Category Archive Psicología de la vida cotidiana

PorDra. Carolina Torres

Miedo al fracaso

Un fenómeno muy conocido de los últimos tiempos es el Patrón de desamparo. Este patrón está caracterizado por el miedo al fracaso. Se puede observar en todas las edades, incluidos los más pequeños.

Nuestros pequeños están en riesgo, Eva Millet habla de los “Hiperniños” haciendo referencia a la presión que sufren, son vistos como un producto hecho para triunfar. Es como si su educación se hubiera convertido en una maratón. Se quieren niños perfectos y no se les permite fracasar.

Un ámbito muy importante de detección de este patrón es en las aulas. Precisamente, el miedo al fracaso es uno de los motivos del fracaso escolar. Se observa que los niños o adolescentes eligen actividades fáciles y conocidas frente a difíciles y novedosas. Por otro lado, puede que no fracasen, pero tampoco triunfarán porque no se arriesgan a enfrentarse a nuevos retos o aprendizajes.

La Adolescencia es un periodo de edad muy vulnerable, ya que tienen una alta necesidad de ajuste y adaptación. Quieren pertenecer a un grupo y el miedo a fracasar lo relacionan con el miedo al ridículo y si hacen el ridículo piensan que sus amigos no les aceptarán, por lo que también está relacionado con el miedo al rechazo. También es una edad muy vulnerable debido a que en esta etapa los iguales cobran toda la importancia y se rigen por el “qué dirán”.

El Patrón de desamparo o miedo al fracaso afecta a diferentes áreas de la persona, las más relevantes son: autoconcepto, autoestima, miedo a hablar en público y toma de decisiones. Estas áreas son las que se trabajarían en una terapia psicológica cuando la demanda principal sea este motivo.

  • Para trabajar el autoconcepto una persona tiene que preguntarse quién es y quién le gustaría llegar a ser. Una segunda pregunta es qué tiene que hacer para conseguirlo, es decir; qué recursos tiene, cuáles le faltan y cómo conseguirlos. El descubrimiento de quién es uno mismo, es una laboral difícil que requiere tiempo y análisis.
  • Hay que indagar en cómo una persona está construyendo su autoestima y ayudarle a cambiar su visión si esta está sesgada. Por ejemplo, un error muy frecuente es relacionar la autoestima únicamente con el atractivo físico. Cambiar la forma de pensar de una persona, puede ayudar a mejorar su autoestima. Asimismo, una buena autoestima aporta a las personas una seguridad o confianza para enfrentarse a las tareas y aumenta la probabilidad de éxito de estas. El miedo al fracaso bloquea toda esta secuencia que se convierte en un círculo vicioso interminable.
  • El miedo a hablar en público es uno de los miedos más comunes de la población. En este sentido, el trabajo es normalizarlo. Casi todo el mundo alguna vez ha sentido miedo ante alguna exposición. Por ello, la tarea es hablar con miedo, pero hablar. No dejar que el miedo al miedo nos bloquee. Si hablamos de un problema más paralizante se utilizaría en terapia la técnica de la Exposición para ayudar a la persona a manejarlo. Es contraproducente el mito común de la “terapia de Choque” ya que puede hacer que el problema se agrave, un terapeuta experimentado tiene que guiar a la persona ante este proceso.
  • Para comenzar a tomar decisiones hay que empezar por pensar en uno mismo, descubrir ese “quién soy” y “quién me gustaría ser” del que hablábamos. Tomar decisiones es permitirse equivocarse, es no hacer lo que otros quieren que hagas. Es ese “tirarse a la piscina”. Muchas veces, es decir “No”. Es saber que aunque no decidas, decides. El “no hacer nada” es una decisión que a veces paraliza que se cumplan nuestros sueños.

En Psicotorres se puede encontrar un lugar para comenzar a trabajar en uno mismo. Estamos en Calle María Auxiliadora 74, 2ºB, Salamanca. Puedes pedir cita en 653234336.

 

PorDra. Carolina Torres

¿Cómo detectar un abuso sexual infantil?

El Abuso sexual infantil es uno de los malos tratos que mayores consecuencias conlleva tanto a corto, como largo plazo. Es de suma importancia su temprana detección y tratamiento para su pronóstico. Saber qué consecuencias puede producir ayuda a su identificación.

Las consecuencias más comunes pueden manifestarse de manera diferente en cada etapa evolutiva:

  • En la etapa prescolar debido a la dificultad de expresión se observan cantidad de problemas somáticos como son los dolores de cabeza, de estómago, la enuresis y la encopresis. También es característico que aparezca un retraso en el desarrollo u otros síntomas de tipo internalizantes como podrían ser la ansiedad y/o el retraimiento. Es muy común el trastorno de estrés post traumático (TEPT) y especialmente relevantes son las conductas sexualizadas.
  • En la etapa escolar pueden persistir algunos de los síntomas, pero también comienzan a ser relevantes otros como los externalizantes (conductas agresivas u otro tipo de problemas conductuales). Del mismo modo, aparecen los problemas con los iguales, el bajo rendimiento escolar y problemas emocionales, entre otros.
  • En la adolescencia las consecuencias son similares a las encontradas en la etapa escolar. Algunos problemas diferentes que caracterizan este rango de edad son; las conductas delictivas, los trastornos alimenticios, los problemas de salud física, el consumo de drogas, las conductas sexuales tempranas y de riesgo y la existencia de un mayor riesgo de conductas suicidas y autolíticas.
  • Puede suceder que las víctimas no hayan mostrado efectos del abuso y que comiencen a hacerlo tiempo después, incluso en la edad adulta. Puede ser causa de depresión, baja autoestima, diferentes trastornos de ansiedad y problemas con las relaciones sexuales. Pueden ser personas que les cueste relacionarse y confiar en los demás, sobre todo si el vínculo con el abusador era estrecho. También pueden desarrollar diferentes trastornos de personalidad, conductas delictivas, violencia, mayor probabilidad de abusar de otras personas y conductas de riesgo relacionadas con la sexualidad, la drogadicción y alcoholismo. También pueden tener mayor riesgo de revictimización, es decir, riesgo de sufrir un abuso sexual en la edad adulta.

