Category Archive Adultos

PorDra. Carolina Torres

Miedo al fracaso

Un fenómeno muy conocido de los últimos tiempos es el Patrón de desamparo. Este patrón está caracterizado por el miedo al fracaso. Se puede observar en todas las edades, incluidos los más pequeños.

Nuestros pequeños están en riesgo, Eva Millet habla de los “Hiperniños” haciendo referencia a la presión que sufren, son vistos como un producto hecho para triunfar. Es como si su educación se hubiera convertido en una maratón. Se quieren niños perfectos y no se les permite fracasar.

Un ámbito muy importante de detección de este patrón es en las aulas. Precisamente, el miedo al fracaso es uno de los motivos del fracaso escolar. Se observa que los niños o adolescentes eligen actividades fáciles y conocidas frente a difíciles y novedosas. Por otro lado, puede que no fracasen, pero tampoco triunfarán porque no se arriesgan a enfrentarse a nuevos retos o aprendizajes.

La Adolescencia es un periodo de edad muy vulnerable, ya que tienen una alta necesidad de ajuste y adaptación. Quieren pertenecer a un grupo y el miedo a fracasar lo relacionan con el miedo al ridículo y si hacen el ridículo piensan que sus amigos no les aceptarán, por lo que también está relacionado con el miedo al rechazo. También es una edad muy vulnerable debido a que en esta etapa los iguales cobran toda la importancia y se rigen por el “qué dirán”.

El Patrón de desamparo o miedo al fracaso afecta a diferentes áreas de la persona, las más relevantes son: autoconcepto, autoestima, miedo a hablar en público y toma de decisiones. Estas áreas son las que se trabajarían en una terapia psicológica cuando la demanda principal sea este motivo.

  • Para trabajar el autoconcepto una persona tiene que preguntarse quién es y quién le gustaría llegar a ser. Una segunda pregunta es qué tiene que hacer para conseguirlo, es decir; qué recursos tiene, cuáles le faltan y cómo conseguirlos. El descubrimiento de quién es uno mismo, es una laboral difícil que requiere tiempo y análisis.
  • Hay que indagar en cómo una persona está construyendo su autoestima y ayudarle a cambiar su visión si esta está sesgada. Por ejemplo, un error muy frecuente es relacionar la autoestima únicamente con el atractivo físico. Cambiar la forma de pensar de una persona, puede ayudar a mejorar su autoestima. Asimismo, una buena autoestima aporta a las personas una seguridad o confianza para enfrentarse a las tareas y aumenta la probabilidad de éxito de estas. El miedo al fracaso bloquea toda esta secuencia que se convierte en un círculo vicioso interminable.
  • El miedo a hablar en público es uno de los miedos más comunes de la población. En este sentido, el trabajo es normalizarlo. Casi todo el mundo alguna vez ha sentido miedo ante alguna exposición. Por ello, la tarea es hablar con miedo, pero hablar. No dejar que el miedo al miedo nos bloquee. Si hablamos de un problema más paralizante se utilizaría en terapia la técnica de la Exposición para ayudar a la persona a manejarlo. Es contraproducente el mito común de la “terapia de Choque” ya que puede hacer que el problema se agrave, un terapeuta experimentado tiene que guiar a la persona ante este proceso.
  • Para comenzar a tomar decisiones hay que empezar por pensar en uno mismo, descubrir ese “quién soy” y “quién me gustaría ser” del que hablábamos. Tomar decisiones es permitirse equivocarse, es no hacer lo que otros quieren que hagas. Es ese “tirarse a la piscina”. Muchas veces, es decir “No”. Es saber que aunque no decidas, decides. El “no hacer nada” es una decisión que a veces paraliza que se cumplan nuestros sueños.

En Psicotorres se puede encontrar un lugar para comenzar a trabajar en uno mismo. Estamos en Calle María Auxiliadora 74, 2ºB, Salamanca. Puedes pedir cita en 653234336.

 

PorDra. Carolina Torres

¿Cómo detectar un abuso sexual infantil?

El Abuso sexual infantil es uno de los malos tratos que mayores consecuencias conlleva tanto a corto, como largo plazo. Es de suma importancia su temprana detección y tratamiento para su pronóstico. Saber qué consecuencias puede producir ayuda a su identificación.

Las consecuencias más comunes pueden manifestarse de manera diferente en cada etapa evolutiva:

  • En la etapa prescolar debido a la dificultad de expresión se observan cantidad de problemas somáticos como son los dolores de cabeza, de estómago, la enuresis y la encopresis. También es característico que aparezca un retraso en el desarrollo u otros síntomas de tipo internalizantes como podrían ser la ansiedad y/o el retraimiento. Es muy común el trastorno de estrés post traumático (TEPT) y especialmente relevantes son las conductas sexualizadas.
  • En la etapa escolar pueden persistir algunos de los síntomas, pero también comienzan a ser relevantes otros como los externalizantes (conductas agresivas u otro tipo de problemas conductuales). Del mismo modo, aparecen los problemas con los iguales, el bajo rendimiento escolar y problemas emocionales, entre otros.
  • En la adolescencia las consecuencias son similares a las encontradas en la etapa escolar. Algunos problemas diferentes que caracterizan este rango de edad son; las conductas delictivas, los trastornos alimenticios, los problemas de salud física, el consumo de drogas, las conductas sexuales tempranas y de riesgo y la existencia de un mayor riesgo de conductas suicidas y autolíticas.
  • Puede suceder que las víctimas no hayan mostrado efectos del abuso y que comiencen a hacerlo tiempo después, incluso en la edad adulta. Puede ser causa de depresión, baja autoestima, diferentes trastornos de ansiedad y problemas con las relaciones sexuales. Pueden ser personas que les cueste relacionarse y confiar en los demás, sobre todo si el vínculo con el abusador era estrecho. También pueden desarrollar diferentes trastornos de personalidad, conductas delictivas, violencia, mayor probabilidad de abusar de otras personas y conductas de riesgo relacionadas con la sexualidad, la drogadicción y alcoholismo. También pueden tener mayor riesgo de revictimización, es decir, riesgo de sufrir un abuso sexual en la edad adulta.

