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PorAlba Sanchez

Técnicas de exposición.

Las técnicas de exposición son otras de las herramientas utilizadas para combatir la ansiedad. El procedimiento es similar al de la Desensibilización Sistemática (DS). Sin embargo, tiene diferencias a tener en cuenta que señalamos a continuación.

Diferencias entre las técnicas de exposición y la Desensibilización Sistemática:

  1. El mecanismo explicativo de la reducción del miedo o Ansiedad es diferente: en la exposición NO hay conductas de escape o respuestas incompatibles. No hacemos un contracondicionamiento, como si hacíamos en la DS; por ejemplo, al entrenar previamente en relajación. Lo que queremos conseguir con la exposición es:
    • Una habituación al estímulo fóbico a nivel psicofisiológico. Esto significa que queremos acostumbrar a la persona a la situación u objeto que teme sin que su cuerpo se active. Es decir, sin sentir lo síntomas de la ansiedad como pueden ser; los temblores, palpitaciones, sensación de ahogo, sudoración, etc.
    • Una extinción de la respuesta a nivel motor. Es decir, queremos eliminar las conductas desadaptativas que mantienen el problema. En muchas ocasiones, lo que hacemos para evitar lo que tememos es lo que mantiene ese miedo. Por ejemplo, si tengo miedo a conducir y cada vez evito más conducir, mi miedo se irá haciendo más inabordable. En este caso, lo que se extingue o elimina es la evitación.
    • Un cambio de expectativas a nivel cognitivo. El hecho de exponerse a las situaciones temidas de forma gradual permite tener un cambio en los pensamientos. Lo que solemos encontrar en consulta tras realizar el ejercicio de forma adecuada es un pensamiento del tipo «realmente no era tan malo como imaginaba».
  2. Con ambas técnicas se realiza una jerarquía pero en la DS se comienza con bajos niveles de ansiedad y en la Exposición con niveles intermedios. En la exposición buscamos que la persona sienta ansiedad y como decíamos antes, no se le permite escapar de ella. Para ello vamos realizando preguntas del tipo qué piensas, qué sientes, etc.
  3. La DS, en ocasiones suele utilizarse como un entrenamiento previo a la exposición. El terapeuta debe evaluar en que casos utilizar una u otra en función de la gravedad de la sintomatología.

Modalidades de las técnicas de exposición:

  1. En vivo es la más eficaz y más rápida aunque no siempre es viable realizarla. Se llevaría a cabo en la propia consulta con el terapeuta.
  2. En imaginación: consiste en redactar un relato y exponer a la persona a ese relato.
  3. Autoexposición: la persona la realiza en su entorno. En este caso, es fundamental que el terapeuta entrene a una persona de su entorno para ayudarle. Se combina con la exposición en vivo y es lo que permite el mantenimiento y la generalización de los resultados.
  4. Exposición en grupo: esta modalidad tiene resultados similares a la exposición individual en vivo. Cada persona tiene su propia jerarquía a la que se va exponiendo de forma individual pero las tareas se planean y evalúan de forma grupal. Es común realizarla en la fobia social o con personas con trastornos de la conducta alimentaria.

Predictores del éxito en el tratamiento:

  1. Antes de utilizar la exposición:
    • No estar bajo efectos del alcohol o ansiolíticos.
    • No tener depresión o ansiedad generalizada.
  2. Durante el tratamiento:
    • Cumplir las tareas que se fijen en las sesiones de forma consensuada.
    • Compromiso con la terapia.
  3. Después del tratamiento:
    • Realizar una práctica regular para mantener los resultados obtenidos con la terapia.

¿Cuándo es útil aplicar las técnicas de exposición?

  • Trastornos fóbicos.
  • Fobia Social.
  • Trastornos obsesivos compulsivos (TOC) con y sin rituales.
  • Pánico y agorafobia.
  • Trastornos de alimentación.

En PsicoTorres estamos formadas en estas técnicas, si crees que podemos ayudarte no dudes en consultarnos. Estamos en calle María Auxiliadora, Nº74, 2ºB y María Auxiliadora Nº 55, Entreplanta 1. Llámanos al 653234336.

PorAlba Sanchez

Desensibilización Sistemática (DS).

Siguiendo en la misma linea del artículo, Relajación Progresiva de Jacobson, en esta ocasión vamos a hablar de otras de las técnicas para combatir la Ansiedad: la desensibilización sistemática (DS). Precisamente estas técnicas se suelen utilizar de forma combinada, sin embargo no es indispensable.

¿En qué consiste la desensibilización sistemática?

La DS es una técnica que tiene como objetivo reducir la ansiedad. Este objetivo se consigue entrenando a la persona en una respuesta incompatible . De esta manera, podrá exponerse de manera paulatina a situaciones que tema sin sentirse tan activo.

En términos psicológicos lo que queremos generar es un CONTRACONDICIONAMIENTO. Para realizarlo, como decíamos, utilizamos estrategias incompatibles con la Ansiedad.  Estas pueden ser:

  • La distracción del pensamiento (técnica explicada en CÓMO MANEJAR LA ANSIEDAD).
  • Imágenes mentales agradables
  • Relajación.

Proceso a seguir:

  1. Entrenamiento de la respuesta incompatible: recomendable el uso de la relajación ya que ha demostrado mayor eficacia. Se pueden probar distintas técnicas de relajación hasta conseguir con la que la persona se siente más cómoda. El terapeuta las enseña en sesión y el entrenamiento exhaustivo se realiza en casa.
  2. Elaboración de una jerarquía: se van ordenando de menor a mayor una serie de situaciones que nos produzcan ansiedad. Es fundamental que sean situaciones concretas a las que la persona se pueda exponer posteriormente. Un terapeuta experimentado en esta técnica puede ayudar a su elaboración pero es fundamental que la jerarquía sea individualizada. Debe construirse sin estar en estado de relajación.
  3. La persona se va exponiendo a su jerarquía de forma paulatina bajo los efectos de la relajación. Esta exposición a las situaciones temidas es de suma importancia que sea guiada por un terapeuta experimentado, si no se realiza de manera adecuada puede producir efectos contraproducentes para la persona.