Un abuso sexual infantil no tiene por qué generan un trauma en la persona, depende de algunas variables tanto personales, como del entorno, como del tipo de abuso sexual. Sin embargo, ante el conocimiento de un abuso sexual, aunque no existan consecuencias a corto plazo, sería conveniente realizar un proceso terapéutico.

La labor preventiva es de suma importancia para que se reduzcan los efectos a largo plazo. Como se ha mencionado, en la edad adulta pueden ser visibles algunos de esos efectos que hasta entonces parecían dormidos. Por ejemplo, en el ámbito de terapia sexual, se observa que al indagar en la historia personal de cada individuo en un alto porcentaje existen abusos sexuales en la infancia.

El silencio es uno de los peores enemigos, hay que hablar de ello, no tratarlo como un tema tabú. Es una experiencia muy dolorosa en sí misma, se necesita un espacio para poder expresar todos los sentimientos que nos puede estar generando. En Psicotorres puedes encontrar un lugar para ello.

 

PorDra. Carolina Torres

Depresión en adultos

Byung-Chul Han plantea que en el siglo XXI aparece un nuevo paradigma conocido como Neurológico. En este paradigma el enemigo está dentro de uno mismo. Existe un “yo” que debe ser totalmente positivo y productivo. Este “yo” debe poder realizar todas las tareas, poder enfrentar todas las adversidades, abarcar cualquier dificultad…y de no ser así, aparecen las enfermedades neurológicas como la depresión, porque en la sociedad del “Puedo con todo”, un “ya no puedo más”, crea culpa.

En el siglo XX predominaba el paradigma inmunológico. En ese paradigma el enemigo de uno mismo era el otro. Hemos pasado de una sociedad disciplinaria basada en el control del otro, donde uno vigila y castiga al otro, a una sociedad de rendimiento donde el control lo realiza uno mismo. El mensaje que se nos trasmite en la actualidad es “yo debo poder”. Todo ello se traduce en una autoexplotación, el amo se ha vuelto esclavo de sí mismo.

La multitarea o hiperactividad tiene como consecuencia la baja tolerancia al vacío. Es decir, personas que no disfrutan del descanso, solo saben hacer y producir. No se paran a pensar que les hace sentir bien. No tienen capacidad de reflexión. No saben estar con ellos mismos. No tienen tiempo para la expresión de sus emociones como la rabia o la tristeza. Precisamente, la tristeza es una de las emociones que más tiene que enseñarnos. Por ello es de suma importancia dejarse sentir.

En el mundo post-moderno, predominan los valores como el triunfo, el éxito… Quizás el problema sea que tenemos una idea equivocada de estos. ¿Qué es el éxito?: ¿Tener dinero?, ¿Influencia? El verdadero éxito es lograr aquello que te hace feliz, son los momentos en los que haces algo que te llena de satisfacción, es poder disfrutar con la gente que quieres y te quiere. El verdadero éxito es la felicidad, pero como decía Steven Pinker, “la búsqueda directa de la felicidad es una receta infalible para llevar una vida desdichada”. No puede existir la felicidad sin tristeza. La tristeza conlleva pararse a pensar, a analizar y crear cambios.

Por lo tanto, cuidado con el exceso de positivismo, cuidado con la idealización de la felicidad, cuidado con las altas exigencias. Es tan importante el hacer como el no hacer. Cuidar de uno mismo en muchas ocasiones es saber decir No, es decir “no puedo”. Todas estas condiciones sociales facilitan que el trastorno depresivo sea una de las mayores demandas que encontramos en las consultas.

Como ya hemos mencionado en otras ocasiones, todo lo que callamos el cuerpo lo habla. Es en ese momento cuando aparecen los síntomas. El síntoma puede manifestarse de múltiples formas. Por ejemplo, una depresión enmascarada se manifiesta a través de las somatizaciones. Estas pueden ser de diferentes tipos:

  1. Neurológicas: Cefaleas, vértigos, mareos, pérdida de la memoria, temblores, dolores lumbares, etc.
  2. Genitourinarios: Disminución de la libido, impotencia, eyaculación precoz, ect.
  3. Gastrointestinales: Náuseas, vómitos, acidez, diarrea, colitis, anorexia, bulimia, estreñimiento, etc. 
  4. Dermatológicas: Eczema, alopecia, encanecimiento, etc.
  5. Cardiorespiratorios: Taquicardia, palpitaciones, dolor torácico, disnea, rinitis, etc.
  6. Máscaras conductuales: Conductas autodestructivas o de riesgo, juego compulsivo, alcoholismo, drogodependencia, hipocondría, fobias, cleptomanía, etc.
  7. Generales: Cansancio, debilidad, sudoración, variaciones de peso (delgadez, obesidad), alteraciones de sueño (insomnio, hipersomnia), etc.

El 50% de los casos de atención primaria son depresiones enmascaradas. Es muy importante saber detectar que estamos ante una depresión para su buen pronóstico. Para su detección se puede utilizar la ley de Jores: Cuánto más rica sea la sintomatología, menos probabilidad hay de que sea orgánica. También se puede utilizar la regla de las tres ies:

  1. Pérdida o disminución del INTERES por las cosas que antes le gustaban.
  2. Pérdida o disminución del IMPULSO vital o energía.
  3. Pérdida o disminución de la ILUSIÓN por la vida.

En el artículo sobre cómo detectar la depresión Infantil ya mencionamos algunas de las características predominantes de los diferentes tipos de este trastorno y algunas de las diferencias que se encuentran según la edad.

