Archivo de categoría Psicología de la vida cotidiana

PorAlba Sánchez Morán

Terapia online

En este pequeño post vamos a responder a algunas de las preguntas o dudas habituales sobre la terapia online.

¿Cuáles son las ventajas de realizar una terapia online?

  • Puedes recibir ayuda psicológica desde cualquier lugar del mundo.
  • Tienes la comodidad de hacerlo desde casa.
  • Contamos con todas las medidas de privacidad, de igual modo que en una terapia presencial.

¿Qué necesitas para poder realizar una terapia online?

  • Acceso a Internet.
  • Un lugar donde estés solo y te sientas cómodo para poder hablar.

¿Cuál es la forma de pago?

  • El pago se realiza por transferencia bancaria en el momento que se reserva la cita psicológica.

¿Cómo puedo pedir cita?

  • A través del número de teléfono 653234336.
  • Mandando un email a: carolina@psicotorres.es o alba@psicotorres.es
  • A través de nuestra web–> pincha aquí

telepsicología

Si tienes alguna duda o pregunta más sobre la telepsicología, no dudes preguntarnos sin compromiso a través de alguno de los medios que hemos comentado anteriormente. Gracias a las tecnologías podemos acompañarte en cualquier lugar donde estés.

En esta pandemia, seguimos a tu lado, que el coronavirus no sea un obstáculo para iniciar o continuar un proceso terapéutico. Cuidar de la salud mental es fundamental. Ocuparnos de nuestras emociones también es una forma de cuidarnos físicamente y tener un organismo sano.

 

 

 

PorAlba Sánchez Morán

Tiempo de reflexionar

El confinamiento total está llegando a su fin y es tiempo de reflexionar. Poco a poco, según la comunidad autónoma, vamos recuperando hábitos y acercándonos a lo que se está denominando la «nueva normalidad». Sería bueno pararnos a reflexionar, echar la vista atrás y hacer un análisis de cómo nos hemos sentido durante este tiempo. ¿Qué nos ha costado más? ¿Qué hemos o estamos echando de menos? y también preguntarnos sobre ¿Qué nos ha gustado de nuestra nueva rutina? De toda adversidad se pueden sacar grandes aprendizajes, sería interesante analizar sobre cómo hemos estado viviendo antes de la pandemia, cómo hemos vivido durante ella y cómo nos gustaría vivir tras superarla.

Muchas son las personas que nos han comentado en terapia que lo están viviendo como una crisis personal. Nunca antes habían tenido tiempo de parar, de estar con ellos mismos y les está sirviendo para conectar con su propia individualidad. A algunas personas, el confinamiento les está sirviendo para darse cuenta de las sombras de las que intentaban escapar. La hiperactividad, momentáneamente, nos ayuda a escapar de nosotros mismos, pero es un simple parche. Lo que no se resuelve, vuelve. No mirar de cara a nuestros conflictos internos nos condena a tropezar con las mismas piedras, repetir patrones o cometer los mismos errores.

Es tiempo de reflexionar sobre nuestro estilo de vida, si queremos conformarnos con «la mera vida» (como diría el famoso filósofo Byung-Chul Han) en la que somos esclavos de nosotros mismos, o queremos empezar a caminar hacia la verdadera libertad. Lanzamos unas preguntas:

libertad¿Qué es ser libre? ¿Crees que lo eres? ¿Qué crees que podrías hacer para acercarte a tu idea de libertad?

Muchas veces la libertad está en las pequeñas cosas, como por ejemplo, en la capacidad de decir NO. En la sociedad del  rendimiento y del «puedo con todo» el no poder poder crea culpa y sentimientos de fracaso que pueden derivar en una depresión del «éxito».

¿Qué es el éxito? ¿Te consideras una persona con éxito? ¿Qué crees que podrías hacer para tener éxito?

Tiempo de reflexionar sobre la psicopatología contemporánea

  • Fobia a pensar, debilidad del pensamiento o pensamiento light.

Ahora ya no tenemos que buscar la información, hablamos a nuestro móvil para que en un micro segundo nos exponga a un atracón informativo. No revisamos la fuente y cualquier fake news es plausible para nosotros. Todos somos expertos de cualquier tema. En esto consiste el «Efecto de Dunning-Kruger», podéis profundizar sobre este tema en el siguiente artículo–> ¿Por qué la gente opina de todo sin tener ni idea?

