Archivo de categoría Neuropsicología

PorAlba Sanchez

Discapacidad intelectual

A las personas que tienen una discapacidad intelectual o del desarrollo se les ha ido llamando de distintas formas a lo largo de la historia. Se van buscando los nombres menos peyorativos y estigmatizadores. Sin embargo, los cambios de nombres quedan intactos los prejuicios, ya que la discapacidad también está en la mirada del otro. Por ese motivo, en los últimos años, se está dando tanta visibilidad y películas como Campeones están haciendo una fantástica labor.

¿En qué consiste la discapacidad intelectual?

Hay que entender a las personas con sus capacidades y limitaciones concibiendo la discapacidad como la interacción entre estas y el entorno social que nos rodea. La discapacidad genera unas limitaciones en el funcionamiento humano, por lo que hay que poner énfasis en los apoyos que la persona necesita para mejorar su funcionamiento. Precisamente, en eso consiste una de las labores fundamentales del Psicólogo: averiguar que apoyos necesita la persona para mejorar su funcionamiento y como consecuencia, su calidad de vida. En PsicoTorres, contamos con instrumentos como el SIS (Escala de intensidad de apoyos) para su medición.

Criterios diagnósticos según el DSM-5.

La discapacidad intelectual es una discapacidad que se manifiesta durante el periodo de desarrollo e incluye tanto déficit en el funcionamiento intelectual como en el funcionamiento adaptativo en los dominios conceptual, social y práctico. Deben cumplirse los tres criterios:

  1. Déficit en el funcionamiento intelectual, como razonamiento, resolución de problemas, planificación, pensamiento abstracto, juicios, aprendizaje académico, y aprendizaje a partir de las experiencias, han de ser confirmados tanto por la evaluación clínica como por la aplicación individualizada de un test de inteligencia.
  2. Déficit en el funcionamiento adaptativo que implica dificultades en el cumplimiento de los estándares socioculturales y del desarrollo necesarios para tener independencia personal y responsabilidad social. Sin apoyo constante, los déficit adaptativos limitan el funcionamiento en una o más actividades de la vida diaria, como la comunicación, la participación social y la vida independiente, a lo largo de múltiples entornos tales como el hogar, el colegio, el trabajo y la comunidad.
  3. El déficit en el funcionamiento intelectual y adaptativo aparece durante el periodo del desarrollo.

En PsicoTorres podemos hacer la evaluación clínica y la medición a través de un test de inteligencia, como indica el criterio A del manual diagnóstico por el que se rige nuestra profesión. Respecto al criterio B, podemos planificar un plan de apoyos a medida de la persona que acuda a consulta y aportar apoyo psicológico tanto a el individuo como a sus familiares. En cuanto al criterio C, lo explicamos con más detenimiento a continuación.

La discapacidad intelectual a lo largo del desarrollo.

Para detectar que una persona tiene una discapacidad intelectual hay que observar su evolución a lo largo del desarrollo. Hay que prestar especial atención en su infancia a diferentes niveles de desarrollo.

  • Desarrollo cognitivo: pasan por los mismos estadios evolutivos y mismo orden pero de forma más lenta. Aunque puedan mostrar habilidades similares su razonamiento podría mostrar signos de niveles inferiores.
  • Desarrollo social y emocional: tienen problemas en la comunicación. Si la alteración es severa eso influye en la adaptación social.
  • Desarrollo motriz: en la infancia no suele mostrar diferencias pero en la vida adulta el envejecimiento es más prematuro.

Apoyos

Síndromes etiológicos que pueden dar lugar a un diagnóstico de discapacidad intelectual.

Síndrome de down.

El síndrome de down es la principal causa de discapacidad y la alteración genética humana más común que surge de forma espontánea. En lugar de tener 46 cromosomas divididos en 23 pares, las personas con síndrome de down tienen 47 cromosomas, en el par 21 existen 3 cromosomas. Por ese motivo, también es conocido como trisomía 21. Las personas con este síndrome tienen características comunes pero cada individuo es singular con una apariencia, personalidad y habilidades únicas. Existen tres tipos dentro de este síndrome:

  1. Trisomía 21 simple o pura: todas las células tienen un cromosoma 21, es la variable que más le ocurre a las personas.
  2. Translocación cromosómica: un fragmento extra de cromosoma 21 se adhiere a otro cromosoma, le ocurre al 4% de las personas con síndrome de down.
  3. Mosaicismo: solo algunas células tienen un cromosoma 21 extra y otras no, le sucede al 1% .