Un abuso sexual infantil no tiene por qué generan un trauma en la persona, depende de algunas variables tanto personales, como del entorno, como del tipo de abuso sexual. Sin embargo, ante el conocimiento de un abuso sexual, aunque no existan consecuencias a corto plazo, sería conveniente realizar un proceso terapéutico.

La labor preventiva es de suma importancia para que se reduzcan los efectos a largo plazo. Como se ha mencionado, en la edad adulta pueden ser visibles algunos de esos efectos que hasta entonces parecían dormidos. Por ejemplo, en el ámbito de terapia sexual, se observa que al indagar en la historia personal de cada individuo en un alto porcentaje existen abusos sexuales en la infancia.

El silencio es uno de los peores enemigos, hay que hablar de ello, no tratarlo como un tema tabú. Es una experiencia muy dolorosa en sí misma, se necesita un espacio para poder expresar todos los sentimientos que nos puede estar generando. En Psicotorres puedes encontrar un lugar para ello.

 

PorDra. Carolina Torres

Depresión en adultos

Byung-Chul Han plantea que en el siglo XXI aparece un nuevo paradigma conocido como Neurológico. En este paradigma el enemigo está dentro de uno mismo. Existe un “yo” que debe ser totalmente positivo y productivo. Este “yo” debe poder realizar todas las tareas, poder enfrentar todas las adversidades, abarcar cualquier dificultad…y de no ser así, aparecen las enfermedades neurológicas como la depresión, porque en la sociedad del “Puedo con todo”, un “ya no puedo más”, crea culpa.

En el siglo XX predominaba el paradigma inmunológico. En ese paradigma el enemigo de uno mismo era el otro. Hemos pasado de una sociedad disciplinaria basada en el control del otro, donde uno vigila y castiga al otro, a una sociedad de rendimiento donde el control lo realiza uno mismo. El mensaje que se nos trasmite en la actualidad es “yo debo poder”. Todo ello se traduce en una autoexplotación, el amo se ha vuelto esclavo de sí mismo.

La multitarea o hiperactividad tiene como consecuencia la baja tolerancia al vacío. Es decir, personas que no disfrutan del descanso, solo saben hacer y producir. No se paran a pensar que les hace sentir bien. No tienen capacidad de reflexión. No saben estar con ellos mismos. No tienen tiempo para la expresión de sus emociones como la rabia o la tristeza. Precisamente, la tristeza es una de las emociones que más tiene que enseñarnos. Por ello es de suma importancia dejarse sentir.

En el mundo post-moderno, predominan los valores como el triunfo, el éxito… Quizás el problema sea que tenemos una idea equivocada de estos. ¿Qué es el éxito?: ¿Tener dinero?, ¿Influencia? El verdadero éxito es lograr aquello que te hace feliz, son los momentos en los que haces algo que te llena de satisfacción, es poder disfrutar con la gente que quieres y te quiere. El verdadero éxito es la felicidad, pero como decía Steven Pinker, “la búsqueda directa de la felicidad es una receta infalible para llevar una vida desdichada”. No puede existir la felicidad sin tristeza. La tristeza conlleva pararse a pensar, a analizar y crear cambios.

Por lo tanto, cuidado con el exceso de positivismo, cuidado con la idealización de la felicidad, cuidado con las altas exigencias. Es tan importante el hacer como el no hacer. Cuidar de uno mismo en muchas ocasiones es saber decir No, es decir “no puedo”. Todas estas condiciones sociales facilitan que el trastorno depresivo sea una de las mayores demandas que encontramos en las consultas.

Como ya hemos mencionado en otras ocasiones, todo lo que callamos el cuerpo lo habla. Es en ese momento cuando aparecen los síntomas. El síntoma puede manifestarse de múltiples formas. Por ejemplo, una depresión enmascarada se manifiesta a través de las somatizaciones. Estas pueden ser de diferentes tipos:

  1. Neurológicas: Cefaleas, vértigos, mareos, pérdida de la memoria, temblores, dolores lumbares, etc.
  2. Genitourinarios: Disminución de la libido, impotencia, eyaculación precoz, ect.
  3. Gastrointestinales: Náuseas, vómitos, acidez, diarrea, colitis, anorexia, bulimia, estreñimiento, etc. 
  4. Dermatológicas: Eczema, alopecia, encanecimiento, etc.
  5. Cardiorespiratorios: Taquicardia, palpitaciones, dolor torácico, disnea, rinitis, etc.
  6. Máscaras conductuales: Conductas autodestructivas o de riesgo, juego compulsivo, alcoholismo, drogodependencia, hipocondría, fobias, cleptomanía, etc.
  7. Generales: Cansancio, debilidad, sudoración, variaciones de peso (delgadez, obesidad), alteraciones de sueño (insomnio, hipersomnia), etc.

El 50% de los casos de atención primaria son depresiones enmascaradas. Es muy importante saber detectar que estamos ante una depresión para su buen pronóstico. Para su detección se puede utilizar la ley de Jores: Cuánto más rica sea la sintomatología, menos probabilidad hay de que sea orgánica. También se puede utilizar la regla de las tres ies:

  1. Pérdida o disminución del INTERES por las cosas que antes le gustaban.
  2. Pérdida o disminución del IMPULSO vital o energía.
  3. Pérdida o disminución de la ILUSIÓN por la vida.

En el artículo sobre cómo detectar la depresión Infantil ya mencionamos algunas de las características predominantes de los diferentes tipos de este trastorno y algunas de las diferencias que se encuentran según la edad.