  • Narcisismo o inflamación del yo como coraza cuando por dentro existe un yo frágil o fragmentado. O Megalomanía compatible con el odio a sí mismo.

Instagram nos ayuda a ponerle un filtro a la vida y nos hace creer que nuestra autoestima se mide en «likes». ¿Somos tan guapos como nuestros «likes»? ¿Somos tan queridos como seguidores tenemos? ¿Cuántas veces has pensado que te encantaría ir por la vida con el filtro de Instagram? ¿Cuántas veces te has sentido triste por compararte con la foto que ha subido una persona? ¿Alguna vez has pensado que te gustaría que tu vida fuera tan interesante como la que muestra otra persona a través de sus fotos?

¿Cuántas veces has sentido que tienes una careta puesta? ¿Has dicho alguna «mentira piadosa» por vergüenza a la verdad? ¿Cuántas veces has dicho que estás bien cuando no lo estás? ¿Cuántas veces has querido aparentar una imagen en la que tú mismo no te reconoces?  ¿Intentas fingir ser unos valores o una persona que no eres? ¿Muestras una imagen de dureza por miedo a que te hagan daño?

  • Impulsividad, impaciencia, satisfacción inmediata acompañado de la negación de límites, dependencia hedonista e intolerancia a la caducidad.

Estos son otros de los rasgos característicos que priman en nuestra sociedad. Perjudican mucho a la forma de vincularnos. Queremos cuentos Disney, comer perdices y ser felices para siempre. Nos hemos creído que eso es posible y rechazamos todo lo que tenga que ver con el esfuerzo o sacrificio. Las relaciones serias nos abruman, huimos de los conflictos y el mejor consejo que le damos a los amigos es un «no te rayes». No hay tiempo para la tristeza, el análisis, la reflexión, la paciencia, la espera, el silencio, la incertidumbre, la duda. Todo esto nos genera un terrible rechazo.

  • Problemas de identidad.

Como no existe el tiempo de estar con nosotros mismos, no sabemos quiénes somos, ni quiénes hemos sido, ni quiénes queremos ser. Deambulamos dejándonos llevar por lo que se supone que tenemos que hacer a la edad que nos toca. Asimismo, si no cumplimos esos estándares somos unos fracasados o la oveja negra de la familia.

  • Victimización e infantilismo donde expulsamos la queja y responsabilidad fuera de nosotros mismos.

  • Vacío interior, temor al fracaso, hostilidad e irritabilidad todo ello acompañado de una bajísima tolerancia a la frustración.

  • Relativismo moral y subjetivismo referencial donde la verdad ha sido sustituida por «mi verdad».

Psicotorres

En PsicoTorres tienes un lugar para reencontrarte con tus luces y sombras. Es un lugar de reflexión y análisis. Podemos acompañarte con las dificultades que estés viviendo. Pide cita previa a través del número de teléfono: 653234336. Te acompañamos tanto en terapia presencial como en terapia on line.

PorAlba Sánchez Morán

Pensamientos rumiativos sobre el COVID-19

Empiezan las buenas noticias con respecto al coronavirus, la curva de los contagios va disminuyendo lo que permite que comencemos con la desescalada. Muchos habrán disfrutado de las pequeñas salidas pero otros tendrán nuevos miedos o verán agudizados sus temores conocidos.  Es posible que el miedo al contagio, en principio normal, se convierta en pensamientos rumiativos donde el COVID-19 es el monotema de su mente. Todo ello, puede derivar en cuadros clínicos como el TOC  (ver enlace), trastorno que ya explicamos con anterioridad.

En estos tiempos, es normal y necesario que todos tengamos un nivel de alerta superior al habitual. Algunas pequeñas dosis de activación nos permiten estar protegidos y atentos a posibles peligros reales. Es real que tenemos que tener unas medidas de seguridad, como son: la distancia, la mascarilla, los guantes, una buena higiene de manos, una buena limpieza de nuestro hogar o lugar de trabajo, etc. Puede ser más peligroso no ser conscientes de esto. Sin embargo, también es peligroso para nuestra salud mental extremar los rituales de limpieza como forma de compulsión o tener pensamientos rumiativos sobre el COVID-19. Es momento de pedir ayuda profesional si creemos que nuestros pensamientos o rituales están dominando nuestra vida.

obsesiones y compulsiones

¿Cómo manejar los pensamientos rumiativos?