Se puede pensar que un psicólogo no puede ayudar a las personas con síndrome de down debido a que algunos muestran dificultades de expresión. Sin embargo, en función de las necesidades individuales y la etapa evolutiva se puede realizar un tratamiento psicológico.

Síndrome de X frágil.

El Síndrome de X frágil es una discapacidad intelectual causada por un gen específico. Es hereditario y una prueba genética lo detecta. Ese gen causa una proteína necesaria para el desarrollo cerebral, cuanto más severos sean los cambios de ese gen, mayores serán los síntomas de este síndrome. La persona con este síndrome muestra un déficit a nivel social y emocional. También está afectado su lenguaje e inteligencia. El tratamiento psicológico puede ir enfocado a mejorar su calidad de vida abordando dichas dificultades.

Síndrome de Williams.

El 75% de las personas con el síndrome de Williams suelen tener discapacidad intelectual en algún grado. Es causado cuando falta alguna copia de varios genes. Los síntomas más comunes a nivel psicológico con los que podríamos ayudar son: retraso del lenguaje y en el desarrollo, TDAH, trastorno de aprendizaje y discapacidad intelectual de leve a moderada.

Síndrome de Angelman.

El síndrome de Angelman es un trastorno genético que causa problemas con la forma en la que se desarrolla el cerebro y cuerpo. Suele ser diagnosticado entre los 6-12 meses de edad, siendo la primera vez donde se hacen visibles los problemas en el desarrollo. Realizar terapia psicológica puede ayudar a manejar la hiperactividad, los problemas de sueño y los problemas del desarrollo.

Síndrome de Prader-Willi.

El síndrome de Prader-Willi es un trastorno genético poco frecuente que provoca problemas físicos, mentales y conductuales. Un dato muy relevante para su detección es que la persona tenga una sensación constante de hambre que suele comenzar a partir de los 2 años. Puede ser diagnosticado a través de un análisis de sangre. El análisis identificaría las anomalías en los cromosomas.

El psicólogo puede ayudar con las habilidades sociales e interpersonales adecuadas para la edad. También con el control del comportamiento o trastornos asociados a este síndrome como suelen ser los trastornos del estado de ánimo o trastornos obsesivos compulsivos.

Síndrome de 5P

El síndrome de 5P también es conocido con el nombre de «Maullido de gato». Esto es así, debido a que cuando son bebés su llanto parece como el maullido de un gato. El motivo es que el bebé tiene un estrechamiento en la laringe y se va corrigiendo con el crecimiento.

Las características físicas y psicológicas que presentan son: discapacidad intelectual, retraso en el crecimiento, dificultades para comunicarse, microcefalia (cabeza pequeña) y el llanto agudo. En cuanto a la discapacidad intelectual existen grandes variaciones en cada caso y resulta ser de suma importancia la estimulación precoz.

Síndrome de deleción 22q11.

Este síndrome es una anomalía cromosómica que causa un cuadro clínico con malformaciones congénitas cuyos rasgos característicos incluyen defectos cardíacos, anomalías del paladar, dismorfismo facial, retraso en el desarrollo e inmunodeficiencia. Como psicólogos podemos resultar de utilidad con lo que respecta al retraso del desarrollo y a mejorar la calidad de vida de estas personas y sus familiares.

calidad de vida

Para concluir, queremos dejar un mensaje claro y es que la discapacidad intelectual no es fija, ni dicotómica, sino fluida, continua y cambiante de acuerdo con las limitaciones funcionales de la persona, sus capacidades y los apoyos disponibles de su entorno. Realizando una intervención enfocada en aumentar los apoyos y los servicios para estas personas, enfocada también en la inclusión comunitaria y el bienestar personal, sus limitaciones podrán disminuir.

Cuenta con el equipo de PsicoTorres para cuidar de tu calidad de vida. Estamos en Calle María Auxiliadora, nº 74, 2ºB y Calle María Auxiliadora, nº 55, entreplanta 1. Pide información y tu cita en el 653234336.

PorAlba Sanchez

Enfermedad de Alzheimer

En PsicoTorres contamos con un equipo multidisciplinar (Neuropsicólogos, Psicólogos clínicos y Psicoterapeutas) para tratar a pacientes con enfermedad de Alzheimer  y a sus cuidadores.