El trastorno de depresión más común en la vida adulta es la Distimia. En adultos la duración es como mínimo de dos años (en niños un año). Las personas con distimia tienen días en los que se encuentran bien, pero en general suelen sentirse muy cansados, duermen mal y tienen un estado de ánimo bajo. La cronicidad hace difícil su detección debido a que la persona piensa “soy así”. Puede que haya olvidado cómo era su vida antes, puede pensar que no hay solución para ella o incluso que no le ocurre nada. Por eso es de suma importancia pararse a reflexionar, estar con uno mismo, preguntarse cómo uno se siente y si le gustaría sentirse de manera diferente.

Otros tipos de depresión que puede ser compleja su detección son:

  • Trastorno depresivo inducido por una sustancia/medicamento: Es similar a un episodio depresivo pero en esta ocasión es provocado durante un poco después de la intoxicación o abstinencia de una sustancia o medicamento. Por ejemplo, una sustancia asociada a la depresión son los anticonceptivos orales. También el consumo de alcohol y drogas.
  • Trastorno depresivo debido a otra afección médica: Es similar al episodio depresivo pero en este caso la causa se debe a otra afección médica como por ejemplo el Parkinson, el hipotiroidismo, la esclerosis múltiple, etc.

A lo largo de este post, hemos  ido dando pequeñas claves con las que intentamos ayudar a que se localicen señales de poder estar sufriendo una depresión. En PsicoTorres podemos ayudarte. Estamos en Calle María Auxiliadora 74, 2ºB, Salamanca. Puedes pedir tu cita en 653234336.

PorDra. Carolina Torres

Trastorno de la conducta alimentaria: Anorexia Nerviosa

En los últimos tiempos nos encontramos una especie de epidemia de los trastornos de la conducta alimentaria (TCA). Esto es así debido a la gran influencia que tienen las variables socioculturales en nuestra identidad. Se ha idealizado la delgadez y el culto al cuerpo. Existen varios tipos de TCA. Los vamos a mencionar brevemente y nos centraremos en el tratamiento de uno de ellos, la Anorexia Nerviosa.

Clasificación de TCA

1.     Anorexia Nerviosa (AN)

El criterio diagnóstico principal de la AN es un índice de masa corporal (IMC) inferior a 17.5. Se caracteriza por un miedo intenso a ganar peso o volverse obeso. También existe una alteración de la percepción del peso o silueta corporal. En el caso de la mujer es común la amenorrea.

Existen dos tipos de AN:

  1. Restrictiva: Utiliza métodos para adelgazar como el ejercicio y la dieta.
  2. Purgativa: Utiliza métodos para no engordar como el vómito, laxantes o diuréticos. Es importante mencionar que es un mito asociar el vómito únicamente a la Bulimia.

Con la actualización del DSM han desaparecido los subtipos y existe gran polémica al respecto. Sin embargo, a nivel clínico es importante diferenciar si el paciente utiliza métodos purgativos (vómitos, laxantes…) o no purgativos (ejercicio, dieta…) ya que los sentimientos asociados y tratamiento son diferentes.

2.     Bulimia Nerviosa (BN)

  • Preocupación continúa por la comida con deseos irresistibles de comer y con episodios de polifagia (sensación incontrolable de hambre) en los que se consumen grandes cantidades de comida en cortos periodos de tiempo.
  • El sujeto intenta contrarrestar el aumento de peso con medidas compensatorias, purgativas o restrictivas.

3.     Bulimia multiimpulsiva

Además de la sintomatología bulímica, al menos 3 de los siguientes síntomas:

  • Al menos 36 unidades de alcohol por semana
  • Consumo de drogas al menos 4 ocasiones en el pasado año
  • Robos en más de 10 ocasiones en el pasado año
  • Una sobredosis como mínimo en el pasado año
  • Autolesiones severas como quemaduras o cortes de forma regular

4.     Trastorno por atracón

  • Presencia de atracones entendidos como la ingesta de gran cantidad de comida y/o sensación de falta de control.
  • No existen medidas compensatorias ni restrictivas, ni purgativas. Este criterio es fundamental para el diagnóstico diferencial.
  • Normalmente existe sobrepeso

5.     Ortorexia

  • Obsesión por la comida sana, más de 3 horas al día planificando la comida.
  • Cada vez excluyen más alimentos como la carne, o alimentos tratados con herbicidas, pesticidas, etc.
  • Preocupación excesiva por la “calidad” de los alimentos.

6.     Vigorexia

  • Obsesión por poseer un cuerpo musculado
  • Comprobaciones constantes de la masa muscular, por ejemplo mirándose al espejo, midiéndose etc.
  • Práctica compulsiva de deporte, sobre todo anaeróbico
  • Modificaciones en la alimentación aumentando las proteínas y los hidratos de carbono y reduciendo las grasas.
  • Consumo de anabolizantes o derivados sintéticos de la testosterona. Estos productos tienen graves efectos secundarios como la depresión, caída del cabello, impotencia, aislamiento, irritabilidad, frustración, etc.

7.     Trastorno de conducta alimentaria no especificado

Este diagnóstico se realiza cuando existen varias características de los distintos TCA que hemos mencionado. Es lo que comúnmente se conoce como “cajón de sastre”.

Tratamiento para la Anorexia Nerviosa

El objetivo principal de cualquier tipo de terapia ante la AN es el aumento de peso debido al alto riesgo de desnutrición que puede llegar incluso a la muerte. Otro de los objetivos prioritarios (además de la alianza terapéutica) sería fomentar la conciencia de enfermedad. Esta es la base que permite comenzar el análisis.