En consulta, tras realizar un estudio individualizado del caso, veríamos qué herramientas o técnicas son más oportunas a utilizar. Algunas estrategias psicológicas que han mostrado su eficacia para abordar, a nivel sintomático, problemáticas como el TOC son: técnicas de exposición, la desensibilización sistemática la restructuración cognitiva (ver enlaces), todas explicadas en nuestros anteriores post.

También existen otros ejercicios que se pueden utilizar de forma alternativa o paralela a estas técnicas que han demostrado tener muy buenos resultados. Os contamos algunos de los que solemos realizar en terapia.

Técnicas de distracción del pensamiento

Para romper el automatismo de las obsesiones o compulsiones nos puede servir realizar conductas alternativas que distraigan nuestra atención. Hay muchos ejercicios con esta finalidad. Como no sirve todo para todo el mundo, hay que ir probando en terapia distintas formas de hacerlo.

El uso del humor

Para eliminar el bucle de las rumiaciones una tarea interesante puede ser cantar la obsesión en lugar de pensarla. También poner voces raras o divertidas a la obsesión cumpliría la misma finalidad que la anterior tarea citada. Otro ejercicio para combatir los pensamientos intrusivos sería «el comentarista de Radio malas noticias» donde nosotros mismos, cuando reconozcamos que estamos siendo catastrofistas, usemos el humor para restructurarnos el pensamiento. Las redes sociales nos dan una información positiva en este sentido, hay miles de memes, parodias, chistes o canciones que nos pueden servir de ejemplo o guía para crear nuestras propias herramientas personales.

Ejercicios para trabajar las obsesiones y compulsiones

Si sientes que la situación actual te desborda, o que necesitas ayuda con cualquier otro aspecto de tu vida, en PsicoTorres estamos para ayudarte. Somos un equipo de Psicólogos especializados en distintos temas. Llama para pedir información al 653234336.

PorAlba Sánchez Morán

Duelo por COVID-19

Esta pandemia, además de una gran crisis sanitaria y económica nos ha traído una gran crisis emocional y nuevos horizontes psicológicos como es el duelo por COVID-19. Además, cada persona, en estos momentos, está luchando su propia batalla interna. Hemos tenido que parar nuestra forma de vivir y readaptarnos a las nuevas circunstancias. Los sanitarios combatiendo el virus en primera linea, también los trabajadores que se dedican a sectores de primera necesidad están expuestos al contagio. Por otro lado, los afectados, los familiares de los afectados y los seres queridos de los fallecidos. El coronavirus nos hace mirar de cara a la muerte en una sociedad tan tanatofóbica como la nuestra. Todos tenemos motivos para sentir miedo, angustia, tristeza, melancolía, dolor…

El COVID-19 nos recuerda nuestra condición de mortalidad, que el tiempo es efímero, que no se puede dejar todo para mañana y menos una conversación importante. Nos recuerda que es lo verdaderamente ESENCIAL. También nos enseña sobre que es lo que nos hace vibrar por dentro y da sentido a nuestra vida. Asimismo, las emociones que, en principio, nos resultan desagradables son adaptativas y necesarias para atravesar el túnel. El túnel es el proceso de duelo.

¿Qué es el duelo?

Como bien comentaron nuestros compañeros de PSICOSANA en su post, «el duelo en tiempos de cuarentena por coronavirus», cuando hablamos de duelo hablamos de pérdida, no solo de muerte. Desde que nacemos estamos expuestos a múltiples duelos: pérdidas de amistades, trabajos, salud, rupturas sentimentales, fallecimientos, etc. Sin embargo, vamos a centrarnos a lo largo de este post en el duelo por COVID-19.

Freud habla de la elaboración del duelo como un trabajo. Un trabajo que consiste en aceptar la nueva realidad. Es un proceso lleno de dolor, no se puede elaborar el duelo sin dolor. También es un proceso de aceptación, tenemos que aceptar que la realidad no es como nosotros queremos. Para ello necesitamos conectar con nuestra emoción, permitirnos sentir.

dolor

En el duelo hay distintas fases pero no son lineales ni universales

Existen una serie de fases comunes, pero no significa que todos pasemos por todas ellas ni de la misma forma. Lo más común es una ambivalencia en las emociones. Tampoco es correcto ponerle una «fecha» al duelo, depende de muchos factores como el tipo de vínculo, la forma de la muerte, etc.