La enfermedad de Alzheimer es una patología neurológica, progresiva e irreversible cuya característica más común es la pérdida de memoria. Las personas que la padecen tienen una reducción progresiva de la capacidad de pensar, recordar, aprender y razonar. Esto ocasiona una gran dificultad para cuidarse así mismo. En última instancia, tienen una dependencia total de sus cuidadores.

A nivel psicológico, la carga de los cuidadores es tan grande que se ha llegado a hablar del «Síndrome del cuidador». Un cuidador también necesita un apoyo psicológico, ya que para cuidar bien, hay que cuidarse. No podemos olvidarnos de nosotros mismos porque al final nuestra energía se va agotar y no podremos ser la ayuda que deseamos.

¿Cómo evoluciona la enfermedad de Alzheimer?

El continuo normal de la enfermedad de Alzheimer es:

  1. Envejecimiento normal (sensación de deterioro).
  2. Deterioro cognitivo subjetivo con pérdida de memoria subjetiva.
  3. Deterioro cognitivo leve con pérdida de memoria objetiva.
  4. Enfermedad de Alzheimer prodrómica: es una fase sintomática donde existe una predemencia. Aparecen los síntomas pero no tan graves como para cumplir los criterios de una demencia.
  5. Demencia de tipo Alzheimer.

Demencia

Aunque no hay dos enfermos iguales, la evolución típica se divide en sucesivas fases. Habitualmente se emplean dos sistemas para graduar su evolución:

  1. Clasificación según si es leve, moderado o grave. 

  2. Clasificación según la Escala de Deterioro Global (GDS).

    Esta escala contempla la evolución de la cognición y la función cotidiana donde se recogen 7 etapas. Esta clasificación puede resultar de gran utilidad al lector, ayuda a comprender que le está ocurriendo a nuestro ser querido. Asimismo, puede ayudar a dar el paso de ponerse en contacto con expertos.

GDS 1. Ausencia de alteración cognitiva.

Se corresponde con el individuo normal. No existen quejas demandadas por los pacientes o familiares ni existen trastornos evidentes de la memoria al realizar la entrevista clínica.

GDS 2. Déficit cognitivo muy leve.

Hay quejas por parte de los pacientes o familiares. Empiezan a existir olvidos de los nombres que previamente conocían u olvidos de dónde han colocado algún objeto. Sin embargo, no existe evidencia objetiva de que la memoria esté afectada y tampoco hay quejas en otros entornos como el trabajo o situaciones sociales.

GDS 3. Déficit cognitivo leve.

A partir de este grado de enfermedad el paciente no tiene conciencia de sus déficit. Alguna de las áreas que suelen estar afectadas son las siguientes:

    • El paciente se ha perdido en un lugar no familiar.
    • Los compañeros detectan un bajo rendimiento laboral.
    • Las personas más cercanas detectan ciertos problemas para evocar palabras o nombres.
    • Al leer un párrafo retiene muy poco de su contenido.
    • Vago recuerdo de las personas nuevas que ha conocido.
    • Coloca de forma errónea o pierde objetos de valor.
    • En la evaluación clínica se observa dificultad para concentrarse.
GDS 4.  Déficit cognitivo moderado.

En este grado de enfermedad es cuando se empieza hablar de demencia. Su estadio es leve. La orientación, el reconocimiento de personas o caras familiares y la capacidad de desplazarse a lugares familiares son áreas que no están afectadas. Sin embargo, muestra incapacidad de realizar tareas complejas y abandona las situaciones exigentes. En la entrevista clínica se observan déficit evidentes en las siguientes áreas:

    • Existe un bajo conocimiento sobre los acontecimientos actuales y recientes.
    • Dificultad para recordar ciertos sucesos de su historia personal.
    • Problemas con las finanzas, viajes, etc.
GDS 5. Déficit cognitivo moderado- grave.

El paciente tiene una demencia con estadio moderado. La ayuda de expertos debe ser inmediata. En esta fase el paciente no recuerda datos relevantes de su vida actual como su dirección, número de teléfono, nombres de familiares próximos, etc. Está desorientado en el tiempo, no recordando qué fecha es, ni qué día de la semana, ni en qué estación estamos, etc. Sin embargo, recuerda su nombre y el de su pareja e hijos. Se asea con independencia, aunque puede tener dificultad en la elección de la ropa adecuada.

GDS 6. Déficit cognitivo grave.