Desde un punto de vista psicoanalítico, la anorexia es un rechazo melancólico a comer, que a nivel inconsciente simboliza el rechazo del otro. No hay que perder de vista que la adolescencia es uno de los periodos críticos donde puede aparecer este trastorno. Precisamente, en ella, se revive el proceso de Individuación/separación que tiene que ver con la aceptación del otro como ajeno de sí mismo. Existe evidencia empírica de la dificultad en este proceso con los TCA. En este sentido, uno de los objetivos de la terapia debe dirigirse a crear una experiencia emocional correctora que pueda cambiar dependencias infantiles regresivas cuestionando la manera de vincularse con otras personas. Hay que hacer un buen análisis del entorno familiar a lo largo de la historia de vida.

Un pensamiento común en pacientes con AN es que si comen van a morir, paradójicamente ocurre lo contario. “No comer” simboliza la búsqueda de control. Como no pueden controlar el mundo exterior, controlan su cuerpo para saciar esa necesidad. Es decir, representa un “yo decido”, “yo tengo las riendas de mi vida”, “en mi cuerpo mando yo”. Sin embargo, es una forma de autodestrucción que puede acabar con la vida que pretenden manejar.

También simboliza una solución a sus conflictos internos. Por ejemplo, el rechazo del alimento puede convertirse en un mecanismo para regular los afectos. Es común el “no quiero sentir”. Hay que ayudarles a expresar sus sentimientos, sobre todo los relacionados con la baja autoestima y la hipersensibilidad a la crítica de los demás.

Hay que fomentar la expresión de sus deseos y necesidades. Asimismo, se trabaja sobre la aceptación de sus limitaciones y la elaboración del duelo que pueden sentir al descubrir que no son omnipotentes, que no pueden ser sujetos perfectos y que no pueden controlarlo todo.

La anorexia está relacionada con la rigidez, el perfeccionismo, las fobias, el aislamiento social y como hemos mencionado, la especial búsqueda de control. Comúnmente encontramos que es un reflejo del miedo a crecer, a la independencia y a la sexualidad humana, entre otras cosas. Es de suma importancia analizar todo esto con los pacientes de manera individualizada.

Otra de las labores del psicólogo es indagar en las distorsiones cognitivas. Las más comunes son:

  • Generalizaciones: “Nunca tengo hambre”
  • Magnificaciones: “Si subo de peso esta semana no lo podré soportar”
  • Pensamiento dicotómico: “Mejor no como nada porque sino me voy a descontrolar”

Hay que ir analizando una a una y reestructurar el pensamiento. Someterlo a debate para que comience a interpretar la realidad de manera diferente. Por ejemplo, a través de la interpretación, un terapeuta psicoanalítico puede ir ayudando a construir nuevas formas de pensamiento. Siendo este uno de los objetivos fundamentales: aprender a mirar desde otra perspectiva. Es decir, cambiar las siglas T.C.A por A.T.C. que significa AMA TU CUERPO.

 

PorDra. Carolina Torres

LOS PSICÓPATAS ADAPTADOS INTEGRADOS

Cuando escuchamos la palabra “psicópata” lo primero que se nos viene a la mente es la figura de un asesino o alguien sangriento. Es cierto que hay psicópatas que son asesinos, pero lo que no es cierto es que todos los psicópatas sean asesinos.

Los psicópatas conviven entre nosotros, son nuestros amigos, parejas, incluso nuestros gobernantes. Son personas que cumplen con los rasgos pertenecientes a la psicopatía, pero están exentos de conductas delictivas.

Un psicópata es una persona que cuenta en su base con una estructura narcisista o perversa, es decir, únicamente se interesa por sí mismo y trata al resto de personas como meros objetos para su conveniencia, es decir, cosifica y utiliza al Otro para su propio beneficio. No empatiza con los sentimientos del Otro, pero si es el perfecto simulador, es decir, si le interesa, mostrará una falsa empatía para conseguir lo que desea. No establece vínculos afectivos con las personas, todo es actuado en un “como si”.

Esta personalidad narcisista con la que encajan, les permite a menudo tener éxito y escalar jerarquías sociales. Jones y Paulhus (2009) nos hablan de la tríada oscura del psicópata adaptado integrado o de guante blanco:

Euro, Monedas, Hombre, Silueta, Paraguas

  1. Psicopatía subclínica: empatía utilitaria del Otro, crueldad, afectos superficiales, pobre sentimiento de culpa.
  2. Narcisismo: gran sentimiento de importancia personal, se considera un ser especial con privilegios y una actitud explotadora dentro de una imagen desmedida del Yo.
  3. Maquiavelismo: manipulador a su favor en todo lo que le interese sin tener en cuenta al Otro y sus sentimientos.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el 2% de la población mundial es psicópata, frente por ejemplo a un 1% de esquizofrenia. En España existen aproximadamente un millón de psicópatas, de los cuales, sólo 10.000 cometen delitos. Los 90.000 restantes no comenten actos delictivos, se encuentran en todas partes de nuestra sociedad.

Podemos observar como en esta época estamos asistiendo a una forma de gobernar en algunos países de características psicopáticas, podemos comprobar cómo nuestro mundo lo dirigen auténticos psicópatas de guante blanco.

¿Estamos viendo cómo nuestra sociedad se vuelve cada vez más psicopática?

 

Puedes encontrarnos en PsicoTorres, en Calle María Auxiliadora 74 2B, 37004 Salamanca. Puedes contactar a través del teléfono 653 234 336 o del correo carolina@psicotorres.es o bien alba@psicotorres.es

 

 

PorDra. Carolina Torres

PSICÓLOGOS EN SALAMANCA

El centro de Psicología sanitaria PsicoTorres lo conforman dos psicólogas especializadas en diferentes vertientes de la psicología. Carolina Torres y Alba Sánchez forman este equipo en el que prima la cooperación, la supervisión y la motivación por estudiar cada caso al milímetro.

En el centro de Psicología PsicoTorres encontrarás ayuda para tratar tanto problemas en adultos, como en adolescentes y niños, así como familiares y de pareja. Dentro de los problemas psicológicos que tratamos se encuentran la ansiedad, depresión, problemas del sueño, problemas de conducta, problemas de pareja, psicología adolescente, psicooncología, psicología infantil, terapia sexual, duelo, problemas de autoestima, crecimiento personal, orientación, mediación, adicciones, problemas de la conducta alimenticia y un largo etcétera.

