drogas, las conductas sexuales tempranas y de riesgo y la existencia de un mayor riesgo de conductas suicidas y autolíticas.
  • Puede suceder que las víctimas no hayan mostrado efectos del abuso y que comiencen a hacerlo tiempo después, incluso en la edad adulta. Puede ser causa de depresión, baja autoestima, diferentes trastornos de ansiedad y problemas con las relaciones sexuales. Pueden ser personas que les cueste relacionarse y confiar en los demás, sobre todo si el vínculo con el abusador era estrecho. También pueden desarrollar diferentes trastornos de personalidad, conductas delictivas, violencia, mayor probabilidad de abusar de otras personas y conductas de riesgo relacionadas con la sexualidad, la drogadicción y alcoholismo. También pueden tener mayor riesgo de revictimización, es decir, riesgo de sufrir un abuso sexual en la edad adulta.

Un abuso sexual infantil no tiene por qué generan un trauma en la persona, depende de algunas variables tanto personales, como del entorno, como del tipo de abuso sexual. Sin embargo, ante el conocimiento de un abuso sexual, aunque no existan consecuencias a corto plazo, sería conveniente realizar un proceso terapéutico.

La labor preventiva es de suma importancia para que se reduzcan los efectos a largo plazo. Como se ha mencionado, en la edad adulta pueden ser visibles algunos de esos efectos que hasta entonces parecían dormidos. Por ejemplo, en el ámbito de terapia sexual, se observa que al indagar en la historia personal de cada individuo en un alto porcentaje existen abusos sexuales en la infancia.

El silencio es uno de los peores enemigos, hay que hablar de ello, no tratarlo como un tema tabú. Es una experiencia muy dolorosa en sí misma, se necesita un espacio para poder expresar todos los sentimientos que nos puede estar generando. En Psicotorres puedes encontrar un lugar para ello.

 

PorDra. Carolina Torres

Viaje a través del diván – 010 – Transtorno por deficit de atención e hiperactividad TDA-H

En esta ocasión hablamos de uno de los trastornos más comunes en la infancia o adolescencia: El trastorno por déficit de atención e hiperactividad. En este episodio encontrarás algunas de las claves para su detección y una pequeña reflexión acerca del sobrediagnóstico de este trastorno.

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PorDra. Carolina Torres

Viaje a través del diván – 09 – La comercialización del sufrimiento

En este episodio hablaremos de la comercialización del sufrimiento, del intrusismo que sufre la psicología y de los principios éticos por los que se rige un psicólogo, los cuales garantizan una práctica de calidad y científica. La psicología no es cuestión de fé.

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