El trastorno de depresión más común en la vida adulta es la Distimia. En adultos la duración es como mínimo de dos años (en niños un año). Las personas con distimia tienen días en los que se encuentran bien, pero en general suelen sentirse muy cansados, duermen mal y tienen un estado de ánimo bajo. La cronicidad hace difícil su detección debido a que la persona piensa “soy así”. Puede que haya olvidado cómo era su vida antes, puede pensar que no hay solución para ella o incluso que no le ocurre nada. Por eso es de suma importancia pararse a reflexionar, estar con uno mismo, preguntarse cómo uno se siente y si le gustaría sentirse de manera diferente.

Otros tipos de depresión que puede ser compleja su detección son:

  • Trastorno depresivo inducido por una sustancia/medicamento: Es similar a un episodio depresivo pero en esta ocasión es provocado durante un poco después de la intoxicación o abstinencia de una sustancia o medicamento. Por ejemplo, una sustancia asociada a la depresión son los anticonceptivos orales. También el consumo de alcohol y drogas.
  • Trastorno depresivo debido a otra afección médica: Es similar al episodio depresivo pero en este caso la causa se debe a otra afección médica como por ejemplo el Parkinson, el hipotiroidismo, la esclerosis múltiple, etc.

A lo largo de este post, hemos  ido dando pequeñas claves con las que intentamos ayudar a que se localicen señales de poder estar sufriendo una depresión. En PsicoTorres podemos ayudarte. Estamos en Calle María Auxiliadora 74, 2ºB, Salamanca. Puedes pedir tu cita en 653234336.

PorDra. Carolina Torres

Cómo detectar la depresión infantil

Antiguamente se pensaba que la depresión infantil no existía debido a sus diferentes formas de manifestarse. Sin embargo, es una realidad muy frecuente. La depresión es el principal factor de riesgo de suicidio infantil o adolescente, siendo el suicidio la primera causa de muerte en adolescentes y la sexta causa en niños de 5 a 14 años.

¿Cómo se manifiesta?

  • De forma diferente a la del adulto: Existe irritabilidad y enfado más que tristeza. Pueden mostrar agresividad o protestas constantes.
  • Similar a la del adulto: Más típico en niños más mayores, caracterizada por la pérdida de peso, poco apetito,problemas para dormir, bajo rendimiento escolar, anhedonia (no tener interéspor nada), pensamientos suicidas, etc.
  • Enmascarada: Puede confundirse con la hiperactividad, la fobia escolar, la enuresis u otros tipos de trastornos. Se encuentra una agitación más que un enlentecimiento. También es diferente a como se manifiesta en los adultos.

Los síntomas y expresiones varían con la edad: En la infancia los síntomas son más motores y psicofisiológicos. Es típica la agitación y las somatizaciones como el dolor de cabeza, de barriga, etc. En la adolescencia los síntomas son más cognitivos, es decir aparecen los pensamientos disfuncionales o dañinos para la persona.

Es complicado realizar el diagnóstico de la depresión porque puede estar ligado a diferentes problemáticas como las dificultades en las relaciones sociales y familiares, a problemas de rendimiento escolar, baja autoestima, violencia, agresividad, dificultades de sueño y alimentación. En la adolescencia, la depresión puede estar relacionada con el abuso de tóxicos generando un gran coste a nivel social y personal. Todo ello hace que la depresión sea considerada uno de los trastornos de mayor importancia en la infancia y la adolescencia.

Su diagnóstico es especialmente complejo antes de los 7 años debido a que el niño no tiene un lenguaje lo suficientemente formado para expresar sus emociones. Por ese motivo, a temprana edad la manifestación más común es a través de las somatizaciones. Posteriormente cobra importancia la conducta, pudiéndose confundir con los trastornos del comportamiento.

Trastornos más característica en la infancia y adolescencia.

  1. Trastornode depresión mayor: Representa el trastorno clásico de la Depresión. Elsíntoma principal es la tristeza, diferente a la tristeza normal y al duelo. Aunquecomo ya se ha mencionado en niños y adolescentes el síntoma puede ser lairritabilidad. Puede darse un episodio único o varios episodios depresivos.Estos episodios implican cambios notables durante al menos dos semanas deduración. Tiene que ver con la dificultad para dormir, terrores nocturnos o excesode sueño, dificultades para concentrarse, atender o memorizar, pierden elinterés en actividades que antes les gustaban. También es común el fracaso enel aumento de peso esperado para la edad.
  2. Trastorno depresivo persistente o distimia: Es un tipo de depresión crónica que dura al menos un año en niños.
  3. Trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo. Este trastorno se diagnostica a niños de 6 a 18 años, los síntomas deben estar presentes antes de los 10 años. Lo más característico de este trastorno son las rabietas, los berrinches y la irritabilidad crónica, está enfadado constantemente. Existen estallidos de rabia por lo menos tres veces a la semana. Para realizarse el diagnóstico este patrón debe persistir durante 1 año y afectar como mínimo a dos entornos del niño (casa, colegio, amigos) y ser especialmente grave al menos en uno de ellos.
  4. Trastorno disfórico premenstrual: Hace referencia a una serie de síntomas que aparecen en la última semana antes del inicio de la menstruación, empiezan a mejorar unos días después del inicio de la menstruación y se hacen mínimos o desaparecen en la semana después de la menstruación. Esos síntomas generan un deterioro significativo en la vida de la persona afectando a diferentes áreas como la escuela, actividades sociales o habituales. Para su identificación hay que observar si existen al menos 5 de los siguientes síntomas:
  • La habilidad afectiva intensa como por ejemplo cambios de humor repentinos.
  1. Irritabilida dintensa, enfado o aumento de conflictos interpersonales.
  • Estado de ánimo intensamente deprimido, sentimiento de desesperanza o ideas de autodesprecio.
  1. Ansiedad, tensión y/o sensación intensa de estar excitada o con los nervios de punta.
  • Disminución del interés por las actividades habituales como la escuela, amigos o aficiones.
  • Dificultad para concentrarse
  1. Intensa falta de energía
  • Cambio importante de apetito o sobre alimentación
  1. Insomnio hipersomnia
  • Sensación de estar agobiada o sin control
  • Síntomas físicos como dolor muscular, articular, sensación de hinchazón o aumento de peso.