  1. Negación: al conocer la noticia, una reacción muy común y normal es quedarnos en una especie de shock emocional. Tener la sensación de que no nos podemos creer lo que acaba de pasar. El lenguaje también nos puede dar información de que estamos en esta fase. Sería cuando seguimos hablando de esa persona como si estuviera viva todavía, «es una persona maravillosa», en lugar de hablar en pasado.
  2. Ira: es totalmente normal tener una sensación de enfado, ya sea con nosotros mismos, con la persona fallecida por irse y/o con otras personas. Es como si nuestra mente necesitara encontrar culpables.
  3. Negociación: en esta fase existe una fantasía de control, como si pudiéramos negociar con la muerte para que no suceda.
  4. Depresión: empezamos a ser conscientes de la realidad y aparecen síntomas similares a la depresión. Existe una profunda tristeza y tendencia al aislamiento.
  5. Aceptación: muy poco a poco se va aceptando la realidad y uno mismo se va permitiendo salir del túnel y empezar a disfrutar. Se puede empezar a recordar con una sonrisa en lugar de lágrimas.

¿Por qué es más complicado el duelo por COVID-19?

En primer lugar, la forma en la que fallece la persona hace que sea más dolorosa la pérdida. Actualmente, están cambiando las indicaciones en cuanto al momento de la muerte y están permitiendo ver al fallecido a algunas personas. Sin embargo, se aleja mucho de lo que hubiéramos deseado. No poder ver a la persona fallecida dificulta aceptar la realidad de la pérdida. 

Por otro lado, las personas que pierden a un ser querido en estos tiempos viven su duelo en soledadEste hecho dificulta la posibilidad de dar expresión a los sentimientos y abrirse al dolor. Necesitamos cercanía y muestras de afecto de nuestros seres queridos. El apoyo emocional recibido en los primeros momentos es fundamental, debido al COVID-19 no podemos tenerlo físicamente, lo que hace que aplacemos nuestro dolor. Podemos tener miedo a enfrentarnos a la oscuridad.

Los rituales nos ayudan simbólicamente a despedirnos de la persona que ha fallecido. El hecho de no poder realizarlos como nos gustaría también puede ser fruto de un mayor dolor. Es recomendable que sigamos haciendo rituales dentro de nuestras posibilidades actuales. Están empezando a trabajar realizando tanatorios virtuales donde habrá una sala de despedida que puede ayudar a elaborar la pérdida.  Asimismo, habrá un libro de despedida donde se podrá escribir o un libro destinado para escribir anécdotas sobre el fallecido, el humor es una gran herramienta que ayuda a colocar el dolor.

Duelo por COVID-19

 

Es muy importante pedir ayuda psicológica en el duelo por COVID-19

El duelo es un problema emocional, subjetivo e ilógico, no hay que intentar dar una solución racional, lógica o formal. El objetivo de la terapia psicológica está dirigido a integrar la pérdida, es decir, poder recordar al ser querido con una tristeza sostenible.

Los dolientes por COVID-19 son equilibristas sin red, no cuentan con el apoyo necesario para poder sostener su dolor. Cualquier herramienta con la que se pueda contar es poca. El objetivo de la terapia psicológica también es sostener el dolor para evitar el sufrimiento. El sufrimiento es todo malestar «extra» causado por un manejo disfuncional en el proceso del duelo. La terapia es un lugar donde poder conectar con la pérdida y con todo el dolor que conlleva. Los psicólogos somos los copilotos del viaje, no decimos donde ir, no pisamos el acelerador, ni cogemos el volante. Nosotros podemos sugerir que cuando viene una curva y se va demasiado rápido puede ser peligroso, pero el doliente decide. El proceso del duelo es una montaña rusa desordenada en la que nosotros acompañamos.

En PsicoTorres podemos acompañar en la pérdida. Puedes contactar con nosotros a través del 653234336. Seguimos a tu lado de forma online. Llama y te informamos de todo.