Variaciones de la Desensibilización Sistemática:

  1. En vivo: se realiza exposición directa a las situaciones de la jerarquía acompañado de la respuesta incompatible que se haya entrenado.
  2. En imaginación: el terapeuta debe evaluar la habilidad de la persona para imaginar las escenas a las que se va a exponer. Si tiene dificultad habría que realizar un entrenamiento en imaginación. Se le expone en imaginación conjunto a la respuesta incompatible entrenada.
  3. En imaginación emotiva: esta modalidad es la más adecuada a utilizar con niños. Consiste en imaginar escenas que provoquen sentimientos positivos como respuesta incompatible. Por ejemplo, se le diría «imagina que eres superman».
  4. Movimientos oculares: como respuesta incompatible se suben y bajan los ojos. De esta manera se impide que se active el mecanismo del miedo. Esta modalidad es especialmente eficaz para el tratamiento del estrés post-traumático.

¿Cuándo utilizar?

Podemos utilizar esta técnica cuando la persona sabe que el miedo que siente ante las situaciones u objetos temidos es exagerado. En caso de que el miedo este fundamentado en ideas firmes de la persona, no sería el momento adecuado para utilizar esta herramienta.

Es recomendable para las personas que tengan  SÍNDROMES CLÍNICOS DE LA ANSIEDAD como la Agorafobia, el trastorno obsesivo compulsivo (TOC), u otro tipo de fobias concretas. También se encuentran muy buenos resultados con las disfunciones sexuales y las adicciones. En los Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) y en los Trastornos de pánico, no tendríamos buenos resultados utilizándola como herramienta principal.

En PsicoTorres estamos especializadas en esta herramienta. Si crees que podría ser útil para ti, pide tu cita en el 653234336.

PorAlba Sanchez

Relajación Progresiva de Jacobson

En la Saga de la Ansiedad que realizamos explicamos ¿QUÉ ES LA ANSIEDAD?SÍNDROMES CLÍNICOS DE LA ANSIEDAD y CÓMO MANEJAR LA ANSIEDAD. En esta ocasión vamos a centrarnos en la Relajación Progresiva de Jacobson.

Relajación progresiva de Jacobson.

Es una técnica que nos puede ayudar a disminuir los niveles de ansiedad, siendo esta una alarma que activa nuestro cuerpo. Esta alarma lo que nos permite es escapar de los peligros o buscar alternativas ante ellos. Hasta aquí todo parece maravilloso, pero el problema aparece cuando el peligro (real o no) se mantiene en el tiempo. Por lo tanto, el mantenimiento de esa activación es lo que produce el daño en nuestro organismo. Esa activación mantenida puede provocar sensaciones de: tensión muscular, deterioro de las actuaciones y trastornos fisiológicos relacionados con el estrés. Por otro lado, ¿Qué puede provocar que nuestro organismo se active? Tanto pensamientos, como actuaciones, como situaciones. Todo este procedimiento que acabamos de explicar lo podemos observar visualmente en el siguiente esquema.

Esquema sobre Ansiedad

 

¿Qué cambios fisiológicos podemos conseguir con la relajación?

Uno de los problemas más graves que conlleva el estrés mantenido es que deteriora el sistema inmunológico. Por lo que realizar esta técnica de relajación puede ayudar de la siguiente manera:

  • Disminución de la tensión muscular.
  • Disminución de la frecuencia e intensidad del ritmo cardíaco.
  • Aumento de la oxigenación.
  • Disminución de la frecuencia de la respiración, aumento de la intensidad y regularidad del ritmo inspiratorio y expiratorio.
  • Reducción de la actividad simpática general.
  • Disminución de secreción de las hormonas adrenalina y noradrenalina.

Procedimiento a seguir.

Un terapeuta experimentado en esta técnica enseñaría a la persona a relajarse por medio de ejercicios de tensión-distensión de diferentes grupos musculares. El primer paso es discriminar esas sensaciones de tensión. Por lo que el terapeuta da instrucciones para tensar uno a uno los distintos músculos. Posteriormente, da instrucciones para disminuir la tensión.

El objetivo de esta técnica es identificar las señales fisiológicas de los músculos en tensión y la reducción de la misma. El terapeuta va ayudando a comprender como el cuerpo muestra el estrés. Poder identificarlo ayuda a anticiparse y saber parar antes de entrar en un bucle del que es muy complicado salir.

Consideraciones iniciales a tener en cuenta antes de comenzar el ejercicio:

  • El Aprendizaje es progresivo. Eso significa que requiere de práctica para que sea eficaz. Tiene que haber disciplina y compromiso con el entrenamiento.
  • Para conseguir relajarse hay que dejarse llevar por las sensaciones. Es importante saber que no hay riesgo de perder el control en ningún momento.
  • Debe haber una concentración en las instrucciones del terapeuta y en las sensaciones.
  • Cuando se vaya a realizar la relajación es recomendable llevar ropa cómoda, tener los ojos cerrados y no llevar lentes de contacto.
  • El Ambiente donde se realice la relajación debe ser tranquilo, confortable y con una iluminación tenue.
  • La posición más recomendable para hacer la relajación es tumbado o en su defecto sentado en un sillón envolvente.

Psicólogo enseñando al paciente la relajación

Si estás interesado en esta técnica para combatir la Ansiedad, en PsicoTorres estamos especializadas en ella. Consulta a través del número de teléfono: 653234336. Estamos en Calle María Auxiliadora, Nº74, 2ºB.

PorAlba Sanchez

Diferentes crisis del ciclo vital

Todos y todas alguna vez hemos oído hablar de las crisis del ciclo vital. Las bromas sobre la famosa crisis de los 40 no pasan desapercibidas… y cierto es que la Psicología también se ha interesado por este tema.

Diferentes psicólogos han postulado teorías acerca de las crisis del ciclo vital. Una de las más conocidas es la de Erikson. Este es un teórico de la personalidad que fundó la «Psicología del yo». Plantea que durante el ciclo vital nos desarrollamos en 8 fases que responden a la necesidad de adaptación del yo. Estas fases son acumulativas. Vamos a conocerlas.