Síntomas concretos para su identificación según la edad

  • Menores de siete años: Rechazo o perdida de interés por los juegos habituales, llanto inmotivado, ansiedad, agitación, crisis de llanto y rabietas frecuentes, quejas somáticas, timidez, encopresis, insomnio, dificultades con la alimentación, hiperactividad o cansancio excesivo, dificultad para alcanzar el peso propio de su edad y dificultades motoras. Se asocia especialmente con trastornos de ansiedad y fobias escolares.
  • Edad escolar: Inseguridad,irritabilidad, agresividad, tristeza, apatía, astenia (fatiga generalizada),aburrimiento, culpabilidad, fantasías de muerte, resistencia a jugar, timidez excesiva, gritos y crisis de llanto, dificultades en el aprendizaje, falta de concentración, bajo rendimiento escolar, problemas de conducta en el medioescolar y con sus pares, enureis, encopresis, cefaleas, dolor abdominal,onicofagia, aumento o disminución del apetito, trastornos del sueño y terrores nocturnos.
  1. Adolescencia: Abatimiento, sentimientos de inferioridad, retraimiento social, rumiación (pensamientos negativos persistentes), disminución de la autoestima, impulsos suicidas, cefaleas, aparición de problemas conductuales, abuso de sustancias, agresividad, disforia, aislamiento, falta de cuidado personal, pensamientos suicidas. Se asocia con el TDAH, abuso de sustancias, trastornos de conducta y trastornos de ansiedad.

Ante la presencia de varios de estos síntomas no dudéis en pedir ayuda profesional. En Psicotorres podemos realizar un estudio individualizado y aportar la atención más adecuada para el caso en cuestión.  

PorDra. Carolina Torres

Trastorno de la conducta alimentaria: Anorexia Nerviosa

En los últimos tiempos nos encontramos una especie de epidemia de los trastornos de la conducta alimentaria (TCA). Esto es así debido a la gran influencia que tienen las variables socioculturales en nuestra identidad. Se ha idealizado la delgadez y el culto al cuerpo. Existen varios tipos de TCA. Los vamos a mencionar brevemente y nos centraremos en el tratamiento de uno de ellos, la Anorexia Nerviosa.

Clasificación de TCA

1.     Anorexia Nerviosa (AN)

El criterio diagnóstico principal de la AN es un índice de masa corporal (IMC) inferior a 17.5. Se caracteriza por un miedo intenso a ganar peso o volverse obeso. También existe una alteración de la percepción del peso o silueta corporal. En el caso de la mujer es común la amenorrea.

Existen dos tipos de AN:

  1. Restrictiva: Utiliza métodos para adelgazar como el ejercicio y la dieta.
  2. Purgativa: Utiliza métodos para no engordar como el vómito, laxantes o diuréticos. Es importante mencionar que es un mito asociar el vómito únicamente a la Bulimia.

Con la actualización del DSM han desaparecido los subtipos y existe gran polémica al respecto. Sin embargo, a nivel clínico es importante diferenciar si el paciente utiliza métodos purgativos (vómitos, laxantes…) o no purgativos (ejercicio, dieta…) ya que los sentimientos asociados y tratamiento son diferentes.

2.     Bulimia Nerviosa (BN)

  • Preocupación continúa por la comida con deseos irresistibles de comer y con episodios de polifagia (sensación incontrolable de hambre) en los que se consumen grandes cantidades de comida en cortos periodos de tiempo.
  • El sujeto intenta contrarrestar el aumento de peso con medidas compensatorias, purgativas o restrictivas.

3.     Bulimia multiimpulsiva

Además de la sintomatología bulímica, al menos 3 de los siguientes síntomas:

  • Al menos 36 unidades de alcohol por semana
  • Consumo de drogas al menos 4 ocasiones en el pasado año
  • Robos en más de 10 ocasiones en el pasado año
  • Una sobredosis como mínimo en el pasado año
  • Autolesiones severas como quemaduras o cortes de forma regular

4.     Trastorno por atracón

  • Presencia de atracones entendidos como la ingesta de gran cantidad de comida y/o sensación de falta de control.
  • No existen medidas compensatorias ni restrictivas, ni purgativas. Este criterio es fundamental para el diagnóstico diferencial.
  • Normalmente existe sobrepeso

5.     Ortorexia

  • Obsesión por la comida sana, más de 3 horas al día planificando la comida.
  • Cada vez excluyen más alimentos como la carne, o alimentos tratados con herbicidas, pesticidas, etc.
  • Preocupación excesiva por la “calidad” de los alimentos.

6.     Vigorexia

  • Obsesión por poseer un cuerpo musculado
  • Comprobaciones constantes de la masa muscular, por ejemplo mirándose al espejo, midiéndose etc.
  • Práctica compulsiva de deporte, sobre todo anaeróbico
  • Modificaciones en la alimentación aumentando las proteínas y los hidratos de carbono y reduciendo las grasas.
  • Consumo de anabolizantes o derivados sintéticos de la testosterona. Estos productos tienen graves efectos secundarios como la depresión, caída del cabello, impotencia, aislamiento, irritabilidad, frustración, etc.

7.     Trastorno de conducta alimentaria no especificado

Este diagnóstico se realiza cuando existen varias características de los distintos TCA que hemos mencionado. Es lo que comúnmente se conoce como “cajón de sastre”.

Tratamiento para la Anorexia Nerviosa

El objetivo principal de cualquier tipo de terapia ante la AN es el aumento de peso debido al alto riesgo de desnutrición que puede llegar incluso a la muerte. Otro de los objetivos prioritarios (además de la alianza terapéutica) sería fomentar la conciencia de enfermedad. Esta es la base que permite comenzar el análisis.