Su demencia se corresponde a un estadio moderadamente grave. En esta fase es común que olvide el nombre de su cuidador principal, aunque el suyo lo recuerda. También desconoce los acontecimientos y experiencias recientes de su vida. El conocimiento de su vida pasada lo mantiene pero de forma caótica. Asimismo, sabe distinguir entre familiares y no familiares. Desconoce su entorno, el año en el que estamos, la estación, etc. Necesita ayuda para realizar actividades cotidianas y existen cambios emocionales y de personalidad como:

    • Conducta delirante: es común que hable con personas inexistentes, que hable con su figura en el espejo sin reconocerse o que por momentos piense que su pareja es una impostora.
    • Tiene síntomas obsesivos como querer limpiar la casa constantemente.
    • Muestra síntomas de ansiedad como agitación o agresividad que antes nunca había existido.
    • Siente un desinterés generalizado.
GDS, 7. Défcit cognitivo muy grave.

La demencia está en estadio grave. Ha perdido de forma progresiva las capacidades verbales y psicomotoras. El cerebro es incapaz de decirle al cuerpo lo que debe de hacer.  Hay incontinencia y requiere asistencia tanto para el aseo como la alimentación.

Pérdida de memoria

Diferentes manifestaciones de la enfermedad de Alzheimer.

  • La cognición está afectada y se manifiesta a través de alteraciones en: memoria, atención, orientación, gnosias (reconocimiento), praxias visoconstructivas (planificar y realizar movimientos necesarios para crear un dibujo final), habilidades visoespaciales (representar, analizar y manipular objetos mentalmente), cálculo, abstracción, resolución de problemas y capacidad ejecutiva (cambiar de estrategia cuando la que utilizamos no es válida).
  • La conducta se ve alterada de las siguientes formas: ansiedad, depresión, apatía, irritabilidad, agresividad, alteración del sueño, etc.
  • Alteraciones funcionales: comienzan perdiendo las actividades avanzadas de la vida diaria y posteriormente pierden las básicas.

¿Cómo podemos ayudar?

La Neuropsicología es la especialidad de la psicología que estudia la relación entre el cerebro y la conducta. Por tanto, la evaluación Neuropsicológica es un método diagnóstico que estudia el funcionamiento cerebral. Permite comprender cómo funcionan las diferentes áreas y sistemas del cerebro a través de la medición de las capacidades cognitivas. En esta evaluación integramos datos cuantitativos (resultados y puntuaciones de diferentes pruebas) y datos cualitativos (a través de la observación de la conducta).

Con esta evaluación obtenemos:

  • La detección temprana de la enfermedad, lo cual nos lleva a un mejor tratamiento.
  • Un diagnóstico diferencial, ya que existen distintos tipos de demencias que requieren tratamientos diferentes.
  • Valoramos la severidad.
  • Planificamos un tratamiento específico.
  • Valoramos la evolución de la enfermedad tras evaluaciones periódicas.

Además de evaluar y realizar un tratamiento para mejorar la calidad de vida de las personas con demencia tipo Alzheimer, en PsicoTorres aportamos apoyo psicológico a los familiares. Puedes pedir información en nuestro número de teléfono 653234336. Estamos en Calle María Auxiliadora, nº 74, 2ºB y Calle María Auxiliadora, nº 55, Entreplanta 1.

PorAlba Sanchez

Ictus

Un Ictus es una enfermedad cerebrovascular que afecta a los vasos sanguíneos que suministran sangre al cerebro. El término de Ictus sustituye a otros conceptos como trombosis, embolia, derrame, apoplejía, etc. Desde la Sociedad Española de Neurología (SEN) recomiendan este primero como único término para referirse a cualquier tipo de patología cerebrovascular aguda.

Esta patología representa la segunda causa de muerte (la primera en la mujer) en España. También se considera una de las principales causas de discapacidad permanente en el adulto y la segunda causa de demencia tras la enfermedad de Alzheimer. Respondiendo a esta demanda de la sociedad, en PsicoTorres realizamos un tratamiento especializado para las personas que hayan sufrido un Ictus.

La principal causa de los Ictus es la tensión arterial elevada, siguiéndole el sedentarismo. También existen otros factores como las comidas grasas, el consumo excesivo de alcohol o drogas, la diabetes o el estrés entre otros.