Primera crisis (o-18 meses)–> Confianza VS Desconfianza.

En esta etapa el bebé vive en una dependencia absoluta. Esto quiere decir que depende de otros para satisfacer sus necesidades básicas. Si sus necesidades están cubiertas de forma satisfactoria, el bebé generará una confianza. Por el contrario, si no se satisfacen sus necesidades, el bebé sentirá una desconfianza y visualizará el mundo como un lugar hostil. La satisfacción de sus necesidades es la base de futuras relaciones. Evidentemente, estamos hablando del Apego, el vínculo que une a las personas.

Una forma de satisfacer las necesidades del bebé es respondiendo a las demandas del llanto. Mucho cuidado con seguir o sugerir consejos del tipo «déjale que llore para que aprenda a dormir solo» o «no le cojas, que le acostumbras a brazos». Estos consejos pueden llevar a crear una desconfianza en el bebé.

Segunda crisis (18 meses-3 años)–> Autonomía VS Vergüenza/ Duda.

Como decíamos, las etapas son acumulativas por lo que esta fase depende de la anterior. Un niño al que le han satisfecho sus necesidades y tiene un sentimiento de confianza, podrá ser más autónomo para poder explorar el mundo exterior. No tiene miedo para hacerlo porque el mensaje que se le ha transmitido es que el mundo no es un lugar hostil.

Sin embargo, en el otro extremo estaría un niño dubitativo y vergonzoso. Estos niños no exploran el mundo por la incertidumbre que le genera el no saber quién le podría proteger cuando algo vaya mal.

Tercera crisis (3- 5 años)–> Iniciativa VS Culpa.

Este es el momento en el que el niño quiere hacer cada vez más cosas. Un niño con iniciativa destaca por el dominio, la competencia, los propósitos, las intenciones, la realización de las actividades, etc. Es un individuo que está explorando el ambiente y aprendiendo. Para conseguir todo esto, necesita la aprobación social. Si no la tiene aparece la culpa, disminuyendo la iniciativa y la seguridad en sí mismo. Si falla la aprobación social se convierten en niños tímidos, inseguros y miedosos.

Cuarta crisis (6- 12 años)–> Laboriosidad-inferioridad.

La laboriosidad significa que los niños tratan de aprender las labores de su cultura con éxito. El objetivo de esta etapa es sentirse útil y competente. Un fracaso en esta crisis vital está asociado al sentimiento de inferioridad.

Los niños van evolucionando a un nivel realista de dependencia, es decir, dependen de los demás en las áreas que sea necesaria dicha dependencia. También empiezan a aparecer los iguales. Los iguales son aquellas personas con las que el niño se identifica pero también con las que se compara.

Quinta crisis (La Adolescencia 12-20)–> Identidad VS Confusión de identidad.

La Adolescencia es la etapa en la que un individuo se prepara para ser un adulto. Su duración aproximada es desde los 12 hasta los 20 años, pudiendo variar según la persona.

Un discípulo de Erikson, Marcia, realizó una clasificación de las diferentes formas de vivir la identidad por parte de los adolescentes. La denominó «La tipología del Status de identidad». Cada clasificación consta de dos características: crisis y compromiso. Hasta que no se han vivido estos dos aspectos, según Marcia,  se carece de identidad.

La clasificación es la siguiente:

  1. Difusión de identidad: Las personas en difusión de identidad son aquellas que no han tenido crisis ni compromiso. Huyen de los compromisos y con frecuencia sufren abandono escolar, evaden cualquier tipo de responsabilidad, recurren a tóxicos, etc. No están seguros de sí mismos y no tienen rumbo ni metas.
  2. Exclusión de identidad: Son personas sin crisis que sí tienen compromiso pero con valores que no son suyos. Es decir, la identidad no se ha creado por una crisis personal sino por lo que otros imponen. Aquí aparecen los típicos «que dirán» y «ser como otros desean que seas». Las personas con exclusión de identidad suelen tener unos padres que se involucran demasiado en la crianza de los hijos, evitando expresar diferencias y sin tolerar la discrepancia emocional. Estas personas suelen ser autoritarias, dogmáticas, con ideas firmes. Suelen tener alta obediencia a la autoridad. Tienen locus de control externo, es decir, ponen la responsabilidad de las acciones en el exterior, ya sean otras personas (» es tu culpa», «me han suspendido») como en la suerte o el azar. También suelen ser dependientes y con bajos niveles de ansiedad.
  3. Moratoria de identidad: En este caso si hay crisis pero no tienen compromiso. Son personas que están buscando su identidad. Están enfrentados con sus problemas. Son personas ansiosas, con miedo y muy racionales. Tienen un alto sentido de la moralidad.
  4. Logro de identidad: Son personas que han superado la crisis y tienen compromiso. Tienen valores propios y se han comprometido con algo de forma activa. El estilo de crianza de los padres se caracteriza por estimular la autonomía y permitir las diferencias. Son personas seguras, tienen buena autoestima y un locus de control interno.

Sexta crisis (La Juventud 20-40)–> Intimidad VS Aislamiento.

La intimidad es descrita como la forma de establecer una relación estrecha y mutuamente satisfactoria con otra persona. Consiste en unirse a otro sin perder las cualidades propias. Para ello, es necesario que la persona haya creado su propia identidad. En este sentido, el mito de la media naranja puede hacer mucho daño. Debemos ser naranjas enteras para poder compartir nuestros gajos con otra persona.

En caso de no tener una identidad definida, no podrá unirse con otros. Lo más probable es que le cueste entenderse con otra persona o que se fusione con ella. Finalmente, estarán condenados al aislamiento, ya que la única manera de relacionarse con el otro es desde uno mismo.

Séptima crisis (Edad Adulta intermedia o Madurez 40-65)–> Generatividad VS Estancamiento.

Erikson considera que para superar esta crisis del ciclo vital, las personas en esta etapa tienen que dirigir sus energías hacia el exterior. Es decir, deben preocuparse por dejar un legado a las generaciones siguientes. Caminar y guíar al resto. ¿Cómo podemos identificar si una persona está en generatividad o estancamiento?