Desde un punto de vista psicoanalítico, la anorexia es un rechazo melancólico a comer, que a nivel inconsciente simboliza el rechazo del otro. No hay que perder de vista que la adolescencia es uno de los periodos críticos donde puede aparecer este trastorno. Precisamente, en ella, se revive el proceso de Individuación/separación que tiene que ver con la aceptación del otro como ajeno de sí mismo. Existe evidencia empírica de la dificultad en este proceso con los TCA. En este sentido, uno de los objetivos de la terapia debe dirigirse a crear una experiencia emocional correctora que pueda cambiar dependencias infantiles regresivas cuestionando la manera de vincularse con otras personas. Hay que hacer un buen análisis del entorno familiar a lo largo de la historia de vida.

Un pensamiento común en pacientes con AN es que si comen van a morir, paradójicamente ocurre lo contario. “No comer” simboliza la búsqueda de control. Como no pueden controlar el mundo exterior, controlan su cuerpo para saciar esa necesidad. Es decir, representa un “yo decido”, “yo tengo las riendas de mi vida”, “en mi cuerpo mando yo”. Sin embargo, es una forma de autodestrucción que puede acabar con la vida que pretenden manejar.

También simboliza una solución a sus conflictos internos. Por ejemplo, el rechazo del alimento puede convertirse en un mecanismo para regular los afectos. Es común el “no quiero sentir”. Hay que ayudarles a expresar sus sentimientos, sobre todo los relacionados con la baja autoestima y la hipersensibilidad a la crítica de los demás.

Hay que fomentar la expresión de sus deseos y necesidades. Asimismo, se trabaja sobre la aceptación de sus limitaciones y la elaboración del duelo que pueden sentir al descubrir que no son omnipotentes, que no pueden ser sujetos perfectos y que no pueden controlarlo todo.

La anorexia está relacionada con la rigidez, el perfeccionismo, las fobias, el aislamiento social y como hemos mencionado, la especial búsqueda de control. Comúnmente encontramos que es un reflejo del miedo a crecer, a la independencia y a la sexualidad humana, entre otras cosas. Es de suma importancia analizar todo esto con los pacientes de manera individualizada.

Otra de las labores del psicólogo es indagar en las distorsiones cognitivas. Las más comunes son:

  • Generalizaciones: “Nunca tengo hambre”
  • Magnificaciones: “Si subo de peso esta semana no lo podré soportar”
  • Pensamiento dicotómico: “Mejor no como nada porque sino me voy a descontrolar”

Hay que ir analizando una a una y reestructurar el pensamiento. Someterlo a debate para que comience a interpretar la realidad de manera diferente. Por ejemplo, a través de la interpretación, un terapeuta psicoanalítico puede ir ayudando a construir nuevas formas de pensamiento. Siendo este uno de los objetivos fundamentales: aprender a mirar desde otra perspectiva. Es decir, cambiar las siglas T.C.A por A.T.C. que significa AMA TU CUERPO.

 

PorDra. Carolina Torres

Trastorno del déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)

Según la Asociación Americana de Psiquiatría (APA), el TDAH afecta al 5% de la población infantil y adolescente en la mayoría de las culturas. Es más frecuente en varones, las mujeres tienen una mayor tendencia a la inatención. Es entendido como un problema global en la vida del niño/a que repercute al rendimiento académico y en sus relaciones sociales y familiares.

Durante el desarrollo evolutivo presenta disfunciones a nivel neuropsicológico y conductuales. Además de una frecuente comorbilidad con otros trastornos como por ejemplo,  el negativista-desafiante, disocial, ansiedad, depresión, dificultades de aprendizaje o problemas en las relaciones sociales. En la adolescencia la tasa de comorbilidad es más alta que en niños de preescolar encontrando una alta relación con la delincuencia, los comportamientos sexuales de riesgo o abuso de sustancias.

El TDAH aparece en los primeros años de la infancia y puede cambiar su transcurso evolutivo. En los primeros años es más característica la hiperactividad y la inatención. En la adolescencia la inatención se mantendría estable, la hiperactividad disminuye y la impulsividad suele aumentar.

Criterios diagnósticos.

Los criterios diagnósticos que propone el DSM-5 son:

  1. Patrón persistente de inatención y/o hiperactividad-impulsividad
  2. Durante al menos 6 meses
  3. En un grado que no concuerda con el nivel de desarrollo
  4. Los síntomas no deben ser sólo una manifestación de un comportamiento de oposición, desafío, hostilidad o fracasos en la compresión de tareas o instrucciones.
  5. Los síntomas deben estar presentes antes de los 12 años, en 2 o más ambientes y provocar serio deterioro de la actividad social y académica.
  6. No deben aparecer exclusivamente en el trascurso de una esquizofrenia ni de otro trastorno psicótico, ni deben explicarse mejor por la presencia de otro trastorno mental.

Dentro de este trastorno existen diferentes subtipos: El déficit de atención, la hiperactividad/impulsividad o combinado cuando presenta síntomas de ambos subtipos.