PorAlba Sánchez Morán

Errores comunicativos a evitar en el confinamiento.

En este Post, queremos recordar algunos errores comunicativos que son importantes que evitemos, sobre todo en esta etapa de confinamiento. No somos robot, seguramente se nos escapen en algún momento alguno de ellos. Sin embargo, el objetivo es tomar conciencia, saber cuáles tenemos e intentar ir mejorando nuestra forma de comunicarnos con los demás. No cuidar nuestra comunicación puede generar problemas de convivencia o dañar las relaciones que actualmente estamos manteniendo virtualmente. Ya es lo suficientemente duro estar separados de muchas de las personas que queremos. Intentemos, en la medida de lo posible, crear un ambiente saludable entre nosotros.

Los errores comunicativos más dañinos son los los cuatro jinetes del apocalipsis que ya comentamos en otro de nuestros post. Según los estudios que realizó Gottman en su laboratorio del amor pueden predecir rupturas de pareja. A continuación, vamos a comentar otros errores comunicativos aplicables a todo tipo de relaciones interpersonales: parejas, familiares, amigos, compañeros de trabajo, etc.

Errores comunicativos

RECRIMINAR Y JUZGAR: los juicios son interpretaciones de la realidad, son suposiciones.

No tenemos que olvidar que existen tantas realidades como mentes en el mundo. Cuando juzgamos, también estamos dando información de nosotros mismos. Puede que estemos utilizando el mecanismo de defensa de la proyección y estemos colocando en el otro lo que no soportamos o nos molesta de nosotros mismos. Un claro ejemplo nos lo da el paso del tiempo: resulta que la inmensa mayoría repetimos algunas conductas que alguna vez hemos criticado de nuestros padres. ¿No será que ya estaban en nosotros pero no nos dábamos cuenta? Existen refranes que nos recuerdan «Nunca digas nunca», o «Nunca digas que de este agua no beberé». Como seres humanos, tenemos que aceptar la incongruencia y permitir el error propio y ajeno.

También puede ocurrir lo contrario, criticamos lo diferente, lo que nos es ajeno. La pregunta es ¿Por qué? Moralmente tenemos conceptos del Mal y el Bien y aquí no pretendemos entrar en por qué juzgamos las conductas psicopáticas o perversas. Pero si queremos generar una reflexión sobre qué se está moviendo dentro de nosotros en cuestiones más simples. Por ejemplo: ¿Por qué llamamos a alguien egoísta? Quizás esa persona tenga algo que nosotros no tenemos, como el amor a sí mismo. Puede que esa persona se priorice y se elija como compañía cuando nosotros no sabemos estar solos y la necesitemos. Quizás  estemos criticando algo que en el fondo envidiamos o que confundamos individualidad con egoísmo. Cada uno debería poner la mirada en sí mismo y aprender de él a través de lo que siente hacia los demás.

¿Cómo manejar lo que nos molesta del otro?

En primer lugar, antes de suponer preguntemos a la otra persona, ya que en muchas ocasiones nos equivocamos. En segundo lugar, en vez de juzgar intentemos describir la situación y en base a ella expresar como nos sentimos nosotros.

Es muy difícil no caer en algún momento en este error comunicativo. Es el más común y todos en mayor o menor medida lo hemos hecho alguna vez. Sería importante reducir su frecuencia o hacerlo en nuestra mente pero no transmitirlo al otro ya que no genera nada positivo.

Errores comunicativos

ECHAR EN CARA

Echar en cara es una forma de proyectar lo que nos frustra en el otro. «Por tu culpa soy una desgraciada». Nos coloca en una posición de víctima, pasiva y nos elude de la responsabilidad. Esta posición bloquea el cambio que se supone que deseamos tener.

SERMONEAR

Aquí viene otra gran estrella, el famoso «te lo dije». Preguntaros si realmente sirve para algo constructivo. Es otra forma de transmitir juicios morales. Nos estamos colocando en la posición del sabio. ¿Realmente lo somos?

ERROR DEL ADIVINO

Este tipo de error comunicativo lo utilizamos cuando «mágicamente» creemos poder leer la mente de la otra persona.  Es igual de dañino pensar que nosotros lo sabemos todo de la otra persona como pensar que la otra persona debería saberlo todo sobre nosotros. Seríamos personas muy simples si esto fuera cierto. Además genera falsas expectativas, malas interpretaciones y muchas decepciones.