Carolina Torres es la directora del centro y lleva años de experiencia y de formación continua. Es doctora en Psicología por la Universidad de Salamanca, en la que colabora actualmente como profesora formando en prácticas a alumnos del Máster de Psicología General Sanitaria. Además, es especialista en terapia psicoanalítica, en orientación, mediación y psicología sanitaria.

Alba Sánchez es Psicóloga sanitaria, y cuenta con una amplia formación en diversas disciplinas de la Psicología como es la psicooncología, psicología deportiva, adicciones, problemas de pareja y terapia sexual.

Entre las dos, forman un equipo muy completo en el que podrás encontrar la ayuda psicológica que necesitas para tratar cualquier dificultad que te encuentres. Además Carolina y Alba tienen un programa de radio llamado “viaje a través del diván” en Radio Oasis, 106.4 de Salamanca, en el que puedes escucharlas tratando temas de psicología y actualidad.

Si estás buscando una psicóloga o psicólogo en Salamanca, te animamos a que conozcas el centro y a nosotras, estaremos encantadas de explicarte cualquier duda que tengas.

Para el equipo de PsicoTorres la Psicología no es un trabajo, es una forma de vida.

Puedes visitarnos en Calle María Auxiliadora, 74, 2B, en Salamanca. También puedes contactar con nosotras en el 653 234 336 o en carolina@psicotorres.es o bien alba@psicotorres.es

 

PorDra. Carolina Torres

LA COMERCIALIZACIÓN DEL SUFRIMIENTO

Desgraciadamente, vivimos en la época en la que más trastornos mentales existen. Estamos asistiendo a la era de la ansiedad y de la depresión, de la invención de nuevos trastornos, y de la aparición por supuesto, de nuevas adicciones.

Pero, ¿qué hay detrás de todo esto? ¿es la realidad que los trastornos mentales están aumentando tanto en tipología como en incidencia?

No hay que olvidar que estamos inmersos en un sistema capitalista, y, por ende, todo vale dinero y todo es susceptible de comercio. Por supuesto, el sufrimiento, no va a ser menos.

La psicología ha ido evolucionando mucho con el tiempo y con esta evolución, apareciendo diferentes corrientes como ya comentábamos en otro post: el psicoanálisis, la corriente humanista, el conductismo, la Gestalt, la terapia sistémica, la terapia cognitivo-conductual, etc. Todas estas corrientes tienen una finalidad común: ayudar a la persona a superar sus problemas, ya sean de ansiedad, de depresión, de pareja, etc.

Con esta evolución de la psicología y la aparición de nuevas corrientes, también ha aparecido la evolución tecnológica y del marketing. Esto quiere decir que lo que antes era ponernos frente a una persona a escuchar y atender su sufrimiento en nuestro despacho, ahora se ha convertido en un objeto de consumo. Si, se comercializa con el sufrimiento.

Dentro de esta comercialización y estandarización de la psicología están, por supuesto, las farmacéuticas. Les interesa la creación de nuevos trastornos con criterios que todos cumpliríamos para así poder vendernos cantidades ingentes de medicamentos.

¿Cuántas personas que conozcan están tomando ansiolíticos? Los recetan para absolutamente todo, cuando lo que pasa es que la persona tiene que hacer cambios en su manera de estar en el mundo o de relacionarse.

Lo mismo ha pasado con algunas corrientes dentro de la psicología: han creado unas técnicas que se aplican para todo el mundo: me da igual la ansiedad de Pepi que la ansiedad de Manuel, porque son iguales.

En el momento en que estos dos factores se juntan, lo tienen hecho: todos somos iguales, una masa homogénea, no hay diferencias entre nosotros. Vale para todos lo mismo, el control está garantizado, y la venta, también.

Además, dentro de está vorágine, también han aparecido multitud de personas con “terapias inventadas” y sin ninguna formación en Psicología. Personas que quieren vender felicidad en capsulitas instantáneas como libritos de autoayuda con las 10 claves para ser feliz, con un curso online en el que te enseñan a curarte milagrosamente o mucho peor, en consultas no reguladas y cobrando cantidades exageradas por un servicio falso. Estoy hablando por supuesto, del intrusismo profesional que está sufriendo la psicología.

No olvidemos que este es el discurso del amo: “ven que yo te voy a decir lo que tienes que hacer para que seas feliz y estés contento”. La psicología, y en este caso, el psicoanálisis, se aleja totalmente de ese discurso. Es la persona la que más sabe de su vida (y no el psicólogo) y es la persona la que tiene que llegar a sus propias conclusiones y toma de decisiones, para precisamente, ser una persona LIBRE. Si nosotros vamos diciendo a las personas lo que tienen que hacer, estamos jugando a ser Dios, y nada más lejos. El discurso del amo, lo único que genera es una dependencia absoluta entre paciente-terapeuta, y además es una postura humillante para la persona, desde el momento en el se le ubica en el lugar del “no saber”.

El sufrimiento ha de ser escuchado, verbalizado, de una manera íntima, de una manera sincera. Por ello es imposible, que una técnica funcione para todo el mundo igual, es imposible que una pastilla funcione para todos, porque la vida de cada uno, es individual, única y genuina, y hay que escuchar la historia que hay detrás.

El sufrimiento no se alivia rápido como nos quieren vender, no existen cafés instantáneos de felicidad. Requiere parar a pensar, requiere silencio y análisis.

No todos somos iguales, que no nos quieran vender la misma solución para todos….

 

 

 

 

PorDra. Carolina Torres

¿En qué consiste la terapia de pareja?