Déficit de atención:

  • No prestar atención a los detalles o cometer errores por descuido
  • Parece no escuchar
  • Tiene dificultad:
    • Para mantener la atención
    • Para seguir las instrucciones hasta el final
    • Con la organización
  • Evita o le disgustan las tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido
  • Pierde las cosas
  • Se distrae con facilidad
  • Es olvidadizo para las tareas diarias

Hiperactividad/Impulsividad

  • Mueve o retuerce nerviosamente las manos o los pies, o no se puede quedar quieto en una silla
  • Tiene dificultad para:
    • Permanecer sentado
    • Realizar actividades tranquilamente
    • Esperar o tomar turnos
  • Corre o salta de manera excesiva
  • Actúa como si estuviera motorizado
  • Habla en exceso
  • Responde antes de que se haya terminado de formular las preguntas
  • Interrumpe o importuna a los demás

Tratamiento psicológico

El tratamiento psicológico para estos niños debe ser multidisciplinar. Deben trabajar en equipo el psicólogo, los padres y los profesores. El tratamiento más divulgado es el asesoramiento a padres y profesores en la utilización de técnicas de modificación del comportamiento. Es decir, se enseña a utilizar estrategias para aumentar las conductas deseables y disminuir aquellas conductas desadaptativas. Por ejemplo, una estrategia a tener en cuenta es el uso de la Atención. La atención es el refuerzo más potente por lo que hay que tener cuidado. Si reñimos al niño ya está recibiendo atención, si es lo que busca, repetirá la conducta. Estas técnicas son complejas y no pueden utilizarse de manera estandarizada para todo el mundo. Un terapeuta experimentado en ellas debe guiar su utilización.

Por otro lado, el TDAH es uno de los trastornos más diagnosticados en la infancia. Ante esta realidad debemos tener una mirada crítica y preguntarnos que si de verdad estamos ante una epidemia de TDAH o es más bien una moda donde el sobrediagnóstico y la industria farmacéutica dictaminan la sentencia.

No dudamos de la existencia de este trastorno, algunos niños pueden tenerlo e incluso necesitar un tratamiento farmacológico. Sin embargo, consideramos que hay una epidemia de falsos positivos incrementada por las exigencias del concepto de salud. En este sentido, es imposible observar el DSM-5 sin diagnosticarse a uno mismo de 9 o 10 trastornos diferentes. Nadie se salva, estamos ante el mercado del miedo donde el concepto de Salud ha quedado idealizado y ajeno.

Como siempre añadimos, es de suma importancia realizar un estudio exhaustivo e individualizado de cada persona. En ocasiones, un niño puede mostrar síntomas correspondientes a los criterios diagnósticos de un TDAH. Pero esos síntomas son la punta del iceberg, es una manera reactiva de afrontar una realidad que le perturba. Con cada caso hay que ir al origen del síntoma. Esa es la única forma de fomentar el bienestar del niño y no disminuyendo de manera sistemática los síntomas que presenta. La consulta debe ser vista como un refugio donde puedan expresar sus necesidades afectivas. Solo de esta manera se puede indagar en las profundidades de la mente. Para ello, se requiere; tiempo, juego y mucho amor que aportarles.

Dentro de este trastorno hay muchas quejas demandadas desde el ámbito educativo. Es una labor positiva debido a que se fomenta la detención temprana y también se puede realizar una intervención preventiva. Sin embargo, también hay que tener una mirada crítica.  ¿Por qué en vez de preguntarnos qué está mal en nuestro sistema educativo, preferimos pensar que nuestros niños son “demasiado movidos” o “no atienden” nuestras grandiosas clases magistrales? La manera en la que un niño aprende es mediante el juego, la autoexploración y el descubrimiento del mundo… no ante la repetición de cosas que no entiende, que no le interesan y que no comprende para que le van a resultar útiles. Hay que fomentar la participación activa en las aulas. Deberíamos escuchar más a los alumnos y aprender de lo que ellos pueden enseñarnos. Además, los diferentes tipos de inteligencias no están siendo tomadas en cuenta en el ámbito académico. Mucho cuidado con todo esto.

En Psicotorres podemos ayudarte. Realizamos un estudio individualizado y aplicamos la técnica más adecuada para el caso en cuestión. No dudes llamar para pedir información al 653234336. Estamos en Calle María Auxiliadora 74, 2ºB, Salamanca.

PorDra. Carolina Torres

LOS PSICÓPATAS ADAPTADOS INTEGRADOS

Cuando escuchamos la palabra “psicópata” lo primero que se nos viene a la mente es la figura de un asesino o alguien sangriento. Es cierto que hay psicópatas que son asesinos, pero lo que no es cierto es que todos los psicópatas sean asesinos.

Los psicópatas conviven entre nosotros, son nuestros amigos, parejas, incluso nuestros gobernantes. Son personas que cumplen con los rasgos pertenecientes a la psicopatía, pero están exentos de conductas delictivas.

Un psicópata es una persona que cuenta en su base con una estructura narcisista o perversa, es decir, únicamente se interesa por sí mismo y trata al resto de personas como meros objetos para su conveniencia, es decir, cosifica y utiliza al Otro para su propio beneficio. No empatiza con los sentimientos del Otro, pero si es el perfecto simulador, es decir, si le interesa, mostrará una falsa empatía para conseguir lo que desea. No establece vínculos afectivos con las personas, todo es actuado en un “como si”.

Esta personalidad narcisista con la que encajan, les permite a menudo tener éxito y escalar jerarquías sociales. Jones y Paulhus (2009) nos hablan de la tríada oscura del psicópata adaptado integrado o de guante blanco:

Euro, Monedas, Hombre, Silueta, Paraguas

  1. Psicopatía subclínica: empatía utilitaria del Otro, crueldad, afectos superficiales, pobre sentimiento de culpa.
  2. Narcisismo: gran sentimiento de importancia personal, se considera un ser especial con privilegios y una actitud explotadora dentro de una imagen desmedida del Yo.
  3. Maquiavelismo: manipulador a su favor en todo lo que le interese sin tener en cuenta al Otro y sus sentimientos.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el 2% de la población mundial es psicópata, frente por ejemplo a un 1% de esquizofrenia. En España existen aproximadamente un millón de psicópatas, de los cuales, sólo 10.000 cometen delitos. Los 90.000 restantes no comenten actos delictivos, se encuentran en todas partes de nuestra sociedad.

Podemos observar como en esta época estamos asistiendo a una forma de gobernar en algunos países de características psicopáticas, podemos comprobar cómo nuestro mundo lo dirigen auténticos psicópatas de guante blanco.