Añadir que este superpoder muchas personas piensan que lo tienen los psicólogos. Lo confesamos: con el graduado nos dan el poder de leer la mente y la varita mágica para solucionar los problemas de las personas.

CASTIGAR CON EL SILENCIO

Es propio de personas que quieren evitar los conflictos. De esta manera, se cronifican y se pueden volver inmanejables.

confinamiento

ABSOLUTISMO

El absolutismo no acepta la individualidad del otro, no acepta que la otra persona piense de forma diferente. Es un error pensar que nosotros tenemos la verdad absoluta sobre cualquier tema.

VISIÓN TÚNEL

Este error comunicativo hace referencia a la tendencia a corregir todo el tiempo al otro y poner el radar en sus fallos.

INSISTIR EN COSAS QUE NO TIENEN SOLUCIÓN

Hay que saber identificar cuando se está frente a un conflicto irresoluble. Estos son los que desgastan la energía y no llegan nunca a buen puerto. No se puede estar de acuerdo en todo Y NO PASA NADA. Una relación interpersonal no tiene por qué perder calidad por este motivo. Es positivo recordar qué os une y por qué merece la pena mantener la relación, sea del tipo que sea.

QUERER COMUNICAR VERBALMENTE TODO

En principio querer comunicar es sano pero se convierte en patológico cuando no elegimos bien el momento ni las palabras.

HABLAR POR REDES SOCIALES TEMAS IMPORTANTES

Es un error utilizar el WhatsApp u otras redes sociales, para abordar temas importante. El mejor método es hacerlo en persona. En caso de no ser posible, es preferible tener la conversación a través de una videollamada para poder ver el lenguaje no verbal de la otra persona, o, al menos, por llamada telefónica para ver el tono de voz con el que se dicen las cosas.

terapia online

En este confinamiento seguimos a tu lado. Puedes concertar tu cita psicológica a través del número de teléfono 653234336. Te informamos sin compromiso. Estamos realizando terapia online.

PorAlba Sánchez Morán

Fomenta la pasión en el confinamiento.

Llevamos unas cuentas semanas de confinamiento y tener una relación de pareja nos puede resultar más complicado que de costumbre. Son tiempos difíciles, tanto si se está conviviendo, como si se está realizando cuarentena por separado. Recientemente, os hemos enseñado uno de los juegos que utilizamos en consulta para fomentar un mayor conocimiento del otro miembro de la pareja (Ver–> Juego para parejas). En esta ocasión, vamos a centrarnos en otro de los pilares básicos: LA PASIÓN.

Al amor normalmente se le asocia mucho a la pasión. Cierto es, que es uno de los componentes fundamentales junto a la intimidad y el compromiso. Sin embargo, se suele tener ideas muy distorsionadas tanto del amor como de la pasión. Socialmente, se ha creando una conciencia nueva sobre el término del amor; de ser algo «todo poderoso» ha pasado a ser algo desvirtuado a golpe de click, de aguantar lo inaguantable en nombre del «amor» hemos pasado al miedo al compromiso.

El Amor en tiempos post-modernos.

Como Bauman diría: el amor de la sociedad post- moderna es líquido y frágil. Lo que antes era seguridad hoy lo llamamos monotonía. Lo que antes era seriedad hoy lo llamamos aburrido. Ya no hay compromiso, en cuanto surgen los problemas escapamos. Somos un «envase» listo para consumir. Exprimimos una relación y nos vamos a otra. No hay duelos, solo clavos ardiendo a los que agarrarnos.

Le exigimos lo divertido a la pareja, queremos que nos sorprenda, que nos haga sentir vivos, que nos haga sentir felices. Le exigimos aquello que no podemos encontrar en nosotros mismos. La realidad es que lo que no nos podamos dar nosotros, no lo va a generar el otro.