El amor es algo sobre lo que todo el mundo habla. Hay millones de películas de amor,  canciones, poemas, novelas… la pena es que no siempre nos transmiten una idea adecuada. Hay muchos mitos que rodean a este constructo y nos hacen tener unas expectativas desmesuradas e injustas acerca de la persona que amamos. La finalidad de este post es dar a conocer cómo puede ayudar una terapia psicológica ante los problemas de pareja.

Una terapia relacional o de pareja consiste en explorar los patrones de interacción que existen en la pareja y las necesidades individuales de cada uno de los miembros. La relación de pareja es un contexto orientado a satisfacer una serie de necesidades básicas que tenemos las personas. Si estas necesidades no están resultas se produce malestar y comienzan los problemas. Estas necesidades las podemos agrupar en dos grandes categorías:

  1. Necesidad de Apego-Intimidad-Sexualidad: Las relaciones amorosas se construyen teniendo en cuenta estos tres sistemas, son independientes pero están conectados. Estamos hablando de la necesidad de vincularse con el otro.
  2. Necesidad de Identidad-control-Autonomía: Estamos hablando de la necesidad de sentirse una persona independiente con el control de su vida.

En este sentido, cada miembro de la pareja debe preguntarse: ¿Qué necesidades tiene mi pareja? ¿Qué competencias tengo yo para  satisfacer esas necesidades? En consulta es uno de los aspectos que más se trabajan. Las competencias que tenemos que poner en práctica son:

  1. Competencia de amar e intimar: Consiste en prestar atención a las emociones de tu pareja y saber responder de manera adecuada a ellas. Eso fomenta un clima de confianza y seguridad.
  2. Competencia para negociar: Tienen mucho que ver con los estilos de comunicación. Hay tres formas de comunicarse y solamente una de ellas es la correcta.
    1. Sumisión: Personas que no dicen lo que sienten y piensan. Callan y cuando no pueden más es común que pasen a tener un estilo agresivo.
    2. Agresividad: Expresan dañando a la otra persona. Suele haber críticas no constructivas, ataques, desprecios, burlas.
    3. Asertividad: Expresan lo que sienten y piensan sin dañar a la otra persona. Hay una variante en este estilo de comunicación denominado el silencio asertivo. Consiste en guardar silencio cuando sabes que la otra persona no está en disposición para recibir la información, por ejemplo ante un agresivo. También son los casos de “sincericidio”. A veces tenemos la necesidad de expresar ciertos pensamientos para “quitarnos un peso de encima”, pero hay que tener cuidado con cómo recibe esa persona la información, incluso utilizando buenas palabras. Hay que preguntarse hasta qué punto es positivo expresar todo.

Al hablar de los estilos de comunicación hemos ido dando unas pinceladas de lo que los psicólogos denominamos los cuatro jinetes del apocalipsis. Estos son los cuatro intercambios más comunes que suelen generar problemas en la pareja. Cada uno de ellos tiene un “antídoto” por el que hay que sustituirlo.

  1. La crítica: Engloba la personalidad de la otra persona, es general y estable. Implica culpa. Hay que sustituirlo por la QUEJA, es concreta y se refiere a las conductas o situaciones específicas. Una manera de expresar una queja que trabajamos en terapia es mediante la técnica del SMS YO: “Yo me siento… cuando tú haces…” Es un mensaje basado en nuestras emociones. Nosotros no tenemos la capacidad, ni el derecho de cambiar a nadie, no hay que ordenar, ni obligar a nadie a cambiar. Esta idea es muy importante, porque el amor es libre. La otra persona tiene que tomar la decisión sobre si quiere o no cambiar de actitud.
  2. Desprecio: Las faltas de respeto hay que eliminarlas por completo. Es un grado más alto de la crítica. Se puede manifestar a través de las burlas, el sarcasmo, insultos, gestos, escepticismo, etc.
  3. Actitud defensiva: Consiste en contestar con críticas a otras críticas. Esta postura niega la propia responsabilidad del conflicto no asumiendo una parte de aprendizaje o cambio para solucionar el conflicto.
  4. Actitud evasiva: Es una estrategia negativa que nos aleja, una vez más, de la solución. En este caso se está evitando el problema a través de actitudes de silencio, expresiones corporales, inexpresividad, pasividad, etc.

Como decíamos, si las necesidades de la pareja no están satisfechas se va a producir un malestar relacional. Un ejemplo de este malestar lo pueden manifestar a través de los cuatro jinetes anteriormente expuestos, pero además de ellos  hay otros patrones de interacción negativa, también conocidos como danzas de la pareja o reciprocidades negativas.

Las dos danzas más comunes relacionadas con la necesidad de Apego-intimidad-sexualidad son:

  1. Persecución-distanciamiento: Una de las dos personas se aleja y la otra persona lo persigue para no perderlo. La persona A percibe una amenaza de pérdida por lo que siente tristeza, miedo y lo expresa a través de la ira. Es decir, PERSIGUE a la otra persona. Ante esta situación, la persona B siente ansiedad e inadecuación, por lo que responde con una HUIDA o un distanciamiento. Este patrón muestra una necesidad de apego no resuelta que se refleja a través de una protesta, desesperación y finalmente desapego.
  2. Escalada: Una persona demanda una insatisfacción (crítica) y la otra persona responde con una crítica más intensa, lo que se convierte en un círculo vicioso. Es una danza que refleja la actitud defensiva.

Ejemplos de reciprocidad negativa que tienen que ver con la necesidad de Identidad-Control-Autonomía son:

  1. Control-Sumisión: Una persona intenta controlar a otra a través de la ira (estilo de comunicación agresivo) y la otra responde con sumisión.
  2. Control-Control: Ambas personas quieren mantener el control.

También suele haber patrones mixtos de interacción negativa donde la danza puede responder a necesidades de apego de un miembro y necesidades de control del otro miembro. Asimismo, existe la posibilidad de que la danza responda a la necesidad de ambas dimensiones en alguno de los dos miembros.