¿Estamos viendo cómo nuestra sociedad se vuelve cada vez más psicopática?

 

Puedes encontrarnos en PsicoTorres, en Calle María Auxiliadora 74 2B, 37004 Salamanca. Puedes contactar a través del teléfono 653 234 336 o del correo carolina@psicotorres.es o bien alba@psicotorres.es

 

 

PorDra. Carolina Torres

PSICÓLOGOS EN SALAMANCA

El centro de Psicología sanitaria PsicoTorres lo conforman dos psicólogas especializadas en diferentes vertientes de la psicología. Carolina Torres y Alba Sánchez forman este equipo en el que prima la cooperación, la supervisión y la motivación por estudiar cada caso al milímetro.

En el centro de Psicología PsicoTorres encontrarás ayuda para tratar tanto problemas en adultos, como en adolescentes y niños, así como familiares y de pareja. Dentro de los problemas psicológicos que tratamos se encuentran la ansiedad, depresión, problemas del sueño, problemas de conducta, problemas de pareja, psicología adolescente, psicooncología, psicología infantil, terapia sexual, duelo, problemas de autoestima, crecimiento personal, orientación, mediación, adicciones, problemas de la conducta alimenticia y un largo etcétera.

Carolina Torres es la directora del centro y lleva años de experiencia y de formación continua. Es doctora en Psicología por la Universidad de Salamanca, en la que colabora actualmente como profesora formando en prácticas a alumnos del Máster de Psicología General Sanitaria. Además, es especialista en terapia psicoanalítica, en orientación, mediación y psicología sanitaria.

Alba Sánchez es Psicóloga sanitaria, y cuenta con una amplia formación en diversas disciplinas de la Psicología como es la psicooncología, psicología deportiva, adicciones, problemas de pareja y terapia sexual.

Entre las dos, forman un equipo muy completo en el que podrás encontrar la ayuda psicológica que necesitas para tratar cualquier dificultad que te encuentres. Además Carolina y Alba tienen un programa de radio llamado “viaje a través del diván” en Radio Oasis, 106.4 de Salamanca, en el que puedes escucharlas tratando temas de psicología y actualidad.

Si estás buscando una psicóloga o psicólogo en Salamanca, te animamos a que conozcas el centro y a nosotras, estaremos encantadas de explicarte cualquier duda que tengas.

Para el equipo de PsicoTorres la Psicología no es un trabajo, es una forma de vida.

Puedes visitarnos en Calle María Auxiliadora, 74, 2B, en Salamanca. También puedes contactar con nosotras en el 653 234 336 o en carolina@psicotorres.es o bien alba@psicotorres.es

 

PorDra. Carolina Torres

LA COMERCIALIZACIÓN DEL SUFRIMIENTO

Desgraciadamente, vivimos en la época en la que más trastornos mentales existen. Estamos asistiendo a la era de la ansiedad y de la depresión, de la invención de nuevos trastornos, y de la aparición por supuesto, de nuevas adicciones.

Pero, ¿qué hay detrás de todo esto? ¿es la realidad que los trastornos mentales están aumentando tanto en tipología como en incidencia?

No hay que olvidar que estamos inmersos en un sistema capitalista, y, por ende, todo vale dinero y todo es susceptible de comercio. Por supuesto, el sufrimiento, no va a ser menos.

La psicología ha ido evolucionando mucho con el tiempo y con esta evolución, apareciendo diferentes corrientes como ya comentábamos en otro post: el psicoanálisis, la corriente humanista, el conductismo, la Gestalt, la terapia sistémica, la terapia cognitivo-conductual, etc. Todas estas corrientes tienen una finalidad común: ayudar a la persona a superar sus problemas, ya sean de ansiedad, de depresión, de pareja, etc.

Con esta evolución de la psicología y la aparición de nuevas corrientes, también ha aparecido la evolución tecnológica y del marketing. Esto quiere decir que lo que antes era ponernos frente a una persona a escuchar y atender su sufrimiento en nuestro despacho, ahora se ha convertido en un objeto de consumo. Si, se comercializa con el sufrimiento.

Dentro de esta comercialización y estandarización de la psicología están, por supuesto, las farmacéuticas. Les interesa la creación de nuevos trastornos con criterios que todos cumpliríamos para así poder vendernos cantidades ingentes de medicamentos.

¿Cuántas personas que conozcan están tomando ansiolíticos? Los recetan para absolutamente todo, cuando lo que pasa es que la persona tiene que hacer cambios en su manera de estar en el mundo o de relacionarse.

Lo mismo ha pasado con algunas corrientes dentro de la psicología: han creado unas técnicas que se aplican para todo el mundo: me da igual la ansiedad de Pepi que la ansiedad de Manuel, porque son iguales.

En el momento en que estos dos factores se juntan, lo tienen hecho: todos somos iguales, una masa homogénea, no hay diferencias entre nosotros. Vale para todos lo mismo, el control está garantizado, y la venta, también.

Además, dentro de está vorágine, también han aparecido multitud de personas con “terapias inventadas” y sin ninguna formación en Psicología. Personas que quieren vender felicidad en capsulitas instantáneas como libritos de autoayuda con las 10 claves para ser feliz, con un curso online en el que te enseñan a curarte milagrosamente o mucho peor, en consultas no reguladas y cobrando cantidades exageradas por un servicio falso. Estoy hablando por supuesto, del intrusismo profesional que está sufriendo la psicología.

No olvidemos que este es el discurso del amo: “ven que yo te voy a decir lo que tienes que hacer para que seas feliz y estés contento”. La psicología, y en este caso, el psicoanálisis, se aleja totalmente de ese discurso. Es la persona la que más sabe de su vida (y no el psicólogo) y es la persona la que tiene que llegar a sus propias conclusiones y toma de decisiones, para precisamente, ser una persona LIBRE. Si nosotros vamos diciendo a las personas lo que tienen que hacer, estamos jugando a ser Dios, y nada más lejos. El discurso del amo, lo único que genera es una dependencia absoluta entre paciente-terapeuta, y además es una postura humillante para la persona, desde el momento en el se le ubica en el lugar del “no saber”.