Clasificación del Ictus según su origen:

  1. Ictus Isquémico: es una disminución importante del flujo sanguíneo en el cerebro de manera brusca por una obstrucción de una arteria cerebral. Este, a su vez, puede ser de orígenes distintos:
    1. De origen vascular: por ejemplo, la estenosis de las arterias que es un estrechamiento de las arterias. La causa más frecuente es la tensión arterial grave y mantenida. También es muy importante controlar la fibrilación auricular cardíaca ya que puede producir trombos que lleguen al cerebro provocando el Ictus.
    2. De origen intravascular: puede ser:
      1.  Trombótico o aterotrombótico: en este caso, se forma un coágulo o trombo en una de las arterias cerebrales provocando la Isquemia. Esto se ve favorecido por las placas de aterosclerosis en las arterias (por ejemplo, son las placas que se producen por colesterol elevado).
      2. Embólico: el coágulo se forma en una vena de otra parte del cuerpo. Esta se  desprende y viaja hacia el cerebro, donde produce la obstrucción dando lugar al Ictus.
    3. De origen extravascular: la estenosis o estrechamiento se produce por compresión sobre la pared vascular. Puede ser por abscesos, quistes y tumores entre otros.
  2. Ictus Hemorrágico: es una hemorragia producida por la rotura de un vaso sanguíneo. Las causas más frecuentes son la hipertensión arterial y los aneurismas cerebrales (dilatación de un vaso sanguíneo). Puede clasificarse en:
    1. Intraparenquimatosos: la hemorragia ocurre dentro del parénquima. El parénquima es un tejido que  recubre el cerebro.
    2. Hemorragia Subaracnoidea: ocurre en las meninges del cerebro, exactamente en el espacio subaracnoideo que está entre la aracnoide y la piamadre.

Cerebro

Los síntomas del Ictus más comunes

  • Pérdida repentina de la fuerza en la cara o extremidades en un lado del cuerpo.
  • Alteración repentina en la sensibilidad (hormigueo).
  • Pérdida súbita de la visión de uno u ambos ojos.
  • Dificultad para hablar, expresarse o comprender el lenguaje.
  • Cefalea súbita sin causa aparente.
  • Sensación de inestabilidad.

Ante cualquiera de estos síntomas hay que acudir de forma urgente al hospital, ya que el retraso en el diagnóstico y tratamiento puede hacer que los daños sean irreversible.

Tratamiento Neuropsicológico

Cuando el paciente llega a consulta lo primero que realizamos es una evaluación de cuales son sus funciones afectadas. Una vez evaluadas, diseñamos un plan de tratamiento individualizado para la persona teniendo en cuenta sus necesidades.

Las áreas que se suelen tratar son: 

  • Atención.
    • Heminegligencia: incapacidad para atender, responder u orientarse a estímulos situados al lado contrario de donde tenga lugar su lesión. En este caso, no existen déficit sensoriales o motores, es decir, los sentidos y sus acciones no están afectadas.
    • Déficit visoespacial: incapacidad para saber o situar donde están los objetos en el espacio.
  • Memoria.
  • Lenguaje.
  • Funciones ejecutivas (explicadas en el Post de Neuropsicología).
  • Trastornos conductuales.
  • Deterioro cognitivo.
  • Delirios y trastornos de identidad.
  • Trastornos emocionales (depresión, ansiedad, etc.)
  • Apraxias: incapacidad de llevar a cabo tareas o movimientos por voluntad propia.

Tratamiento

Estas son algunas de las áreas más comunes que se suelen afectar, aunque pueden existir gran variedad de ellas, con las cuales también trabajamos. Si crees que podemos ayudarte no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Te atendemos en el 653234336. Estamos en C/ María Auxiliadora, nº 74, 2ºB y C/ María Auxiliadora, nº 55, entreplanta 1.

PorAlba Sanchez

¿Cómo se trabaja con pacientes neurológicos?

Como ya comentamos en el post de Neuropsicología, hemos ampliado nuestra cartera de servicios. En PsicoTorres aportamos ayuda psicológica a pacientes neurológicos. En esta ocasión, queremos dar a conocer de una forma más profunda el mundo de la Neurología. Para ello, contamos con nosotros con una profesional sanitaria que tiene un trato directo con este tipo de pacientes. Asimismo, nuestra intención es mostrar el complejo trabajo multidisciplinar que hay en este ámbito.

María Dolores Veroz Gómez es una enfermera que ha trabajado más de 20 años en la planta de Neurología del Hospital Clínico Universitario de Salamanca. Ha formando parte del equipo que puso en marcha la unidad de Ictus  y del equipo multidisciplinar que creó el hospital de día de Neurología, ambos en Salamanca. También ha participado en varios proyectos de  investigación de esta índole como por ejemplo, en la búsqueda de dianas moleculares con valores pronósticos en el Ictus.