Repetimos, es de suma importancia identificar tanto las necesidades individuales,  como los patrones de interacción que están influyendo en la pareja. En Psicotorres podréis encontrar la ayuda que necesitéis. Contactar a través del número de teléfono: 653234336 o mail: carolina@psicotorres.es. Estamos en Calle María Auxiliadora 74, 2ºB, Salamanca.

 

PorDra. Carolina Torres

Ética en Psicología

Principios éticos que rigen la Psicología, derechos y deberes.

Uno de los mitos del que ya hemos hablado en otras ocasiones es ese pensamiento de “Yo no creo en la psicología” como si la psicología fuera cuestión de fe en lugar de una ciencia de la salud.  Otro de los tópicos es “Quién tiene un buen amigo no necesita un psicólogo”. Todas estas ideas preconcebidas que tienen las personas sobre la psicología quizás sean porque no conozcan que los psicólogos tenemos un código deontológico que rige nuestra profesión.

1.    Principios éticos

Este código deontológico se fundamente en una serie de principios éticos. Los cuatro fundamentales son los siguientes:

  1. No maleficencia: Es el principio más importante de todos. El objetivo principal de un terapeuta es no dañar.
  2. Beneficencia: Hace referencia a la importancia de contribuir al bienestar del paciente pero sin caer en el paternalismo ya que esto incumpliría otro de los principios como es el de autonomía. Ser paternalista es tener una actitud de “yo sé lo que es bueno para ti”. Precisamente desde la perspectiva psicoanalítica se hace especial énfasis en que no hay nadie más sabio que el paciente sobre su propia vida. Él es quién tiene que tomar las decisiones de cómo desea vivir su vida.
  3. Autonomía: Es otro de los principios más importantes. Tiene dos perspectivas, la del psicólogo y paciente.
    1. El psicólogo tiene el derecho y deber de la autodeterminación. Por ejemplo, un psicólogo que trabaje en una institución no puede justificar su conducta diciendo “he hecho lo que me dijo mi superior” debido a que estaría incumpliendo este principio. En el caso de que haya conflicto debe primar la autodeterminación.
    2. Para el paciente significa su capacidad para tomar decisiones. Él es quién debe fijar sus propias metas y objetivos terapéuticos. Esto rompe otro de los mitos. Un Psicólogo no da consejos ni debe responder a preguntas del tipo “¿Qué hago?”. Un terapeuta puede aportar herramientas o recursos para lograr objetivos vitales pero no marcarlos por la persona. ¿Y si el paciente está perdido? La labor en este sentido es ayudarle a descubrir su propio camino entre el caos mental. Uno de los objetivos de la terapia psicoanalítica es el autoconocimiento.
  4. Justicia: Tiene que ver con la no discriminación, debe primar la igualdad.

Hay otros tres principios que propuso la Comunidad Europea que basan la relación profesional entre personas.

  1. Vulnerabilidad: La enfermedad, el sufrimiento, la vejez, la proximidad a la muerte, el dolor, la dependencia… pueden hacernos vulnerables por eso es fundamental una buena atención y cuidado.
  2. Dignidad: Toda persona es digna de respeto. La dignidad está en el Ser no en el obrar. Rogers es uno de los psicólogos que hizo especial énfasis en esta idea. En consulta la base es una aceptación incondicional. No hay juicios morales, pero no hay que confundirlo con “todo vale”. Hay que diferenciar a la persona de sus conductas.
  3. Integridad: La enfermedad puede atacar a la integridad del ser humano y la labor terapéutica es devolverle la integridad.

2.    Algunos derechos y deberes del Psicólogo.

El código deontológico nos informa de otros deberes y derechos que tenemos que tener en cuenta, como es el deber y derecho del sigilo, también conocido como Secreto profesional. Hace referencia al derecho que tienen los pacientes y sus familiares a la intimidad. Todo aquello de lo que el psicólogo no podría haberse enterado de no ser porque el paciente lo comunica en la consulta está sujeto al deber y derecho del sigilo, aunque existen unas excepciones muy marcadas para incumplir al secreto profesional. Entre ellas estaría que el paciente pusiera en riesgo su vida o la de terceros.

En este sentido, es importante conocer la ley del menor ya que nos informa que una persona menor de 12 años se le considera un sujeto con autonomía insuficiente por lo que sus tutores legales tienen derecho a recibir la información que sea conveniente para facilitar la cooperación con el psicólogo. Sin embargo, si el menor se niega, los padres tendrán la información restringida salvo excepciones como las anteriores.

Otro aspecto importante es el consentimiento informado por parte del paciente. Tiene que ver con el principio de autonomía del que antes hemos hablado. El paciente debe ser informado en todo momento y debe dar el consentimiento para realizar la terapia. También tiene la libertad para cambiar de opinión y no otorgar el consentimiento para continuar. Previamente, es imprescindible evaluar la capacidad mental del paciente para tomar decisiones por sí mismo, si la persona no puede hacerlo, el consentimiento debe ser dado por un representante.

Por otro lado, cuestiones como por qué un amigo no puede actuar como psicólogo o por qué no podemos hacer precio de amigo, también están reguladas. Podríamos ser acusados de mala  praxis. Cuanto mayor sea el número de relaciones que mantengamos con una persona, mayor será el conflicto de intereses. Es decir, si estamos implicados emocionalmente con una persona, no seremos capaces de dar una atención neutral, estamos condicionados y nuestra visión estará sesgada. Es lo que se denominaría Relaciones duales.

Actualmente, la psicología está sufriendo un fuerte intrusismo laboral que puede fomentar la idea de “no creo en la psicología”. Una forma de asegurarnos que no estamos ante un falso psicólogo es informarnos en el colegio oficial de psicólogos (COP) que esa persona está habilitada para realizar una terapia psicológica. El COP es el organismo que regula la profesión y se encarga de que se cumplan estos derechos y deberes que hemos comentado. Hay muchos más, estos son únicamente algunos de ellos que esperemos que hayan servido para romper algunos de los mitos más habituales.