Las personas en la posición de generatividad tienen las siguientes características:

  • Se implican en hacer del mundo un lugar mejor
  • Prevalece una actitud auténtica de preocupación por los demás
  • No son personas egocéntricas
  • Tienen experiencias vitales de las que otros pueden aprender
  • Visión positiva de la vida en general
  • Se valoran a sí mismas
  • Equilibran el trabajo y el ocio
  • Toleran el estrés
  • No temen en llegar a la siguiente etapa
  • Muestran su generatividad en tres ámbitos
    1. PROCREATIVO: dan y responden a las necesidades del otro.
    2. PRODUCTIVO: crean productos o ideas.
    3. CREATIVO: hacen aportaciones a la sociedad a gran escala.

Las personas en estancamiento disponen de las siguientes características:

  • Sensación prematura de vejez
  • Pérdida del entusiasmo por la vida
  • Síntomas depresivos
  • Actitud derrotista
  • Se compadecen de sí mismos
  • Piensan que no pueden ofrecer nada a los demás
  • No perciben el valor de ayudar a la generación siguiente
  • Tienen una actitud pasiva y solo ven los fallos del ser humano
  • Uso autoritario del poder
  • Deseo de regresar a una etapa anterior
  • Personas egocéntricas y  rebeldes
  • Sentimientos de llevar una vida insatisfactoria

Antes de finalizar esta etapa, respondemos a la gran pregunta ¿Existe o no existe la crisis de los 40? 

Lo cierto es que EXISTE pero no de forma universal. Es una transición como el resto de crisis del ciclo vital que hemos ido comentando. Esta etapa implica planteamientos, prioridades… pero que una transición se convierta en una crisis estable de esta etapa, depende de las circunstancias individuales y de los recursos personales. Las transiciones siempre pueden dar lugar a un desarrollo positivo o uno negativo y no podemos generalizar.

Esta crisis del ciclo vital trae consigo el darse cuenta de la condición mortal. Muchas personas, ante esta condición, descubren que no han podido cumplir sus sueños de la juventud, o que los han cumplido pero no era como esperaban. Saben que si desean cambiar el rumbo tienen que hacerlo rápido y luchan por reestructurar sus vidas. Es en este momento cuando empieza a ser vivido como una crisis estable característica de esta franja de edad. Esta etapa también es llamada la segunda adolescencia.

Octava crisis (La Vejez)–> Integridad VS Desesperación.

En esta crisis del ciclo vital es necesario integrar lo que se ha vivido en la vida. Al hablar de integridad estamos hablando de coherencia, de dar un sentido a lo que se ha vivido para así poder hacer frente a la muerte. Por el contrario, la desesperación es la sensación de fracaso, de haber perdido oportunidades o el tiempo.

En PsicoTorres podemos ayudarte a superar de manera exitosa estas crisis. Contacta con nosotras a través del 653234336. Aquí podrás encontrar un lugar para cuidar de ti.

PorAlba Sanchez

Nuevo Servicio: Peritaje Psicológico

En PsicoTorres hemos realizado un convenio de colaboración con el Dr. Manuel Picado Méndez, director de la clínica PsicoSana, quién formará parte del equipo multidisciplinar para llevar el nuevo servicio de Peritaje Psicológico. El Dr. Picado cuenta con más de 30 años de experiencia como Psicólogo clínico, Neuropsicólogo y Psicólogo Forense, por lo que puede realizar una evaluación biopsicosocial completa para realizar los peritajes.

¿En qué consiste el peritaje Psicológico?

Muchas veces nos vemos inmersos en procesos jurídicos que requieren de la  intervención de varios expertos como abogados, jueces… y también Psicólogos. El Psicólogo es el encargado de mediar entre las diferentes partes o de realizar un estudio objetivo sobre las capacidades mentales y físicas de una persona. En ocasiones, esa evaluación puede ser determinante para una sentencia judicial, como por ejemplo quién se queda la custodia de los hijos.

Existen diferentes tipos de peritajes psicológicos, vamos a conocerlos:

1. Ámbito Penal

El peritaje psicológico en este ámbito tiene dos objetivos independientes:

  1. Valorar a la víctima, es decir, cómo le han afectado los hechos y/o la veracidad de su testimonio. En PsicoTorres contamos con diversa formación para poder atender demandas sobre abuso sexual infantil, bullying, ciberbullying, violencia de género, maltrato infantil, acoso sexual, etc.
  2. Valorar al delincuente, es decir, su probabilidad de que vuelva a cometer el delito y/o su imputabilidad. La Imputabilidad se refiere a si tiene responsabilidad penal sobre el hecho cometido o no.

La imputabilidad es un concepto jurídico, no psicológico. Por ese motivo, los psicólogos para evaluarla debemos transformar esa cuestión en dos preguntas:

  • ¿Entiende lo que ha hecho? Evaluamos la comprensión de los hechos.
  • ¿Qué motivo le ha hecho realizar ese tipo de comportamiento? Evaluamos sobre la voluntad o motivación.

En este sentido, realizamos una serie de pruebas para responder con fiabilidad a esas preguntas. Según los resultados de las pruebas, se plantea que puede haber atenuantes o eximentes de la responsabilidad. ¿Qué significa?

  • El psicólogo puede proponer un atenuante cuando tras su evaluación concluya que una persona tiene mermadas sus capacidades cognitivas (comprensión de los hechos) y volitivas (motivación). Ese atenuante sirve para reducir la condena. Por ejemplo, una persona puede ir a un centro de recuperación en lugar de ir a prisión.
  • El psicólogo puede proponer un eximente cuando las capacidades cognitivas y volitivas de la persona estén anuladas. En este caso, la persona podría ser considerada como inimputable, es decir, sin responsabilidad penal sobre los hechos cometidos.
Distintas fases en las que el Psicólogo puede ser de utilidad en este ámbito:
  • Fase de Instrucción: en esta fase el juez investiga los hechos. Evaluamos la declaración de los testigos, víctimas y acusados.
  • Juicio oral: la función del psicólogo es ir a ratificar, es decir, a defender y explicar el informe que hayamos elaborado.
  • Ejecución de la sentencia: es el momento donde se realiza la condena. El Psicólogo puede proponer que vaya a un centro de tratamiento, que tratamiento le vendría mejor, etc.
  • Vigilancia penitenciaria: la labor del psicólogo, entre otras,  es evaluar la evolución del sujeto en el tratamiento.