El sufrimiento ha de ser escuchado, verbalizado, de una manera íntima, de una manera sincera. Por ello es imposible, que una técnica funcione para todo el mundo igual, es imposible que una pastilla funcione para todos, porque la vida de cada uno, es individual, única y genuina, y hay que escuchar la historia que hay detrás.

El sufrimiento no se alivia rápido como nos quieren vender, no existen cafés instantáneos de felicidad. Requiere parar a pensar, requiere silencio y análisis.

No todos somos iguales, que no nos quieran vender la misma solución para todos….

 

 

 

 

PorDra. Carolina Torres

Psicooncología Infantil

Según el informe de la Sociedad Española de Oncología: uno de cada dos hombres y una de cada tres mujeres tendrá cáncer en algún momento de su vida. Son datos bastante alarmantes que demuestran que es un tema que está a la orden del día. Por desgracia, “en algún momento de su vida” también puede ser en la infancia.

El cáncer infantil es diferente al de los adultos y es mucho menos conocido por nuestra sociedad. La buena noticia es que LAS POSIBILIDADES DE RECUPERACIÓN SON MAYORES. Concretamente, hay un 70% de curación en los niños en España. Similar al de los países más desarrollados. Datos que informan que nuestros tratamientos y profesionales son tan buenos como en Estados Unidos por ejemplo.

Dentro de la psicología, la Psicooncología es uno de los ámbitos que tratamos. Por ello, desde Psicotorres queremos dar una serie de pautas que pueden resultar de utilidad.

Pautas

Es de suma importancia adaptarse a las necesidades psicológicas del niño:

  • Mide el tiempo de forma diferente. Para ayudarle a relativizar el tiempo sería conveniente utilizar un calendario donde se apunten los días de ingresos pero también días agradables, como su cumpleaños, las navidades, las vacaciones de verano, etc.
  • Tiene un tipo de pensamiento concreto, por lo que hay que explicarle lo que le ocurre con cuentos y algo muy útil sería utilizar dibujos de partes del cuerpo.
  • Tiene pensamiento mágico, es decir piensa que si le pasa algo malo es porque es malo. Tiende a pensar que las cosas que suceden dependen de él. Es común de los 2 a los 7 años. Por este motivo, es tan importante quitarle la culpa y hablar de ello.

Como hemos mencionado, hay que explicarles lo que les ocurre. La idea de “si no sabe, no sufre” es un error muy común, lleno de buena voluntad, pero al final daña más al niño. Este error se denomina “la conspiración del silencio”. Los niños, por muy pequeños que sean, manejan información. Lo que no sabemos es cuánta y si esta es fiable. Al privarle de la información, le estamos quitando la posibilidad de comprender lo que le ocurre generando una serie de consecuencias como son: El sufrimiento, el aislamiento, el dolor emocional, el miedo… debido a que el “no saber” activa nuestra mente de manera negativa. Como decíamos, es muy importante que el niño no se sienta engañado. Hay que explicarles lo que le ocurre con sencillez y claridad.

Una herramienta que se puede utilizar para comunicarse con los niños son los recursos transicionales. Se pueden utilizar marionetas, dibujos, cartas etc. Estos elementos facilitan la expresión de sentimientos de manera indirecta.

El tema del dolor, suele ser una de las cosas más preocupantes. En este sentido, existen métodos para controlar el dolor:

  • Métodos cognitivos: Consiste en utilizar actividades que requieran nuestra atención como escuchar canciones o realizar visualizaciones, es decir recordar en nuestra mente una situación agradable que hayamos vivido, o imaginarnos en algún lugar que nos transmita tranquilidad.
  • Métodos conductuales: Consiste en cambiar la conducta corporal induciendo relajación. Por ejemplo, algo muy útil para los niños es soplar burbujas de jabón mientras le ponen una inyección.
  • Métodos físicos: Son métodos utilizados a nivel corporal, por ejemplo dar un masaje.

Otro de los pensamientos comunes es creer que el niño está mejor en el hospital que en casa. Cierto es que en algunos momentos estar en el hospital es inevitable pero por lo general, el niño donde mejor está es en su entorno.

En este sentido, lo recomendable es hacer los mínimos cambios posibles en su rutina. Por ejemplo, tener los medicamentos en un lugar apartado para que no invadan la casa, o continuar escolarizado exigiéndole, en la medida de lo posible, lo mismo que a sus compañeros. Todo ello genera al niño una sensación de normalidad y control sobre la situación.

Tampoco tiene que aumentar el grado en el que estamos pendientes de él, debido a que si empezamos a sobreprotegerle, eso le generará intranquilidad. Mucho cuidado con dejar de lado a los hermanos, puede que se sientan culpables por estar sanos, puede que crean que son responsables de la enfermedad, o que se estén sintiendo abandonados. Hay que implicarles en este proceso que está viviendo a familia.

A los familiares y amigos también hay que pedirles que traten al niño como lo han hecho siempre. Aunque esto no quiere decir que haya que convertir la enfermedad en un tema tabú. El niño debe saber que puede preguntar y hablar de lo que le preocupe y que estamos disponibles cuando lo necesite. Además, es positivo preparar al niño para responder a las dudas y preguntas de sus amigos y compañeros.

Por último, queremos recordar que para cuidar hay que cuidarse, por ello sería positivo organizar periodos de descanso para los cuidadores principales del niño. Como ya hemos dicho en otras ocasiones, si constantemente aportamos nuestras energías a los demás, va a haber un momento en el que se agoten y suframos ansiedad. Por ello, aunque nos cueste, pongamos la atención en nosotros mismos, dediquemos unos minutos del día para escuchar cómo nos sentimos y encarguémonos de nuestras emociones.