PorDra. Carolina Torres

Focalización Sensorial: Técnica para combatir las disfunciones sexuales

Focalización Sensorial: Técnica para combatir las disfunciones sexuales.

Una de las técnicas más utilizadas en la terapia sexual es la focalización Sensorial Esta técnica es maravillosa porque nos recuerda algo que a veces pasamos por alto que es pararnos a disfrutar de las sensaciones. La mayaría de las veces, se asocia la sexualidad únicamente con los genitales y el coito, pero es mucho más que eso. Vamos a hablar sobre ello.

¿EN QUÉ CONSISTE LA FOCALIZACIÓN SENSORIAL? Cada miembro de la pareja debe acariciar por turnos a la otra persona. Los turnos son entre 20-30 minutos. La persona que acaricia debe recorrer todo el cuerpo de su pareja y para ello puede utilizar algún utensilio como por ejemplo una pluma. En la primera fase de la aplicación de esta técnica, como norma, se prohíbe el coito debido a que el objetivo no es la excitación sino sentirse a gusto tanto acariciando como siendo acariciado. Por ese motivo, no se permite que se acaricien los genitales. En una segunda fase, normalmente una semana después, se permiten las caricias en los genitales pero sin darle más importancia que al resto de las partes del cuerpo. En la tercera fase, se permiten caricias genitales más específicas.

Esta técnica suele producir muy buenos resultados cuando la ansiedad es la causa del problema, pero no se puede aplicar de manera sistemática. Un terapeuta debe evaluar si puede ser útil para la pareja o no. Por ejemplo, si hay problemas relacionales es necesario trabajar primero en esos niveles de interacción. El contacto físico es importante, pero quizás sería conveniente comenzar con agarrarse de la mano o darse un abrazo.

Masters y Jonshon crearon esta técnica de la que hablamos en la década de 1970, cuyo objetivo es cambiar la manera que tienen las parejas de relacionarse en el ámbito sexual. Es un protocolo muy riguroso que hoy día no se suele llevar a cabo de manera rígida, pero la idea persiste y  forma parte de diferentes protocolos existentes para las disfunciones sexuales.

¿MÁS PAUTAS ÚTILES?

Además de la Focalización Sensorial, un terapeuta experimentado puede adaptar una serie de pautas recomendadas para el caso en concreto. Entre las más usuales aparece la propia estimulación, sería como la focalización sensorial personal. Esta pauta hace referencia a la importancia de conocer nuestro propio cuerpo, averiguar que nos gusta y que nos produce placer.

Sobre todo en el caso de las mujeres este suele ser un tema tabú. Puede que la autoestimulación esté asociada por la persona con un acto impuro o pensamientos desagradables. Hay que indagar en cuáles son las ideas preconcebidas que están influyendo en nuestra experiencia sexual. La psicoeducación es una labor muy importante también.

Otra de las pautas habituales en este tipo de terapia es la comunicación de las propias preferencias sexuales. Un mito común en las parejas es “Si me conociera sabría que me gusta” o “Si tengo que pedirlo, ya no lo quiero”. La concepción del amor romántico y los príncipes azules han hecho mucho daño. La comunicación es precisamente el camino al conocimiento.

Además, es muy importante que cada pareja encuentre su propio puente transicional hacia el deseo sexual. Tiene que buscar que situaciones o sensaciones precipitan el deseo. El prototipo es la típica cena romántica con velas, pero si buscamos algo más adaptado a la forma de ser de la pareja y a su día a día, funcionará mucho mejor.

Otro de los clásicos es generar nuevos escenarios de intimidad adecuados, es decir experimentar cosas nuevas pero sin presiones. Muy importante que sea un ambiente cálido cuya finalidad sea sentirse a gusto, no la excitación en sí misma.

¿QUÉ TIPOS DE DISFUNCIONES SEXUALES HAY?

  1. Trastornos de la Excitación:
    1. Trastorno de la erección: Es la incapacidad persistente y recurrente de mantener la erección hasta el fin de la actividad sexual o la ausencia de la propia erección.
    2. Excitación femenina inhibida: Tiene que ver con la falta deseo o falta de lubricación de manera persistente.
  2. Trastornos del orgasmo
    1. Eyaculación Precoz: Es el trastorno sexual más común en los hombres. Consiste en la expulsión súbita e incontrolada de semen antes de lo deseado.
    2. Inhibición del orgasmo en el hombre: Está asociado a la eyaculación y se refiere a la dificultad o ausencia de esta.
    3. Ausencia o dificultad para llegar al orgasmo en la mujer: Es la disfunción sexual más común en las mujeres. La mujer siente excitación pero tiene dificultad, o no llega al culmen del placer.
  3. Trastornos por dolor
    1. Dispareunia: Se refiere al dolor, antes, durante o después del coito. Puede ir desde irritación a dolor profundo y ambos sexos pueden experimentarlo.
    2. Vaginismo: Consiste en un contracción involuntaria por parte de la mujer de los músculos del suelo pélvico que rodean la vagina. Esa contracción provoca el cierre parcial o total de la misma, lo que origina dolor e imposibilidad de la penetración.

Entre las causas más comunes nos encontramos la Ansiedad. Puede que tu cuerpo te esté informando que no puede seguir ese ritmo frenético de vida. Te está pidiendo cambios y nuevos hábitos. Por ello, es tan importante poner la atención en uno mismo. Escucharse y cuidarse.

Si consideras que puedes tener alguna disfunción sexual, no dudes acudir a un terapeuta para que realice un estudio individualizado de tu caso. Hay que averiguar dónde está el origen del problema. Posteriormente, se podrá trabajar para cambiar los patrones relacionales de la pareja y poner en marcha algún protocolo específico si es necesario.