2. Ámbito civil

 El objetivo del peritaje psicológico, dentro de este ámbito, consiste en ayudar a tomar decisiones sobre una serie de cuestiones relacionadas con las separaciones y el ámbito familiar:

  • ¿Quién se lleva la custodia de los hijos?
  • ¿Cómo será el régimen de visitas?
  • ¿Quién se queda la vivienda?
  • ¿Habrá pensión compensatoria?

La función del psicólogo es muy importante para evaluar quién está más capacitado para obtener la guarda y custodia. Para ello, se evalúa la capacidad de los padres para cuidar a los hijos, es decir, para atender sus necesidades de manera diaria. Hay tres tipos de guarda y custodia:

  1. Exclusiva: uno de los padres cuidará de los hijos.
  2. Partida: uno de los padres cuida a un hijo y el otro al otro hijo.
  3. Compartida: el juez otorga a los dos padres por igual la capacidad de cuidar a los hijos.

Puede ser que los niños ante la separación de los padres sufran el síndrome de alienación parental. La labor del Psicólogo también es evaluarlo. Este síndrome fue inventado por Gardner, quién lo utilizó para explicar porque los niños no quieren estar con alguno de los padres.

Por otro lado, también se pueden realizar contrainformes, es decir, un informe de otro informe realizado por otro profesional. El juez tendrá en cuenta el informe que tenga mayor validez.

3. Ámbito social

Dentro de este último ámbito el peritaje psicológico puede ser útil de diferentes formas:

  • El papel del Psicólogo es fundamental en el caso de accidentes laborales o conflictos de trabajo. Su función es evaluar cuál de las dos partes, si el empresario o el trabajador, llevan razón.
  • El Psicólogo forma parte del equipo técnico encargado de valorar el grado de minusvalía de una persona. Hay diferentes procesos que hacen que resulte necesario valorar la posibilidad de incapacitar a una persona, como son: el deterioro cognitivo grave, la discapacidad intelectual y los cuadros psicológicos graves, entre otros.

La incapacidad es un constructo jurídico no psicológico, por lo que no podemos incapacitar a nadie en nuestra consulta. Sin embargo, la decisión jurídica se avala en los datos clínico del equipo pericial, que como decíamos, está formado por psicólogos.

Por otro lado, es importante saber que se puede incapacitar para algo concreto. Por ejemplo, quitar la capacidad de tener un negocio pero tener la capacidad de decidir sobre su testamento. Asimismo, la sentencia se puede modificar como podría ser el caso de cuadros clínicos transitorios y reversibles que tras varias semanas, meses o años, se puede recuperar la capacidad de tomar decisiones. Un ejemplo de ello sería una depresión mayor.

Si estas pasando por alguna de estas situaciones, en PsicoTorres podemos ayudarte. Pide información sin compromiso en 653234336. Estamos en Calle María Auxiliadora Nº74, 2ºB.

PorDra. Carolina Torres

Películas sobre Psicología y Trastornos Mentales

 

  1. Funny games (1997) (psicopatía): una familia aburguesada es secuestrada en su propia casa por unos jóvenes de apariencia angelical vestidos de jugadores de golf. Estos chicos, acaban convirtiéndose en la peor pesadilla de la familia, la cual es sometida a todo tipo de juegos perversos. Michael Haneke, muestra al espectador la estructura psicopática y perversa manteniendo al espectador en tensión durante toda la trama.

 

 

  1. Cisne negro (2010) (anorexia nerviosa y psicosis): Natalie Portman interpreta a una bailarina de ballet sometida a altas exigencias. Muestra cómo la bailarina hace todo lo posible por alcanzar dichos estándares, perdiendo el sentido de la realidad y quebrándose mentalmente.

  1. Inocencia interrumpida (1999) (Trastorno de la personalidad): muestra la vida en un psiquiátrico y diferentes trastornos de personalidad como son el trastorno límite de personalidad, el trastorno antisocial, trastornos de alimentación, mitomanía. Una película indispensable para cualquiera que se interese por los diferentes trastornos mentales.

  1. Mejor imposible (1997) (Trastorno obsesivo compulsivo): en este film, Jack Nicholson interpreta a un hombre de mediana edad con TOC (trastorno obsesivo compulsivo), en clave de humor. Nos acerca al día a día de una persona con este trastorno y las diferentes compulsiones que desarrolla en su día a día.

 

  1. Tenemos que hablar de Kevin (2011) (psicopatía): en esta película se pone de relieve los estragos que puede causar en la mente y la emocionalidad de un niño el que su madre lo rechace. La película nos escenifica el desarrollo de una psicopatía a muy temprana edad y cómo el niño manipula a todo su entorno con el fin de obtener lo que él quiere.

  1. Una mente maravillosa (2001) (esquizofrenia): Russell Crowe interpreta en esta ocasión a un genio de las matemáticas que lucha contra sus propios delirios y su quiebre con la realidad.

  1. La pianista (2001) (perversión sexual): en este film se puede apreciar una relación simbiótica de la protagonista con su madre. Este tipo de relación favorece diferentes conductas sexuales que lleva a cabo la protagonista, como la relación mantenida con uno de sus alumnos.

  1. El club de la lucha (1999) (trastorno disociativo o de personalidad múltiple): una obra maestra del cine en la que se pone de manifiesto la personalidad múltiple del protagonista (Edward Norton) creando su otra personalidad protagonizada por Brad Pitt.

  1. Hasta los huesos (2017) (trastornos de alimentación): en esta actual película podemos apreciar diferentes trastornos de alimentación como son la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa, el trastorno por atracón…Se muestra una residencia de convivencia en la que se dan terapias grupales. Un indispensable para todo el que quiera aprender sobre este tipo de problemáticas.