Investigaciones

Le hemos realizado una serie de preguntas que exponemos a continuación:

¿Qué tipo de pacientes hay en la planta de neurología?

MD: Sin lugar a dudas, el más frecuente es el Ictus. Dentro de estos, hay diferentes clases como son el Isquémico y Hemorrágico siendo el Isquémico el más frecuente. También hay pacientes con Esclerosis Múltiple en grados avanzados y pacientes que ingresan para estudio y tratamiento, si precisa, de tumores cerebrales o demencias como el Alzheimer, cuerpos de Lewy, etc. Lo que suelen tener en común todos estos pacientes neurológicos es que en mayor o menor medida necesitan ayuda para satisfacer sus necesidades básicas.

¿Qué tipo de cuidados necesitan los pacientes neurológicos?

MD: Depende de su grado de dependencia. Cada paciente necesita un tratamiento individualizado basado en sus necesidades. Lo más adecuado es el trabajo con un equipo multidisciplinar, formado por neurólogos, enfermeras, técnicos en cuidados de auxiliar de enfermería (TCAES), celadores, cardiólogos, médicos rehabilitadores, fisioterapeutas y neuropsicólogos. Este sería el equipo ideal que responde de forma completa a lo que precisan los pacientes.

¿Cuáles son las funciones del personal de enfermería?

MD: En el momento del ingreso se hace una valoración del paciente registrando su estado actual, sus antecedentes personales y alergias. Posteriormente, se van registrando todas las incidencias de su evolución. Se le planifica y se lleva a cabo un plan de cuidados personalizado atendiendo a todas sus necesidades. En el Hospital utilizamos el modelo de cuidados de Virginia Henderson que atiende 14 necesidades básicas.

También realizamos un control estricto de las constantes vitales como son la tensión arterial, la frecuencia cardíaca, saturación de oxígeno, glucemia, etc. Valoramos la evolución neurológica con la Escala Canadiense. En ella se evalúa el nivel de consciencia, la orientación, el lenguaje y la función motora. Registrándolo todo para que quede reflejada cualquier alteración o cambio.

Es importante incidir sobre su movilidad ya que los pacientes neurológicos suelen tener problemas con esta. Siempre intentando que sean lo más independientes posible.

Además, por supuesto, se administra el tratamiento médico pautado.

¿En qué consiste el Modelo de cuidados de Virginia Henderson?

MD: Henderson establece 14 necesidades básicas que todo el individuo sano las tiene cubiertas.

  1. Respirar normalmente.
  2. Alimentarse e hidratarse.
  3. Eliminar por todas las vías corporales.
  4. Moverse y mantener posturas adecuadas.
  5. Dormir y descansar.
  6. Escoger ropa adecuada, vestirse y desvestirse.
  7. Mantener la temperatura corporal.
  8. Mantener la higiene y la integridad de la piel.
  9. Evitar peligros ambientales y lesionar a otras personas.
  10. Comunicarse con los demás para expresar emociones, temores…
  11. Vivir de acuerdo con los propios valores y creencias.
  12. Ocuparse en algo que su labor tenga un sentido de realización personal.
  13. Participar en actividades recreativas.
  14. Aprender, descubrir o satisfacer la curiosidad que conduce al desarrollo y a la salud normal.

¿Qué importancia tiene la figura del Neuropsicólogo?

MD: Su figura es muy importante ya que ayuda a realizar el diagnóstico e interviene en patologías neurológicas. Su función es crucial para recuperar o mejorar las funciones cognitivas. En definitiva, ayuda a mejorar el funcionamiento del cerebro. Además, volviendo al Modelo de Virginia Henderson, su figura es esencial para ayudar a cubrir alguna de esas necesidades básicas.

El pronóstico de todos estos pacientes es mucho mejor si hay una rehabilitación temprana tanto de su movilidad como de sus funciones cognitivas. En la planta de Neurología se comienza el tratamiento durante el ingreso pero tendrá que continuar en su domicilio bastante tiempo. Cuánta más rehabilitación realice la persona menos secuelas tendrá.

En PsicoTorres contamos con un Neuropsicólogo que realiza el tratamiento necesario para recuperar o mejorar las funciones cognitivas de este tipo de pacientes. Puedes pedir información en el 653234336. Estamos en Calle María Auxiliadora nº 74, 2ªB y Calle María Auxiliadora, nº 55, entreplanta 1.