  1. Memento (2000) (amnesia anterógrada): en este caso la película nos presenta a un hombre con amnesia anterógrada, un trastorno de la memoria en el que no se forman nuevos recuerdos, y lo complicado de vivir con ello.

PorAlba Sanchez

La programación Neurolingüística (PNL)

La programación Neurolingüística es un patrón de comunicación que surge gracias a las investigaciones de Bandler y Ginder sobre por qué algunos terapeutas como Virginia Satir, Erik Erikson y Fritz Perls tenían tanto éxito como terapeutas.

Este patrón de comunicación se ha convertido en una herramienta básica a utilizar y enseñar en terapia. Ayuda a automotivarse y motivar, a mejorar las relaciones interpersonales, perder miedos, ganar autoconfianza o seguridad en uno mismo, mejorar relaciones sexuales, disminuir malos hábitos, etc.

La PNL tiene que ver con cómo narramos nuestra propia historia. Es de suma importancia cómo pensamos sobre las cosas que nos han pasado, que nos están pasando y que creemos que nos van a pasar. Si los mensajes que nos decimos a nosotros mismos son catastrofistas, del tipo “nada me sale bien en la vida”, el mensaje se traduce en malestar y desmotivación. Estamos imposibilitando un cambio de actitud. Estamos lanzándonos mensajes negativos que no nos animan a enfrentarnos a situaciones que generan bienestar, porque… “para qué me voy a esforzar si nada me va a salir bien”.

Por lo tanto, la PNL ayuda a modular nuestro lenguaje. A través de ella se consigue  conversar de manera más agradable con nosotros mismos. Es como reescribir nuestra historia, darle otros significados, otras interpretaciones que antes no habíamos hecho. Transformar nuestra historia, nos transforma como personas.

El pasado construye quiénes somos, por lo que un análisis sobre la historia de vida nos ayuda a conocernos mejor, a comprender nuestra personalidad e identidad. Sin embargo, el pasado no nos determina. No somos esclavos de las circunstancias. El autoconocimiento personal posibilita el cambio de un individuo.  Como decía Jung, nadie se ilumina fantaseando figuras de luz, sino haciendo consciente su oscuridad. Hacer consciente las luces y sombras de una persona es el objetivo de la terapia psicológica que hacemos en Psicotorres.

¿Por qué se denomina PNL?

  1. Programación: se refiere a la actitud o capacidad de las personas para producir y aplicar programas de comportamiento.
  2. Neuro: se refiere a las percepciones sensoriales que determinan nuestro estado emocional subjetivo.
  3. Lingüístico: hace referencia a los medios de comunicación humana verbales y no verbales.

Este concepto, interpretado de forma literal, nos lleva a pensar en la informática y los ordenadores, recordemos la metáfora que compara a la mente con un ordenador. Según esta metáfora, nuestra mente es como una base de datos donde se procesa,  almacena y actualiza la información según las circunstancias. Los datos son las experiencias sensoriales, es decir, lo que oímos, sentimos, saboreamos, tocamos, etc. Estos datos son procesados y almacenados. Cuando tenemos que decidir sobre cómo actuar ante alguna determinada situación, recurrimos a ellos y se reactualizan.

La PNL parte de una experiencia sensorial almacenada en el celebro. Para trabajar sobre esa experiencia (que puede ser o no traumática) se debe conocer el contexto que rodea a esa situación. Todo ello, permite averiguar cuáles fueron las condiciones en las que se procesó y almacenó dicha experiencia.

Es de suma importancia conocer ese contexto debido a que las personas no interpretamos  la realidad como es, sino como somos. Es decir, no actuamos sobre la realidad o situaciones objetivas, sino sobre la representación o interpretación subjetiva que hacemos sobre ella.  Estamos sesgados por la subjetividad, por eso hay tantas realidades como mentes en el mundo. Ante una supuesta situación objetiva, diferentes personas procesan la información de forma subjetiva, individual y diferente. Por ese motivo, no es adecuado utilizar un mismo tratamiento para dos personas que, a priori, han vivido un mismo suceso. No somos máquinas, ni ordenadores. No se nos puede “arreglar” siguiendo un libro de instrucciones. Los seres humanos somos más complejos.

En definitiva, la PNL es una herramienta que puede ayudar a la persona a descubrir qué es lo que realmente desea. Para ello, se define un objetivo y se busca el cómo conseguirlo. Algunas preguntas que pueden ayudar a la persona a encontrarse con su deseo son:

  • ¿Qué quiero?
  • ¿Cómo sabré que lo he logrado?
  • ¿Qué es lo que me impide conseguirlo?
  • ¿Cuando lo haya conseguido qué pasará?
  • ¿Qué podría perder obteniéndolo?

Para responder a estas preguntas es recomendable que las respuestas sean concretas y formuladas en positivo. Además, los objetivos deben estar formulados en corto, medio y largo plazo y estar coordinados en el tiempo.

En PsicoTorres estamos formados en esta herramienta. Si te ha resultado útil e interesante este artículo, no dudes en pedir tu cita en 653234336. Estaremos encantados de ayudarte.

PorDra. Carolina Torres

Miedo al fracaso

Un fenómeno muy conocido de los últimos tiempos es el Patrón de desamparo. Este patrón está caracterizado por el miedo al fracaso. Se puede observar en todas las edades, incluidos los más pequeños.

Nuestros pequeños están en riesgo, Eva Millet habla de los “Hiperniños” haciendo referencia a la presión que sufren, son vistos como un producto hecho para triunfar. Es como si su educación se hubiera convertido en una maratón. Se quieren niños perfectos y no se les permite fracasar.

Un ámbito muy importante de detección de este patrón es en las aulas. Precisamente, el miedo al fracaso es uno de los motivos del fracaso escolar. Se observa que los niños o adolescentes eligen actividades fáciles y conocidas frente a difíciles y novedosas. Por otro lado, puede que no fracasen, pero tampoco triunfarán porque no se arriesgan a enfrentarse a nuevos retos o aprendizajes.

La Adolescencia es un periodo de edad muy vulnerable, ya que tienen una alta necesidad de ajuste y adaptación. Quieren pertenecer a un grupo y el miedo a fracasar lo relacionan con el miedo al ridículo y si hacen el ridículo piensan que sus amigos no les aceptarán, por lo que también está relacionado con el miedo al rechazo. También es una edad muy vulnerable debido a que en esta etapa los iguales cobran toda la importancia y se rigen por el “qué dirán”.

El Patrón de desamparo o miedo al fracaso afecta a diferentes áreas de la persona, las más relevantes son: autoconcepto, autoestima, miedo a hablar en público y toma de decisiones. Estas áreas son las que se trabajarían en una terapia psicológica cuando la demanda principal sea este motivo.

  • Para trabajar el autoconcepto una persona tiene que preguntarse quién es y quién le gustaría llegar a ser. Una segunda pregunta es qué tiene que hacer para conseguirlo, es decir; qué recursos tiene, cuáles le faltan y cómo conseguirlos. El descubrimiento de quién es uno mismo, es una laboral difícil que requiere tiempo y análisis.
  • Hay que indagar en cómo una persona está construyendo su autoestima y ayudarle a cambiar su visión si esta está sesgada. Por ejemplo, un error muy frecuente es relacionar la autoestima únicamente con el atractivo físico. Cambiar la forma de pensar de una persona, puede ayudar a mejorar su autoestima. Asimismo, una buena autoestima aporta a las personas una seguridad o confianza para enfrentarse a las tareas y aumenta la probabilidad de éxito de estas. El miedo al fracaso bloquea toda esta secuencia que se convierte en un círculo vicioso interminable.
  • El miedo a hablar en público es uno de los miedos más comunes de la población. En este sentido, el trabajo es normalizarlo. Casi todo el mundo alguna vez ha sentido miedo ante alguna exposición. Por ello, la tarea es hablar con miedo, pero hablar. No dejar que el miedo al miedo nos bloquee. Si hablamos de un problema más paralizante se utilizaría en terapia la técnica de la Exposición para ayudar a la persona a manejarlo. Es contraproducente el mito común de la “terapia de Choque” ya que puede hacer que el problema se agrave, un terapeuta experimentado tiene que guiar a la persona ante este proceso.
  • Para comenzar a tomar decisiones hay que empezar por pensar en uno mismo, descubrir ese “quién soy” y “quién me gustaría ser” del que hablábamos. Tomar decisiones es permitirse equivocarse, es no hacer lo que otros quieren que hagas. Es ese “tirarse a la piscina”. Muchas veces, es decir “No”. Es saber que aunque no decidas, decides. El “no hacer nada” es una decisión que a veces paraliza que se cumplan nuestros sueños.

En Psicotorres se puede encontrar un lugar para comenzar a trabajar en uno mismo. Estamos en Calle María Auxiliadora 74, 2ºB, Salamanca. Puedes pedir cita en 653234336.

 

PorDra. Carolina Torres

¿Cómo detectar un abuso sexual infantil?

El Abuso sexual infantil es uno de los malos tratos que mayores consecuencias conlleva tanto a corto, como largo plazo. Es de suma importancia su temprana detección y tratamiento para su pronóstico. Saber qué consecuencias puede producir ayuda a su identificación.

Las consecuencias más comunes pueden manifestarse de manera diferente en cada etapa evolutiva:

  • En la etapa prescolar debido a la dificultad de expresión se observan cantidad de problemas somáticos como son los dolores de cabeza, de estómago, la enuresis y la encopresis. También es característico que aparezca un retraso en el desarrollo u otros síntomas de tipo internalizantes como podrían ser la ansiedad y/o el retraimiento. Es muy común el trastorno de estrés post traumático (TEPT) y especialmente relevantes son las conductas sexualizadas.
  • En la etapa escolar pueden persistir algunos de los síntomas, pero también comienzan a ser relevantes otros como los externalizantes (conductas agresivas u otro tipo de problemas conductuales). Del mismo modo, aparecen los problemas con los iguales, el bajo rendimiento escolar y problemas emocionales, entre otros.
  • En la adolescencia las consecuencias son similares a las encontradas en la etapa escolar. Algunos problemas diferentes que caracterizan este rango de edad son; las conductas delictivas, los trastornos alimenticios, los problemas de salud física, el consumo de drogas, las conductas sexuales tempranas y de riesgo y la existencia de un mayor riesgo de conductas suicidas y autolíticas.
  • Puede suceder que las víctimas no hayan mostrado efectos del abuso y que comiencen a hacerlo tiempo después, incluso en la edad adulta. Puede ser causa de depresión, baja autoestima, diferentes trastornos de ansiedad y problemas con las relaciones sexuales. Pueden ser personas que les cueste relacionarse y confiar en los demás, sobre todo si el vínculo con el abusador era estrecho. También pueden desarrollar diferentes trastornos de personalidad, conductas delictivas, violencia, mayor probabilidad de abusar de otras personas y conductas de riesgo relacionadas con la sexualidad, la drogadicción y alcoholismo. También pueden tener mayor riesgo de revictimización, es decir, riesgo de sufrir un abuso sexual en la edad adulta.

Un abuso sexual infantil no tiene por qué generan un trauma en la persona, depende de algunas variables tanto personales, como del entorno, como del tipo de abuso sexual. Sin embargo, ante el conocimiento de un abuso sexual, aunque no existan consecuencias a corto plazo, sería conveniente realizar un proceso terapéutico.

La labor preventiva es de suma importancia para que se reduzcan los efectos a largo plazo. Como se ha mencionado, en la edad adulta pueden ser visibles algunos de esos efectos que hasta entonces parecían dormidos. Por ejemplo, en el ámbito de terapia sexual, se observa que al indagar en la historia personal de cada individuo en un alto porcentaje existen abusos sexuales en la infancia.

El silencio es uno de los peores enemigos, hay que hablar de ello, no tratarlo como un tema tabú. Es una experiencia muy dolorosa en sí misma, se necesita un espacio para poder expresar todos los sentimientos que nos puede estar generando. En Psicotorres puedes encontrar un lugar para ello.

 

PorDra. Carolina Torres

Depresión en adultos

Byung-Chul Han plantea que en el siglo XXI aparece un nuevo paradigma conocido como Neurológico. En este paradigma el enemigo está dentro de uno mismo. Existe un “yo” que debe ser totalmente positivo y productivo. Este “yo” debe poder realizar todas las tareas, poder enfrentar todas las adversidades, abarcar cualquier dificultad…y de no ser así, aparecen las enfermedades neurológicas como la depresión, porque en la sociedad del “Puedo con todo”, un “ya no puedo más”, crea culpa.

En el siglo XX predominaba el paradigma inmunológico. En ese paradigma el enemigo de uno mismo era el otro. Hemos pasado de una sociedad disciplinaria basada en el control del otro, donde uno vigila y castiga al otro, a una sociedad de rendimiento donde el control lo realiza uno mismo. El mensaje que se nos trasmite en la actualidad es “yo debo poder”. Todo ello se traduce en una autoexplotación, el amo se ha vuelto esclavo de sí mismo.

La multitarea o hiperactividad tiene como consecuencia la baja tolerancia al vacío. Es decir, personas que no disfrutan del descanso, solo saben hacer y producir. No se paran a pensar que les hace sentir bien. No tienen capacidad de reflexión. No saben estar con ellos mismos. No tienen tiempo para la expresión de sus emociones como la rabia o la tristeza. Precisamente, la tristeza es una de las emociones que más tiene que enseñarnos. Por ello es de suma importancia dejarse sentir.

En el mundo post-moderno, predominan los valores como el triunfo, el éxito… Quizás el problema sea que tenemos una idea equivocada de estos. ¿Qué es el éxito?: ¿Tener dinero?, ¿Influencia? El verdadero éxito es lograr aquello que te hace feliz, son los momentos en los que haces algo que te llena de satisfacción, es poder disfrutar con la gente que quieres y te quiere. El verdadero éxito es la felicidad, pero como decía Steven Pinker, “la búsqueda directa de la felicidad es una receta infalible para llevar una vida desdichada”. No puede existir la felicidad sin tristeza. La tristeza conlleva pararse a pensar, a analizar y crear cambios.

Por lo tanto, cuidado con el exceso de positivismo, cuidado con la idealización de la felicidad, cuidado con las altas exigencias. Es tan importante el hacer como el no hacer. Cuidar de uno mismo en muchas ocasiones es saber decir No, es decir “no puedo”. Todas estas condiciones sociales facilitan que el trastorno depresivo sea una de las mayores demandas que encontramos en las consultas.

Como ya hemos mencionado en otras ocasiones, todo lo que callamos el cuerpo lo habla. Es en ese momento cuando aparecen los síntomas. El síntoma puede manifestarse de múltiples formas. Por ejemplo, una depresión enmascarada se manifiesta a través de las somatizaciones. Estas pueden ser de diferentes tipos:

  1. Neurológicas: Cefaleas, vértigos, mareos, pérdida de la memoria, temblores, dolores lumbares, etc.
  2. Genitourinarios: Disminución de la libido, impotencia, eyaculación precoz, ect.
  3. Gastrointestinales: Náuseas, vómitos, acidez, diarrea, colitis, anorexia, bulimia, estreñimiento, etc. 
  4. Dermatológicas: Eczema, alopecia, encanecimiento, etc.
  5. Cardiorespiratorios: Taquicardia, palpitaciones, dolor torácico, disnea, rinitis, etc.
  6. Máscaras conductuales: Conductas autodestructivas o de riesgo, juego compulsivo, alcoholismo, drogodependencia, hipocondría, fobias, cleptomanía, etc.
  7. Generales: Cansancio, debilidad, sudoración, variaciones de peso (delgadez, obesidad), alteraciones de sueño (insomnio, hipersomnia), etc.

 

El 50% de los casos de atención primaria son depresiones enmascaradas. Es muy importante saber detectar que estamos ante una depresión para su buen pronóstico. Para su detección se puede utilizar la ley de Jores: Cuánto más rica sea la sintomatología, menos probabilidad hay de que sea orgánica. También se puede utilizar la regla de las tres ies:

  1. Pérdida o disminución del INTERES por las cosas que antes le gustaban.
  2. Pérdida o disminución del IMPULSO vital o energía.
  3. Pérdida o disminución de la ILUSIÓN por la vida.

En el artículo sobre cómo detectar la depresión Infantil ya mencionamos algunas de las características predominantes de los diferentes tipos de este trastorno y algunas de las diferencias que se encuentran según la edad.

El trastorno de depresión más común en la vida adulta es la Distimia. En adultos la duración es como mínimo de dos años (en niños un año). Las personas con distimia tienen días en los que se encuentran bien, pero en general suelen sentirse muy cansados, duermen mal y tienen un estado de ánimo bajo. La cronicidad hace difícil su detección debido a que la persona piensa “soy así”. Puede que haya olvidado cómo era su vida antes, puede pensar que no hay solución para ella o incluso que no le ocurre nada. Por eso es de suma importancia pararse a reflexionar, estar con uno mismo, preguntarse cómo uno se siente y si le gustaría sentirse de manera diferente.

Otros tipos de depresión que puede ser compleja su detección son:

  • Trastorno depresivo inducido por una sustancia/medicamento: Es similar a un episodio depresivo pero en esta ocasión es provocado durante un poco después de la intoxicación o abstinencia de una sustancia o medicamento. Por ejemplo, una sustancia asociada a la depresión son los anticonceptivos orales. También el consumo de alcohol y drogas.
  • Trastorno depresivo debido a otra afección médica: Es similar al episodio depresivo pero en este caso la causa se debe a otra afección médica como por ejemplo el Parkinson, el hipotiroidismo, la esclerosis múltiple, etc.

A lo largo de este post, hemos  ido dando pequeñas claves con las que intentamos ayudar a que se localicen señales de poder estar sufriendo una depresión. En PsicoTorres podemos ayudarte. Estamos en Calle María Auxiliadora 74, 2ºB, Salamanca. Puedes pedir tu cita en 653234336.