La persona Post-moderna es una adicta al enamoramiento, esa fase tan llena de hormonas de la felicidad y tan poco duradera a largo plazo. Teme perder su individualismo, teme perder su libertad de hacer lo que quiera, cuando quiera y con quien quiera. Ama su «yo» y teme perderlo amando a un «tú». No hace nada por el otro si eso no implica un propio beneficio. Sin embargo,vive en una angustia constante porque ningún vínculo es sólido. Ningún vínculo, sabemos si va a estar mañana, por lo que miramos a la otra persona con desconfianza. No queremos ser dejados primero, nos da miedo caer en la angustia, aunque lo sustituyamos rápidamente. Vivimos en una incertidumbre permanente, no nos permitimos encontrarnos con el otro.

fomenta la pasión en el confinamiento

La pasión

En esta sociedad post-moderna, se suele confundir la pasión con la fase del enamoramiento. Pensamos que son esas «cosquillitas» en el estómago constantes. Y claro, cuando dejamos de sentirlas «es que ya no siento lo mismo» y dejamos la relación. ¿Obvio no? ya no es todo tan maravilloso como era, para qué aguantar más, no queremos malgastar nuestro tiempo en una relación en la que no sintamos ese subidón constante.

Existen muchos tipos de amor (ver en link–> El amor y sus tipologías), este que comentábamos sería el encaprichamiento si solo se fundamenta en la pasión o el amor romántico si además de pasión hay intimidad. Para tener una relación de pareja saludable deberían estar los tres componentes: pasión, intimidad y compromiso.

¿Cómo fomentar la pasión en el confinamiento?

  • Disfrutar haciendo juntos pequeñas cosas como por ejemplo ver alguna película, serie o programa de televisión. En caso de estar separados, podéis verlo juntos por videollamada o comentarlo posteriormente. Hacer deporte juntos en época de confinamiento también puede ser una cita muy ideal para las parejas.
  • Al final de cada día, dedicaros unos momentos para contaros como os ha ido. Incluso aunque lo hayáis pasado juntos es importante preguntar cómo se ha sentido durante el día a la otra persona. En estos tiempos, más que nunca, la expresión emocional es fundamental.
  • Mostrar interés cuando la otra persona os comunique algo. Cuidar vuestro lenguaje no verbal. Es muy importante mirar a la otra persona y realizar gestos que muestren escucha activa.
  • Preguntar, si no se conocen recientemente, sobre lo sueños de la otra persona y objetivos vitales.
  • Explorar vuestra sexualidad, hablar sobre ella, sobre lo que os produce placer. Innovar, crear nuevos escenarios, atreveros a probar cosas nuevas.

Os recomendamos un juego para parejas denominado «Desire» que podéis utilizar en la cuarentena tanto si estáis juntos como separados. Es una aplicación que os tendríais que descargar cada uno en el teléfono móvil. El juego consiste en ir poniendo retos. Hay distintas categorías a elegir. Os dejamos un pequeño vídeo donde explican en qué consiste –> Vídeo Desire.

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Os recordamos que en PsicoTorres estamos realizando terapia online. Os podéis poner en contacto a través del número de teléfono 653234336 y os informamos de todo. Estaremos encantadas de ayudaros.

PorAlba Sánchez Morán

Los cuatro jinetes del apocalipsis a evitar en el confinamiento.

Como ya hemos mencionado, la forma en la que nos comunicamos es muy importante. Tener una buena comunicación es una forma de cuidar nuestras emociones. Asimismo, cómo nos sentimos tiene poder sobre nuestro sistema inmune. Por lo tanto, tener una Comunicación funcional tiene más beneficios de los que podemos pensar. En estos tiempos, más que nunca, hay que generar un sentimiento de unión.  Hay que luchar todos juntos en una misma dirección. Es de suma importancia generar un ambiente de armonía. Para ello, hay que eliminar al máximo la negatividad. Una forma de hacerlo es eliminando de nuestro vocabulario a los cuatro jinetes el apocalipsis.

Cuatro jinetes del apocalipsis.

1. LA CRÍTICA.

Es comprensible que estemos molestos con la situación actual que estamos viviendo. También es entendible que estemos viendo cosas que nos indignan, que nos hagan sentir frustrados y que nos generen cierta irascibilidad. No es bueno que reprimamos estos sentimientos, pero tampoco es bueno que utilicemos la crítica para expresarlos. No es positivo ni para nosotros, ni para quien la recibe.

Cuando criticamos, estamos englobando la personalidad de la otra persona: «tú eres un incompetente». La crítica es general y estable. Este mensaje no tiene nada de constructivo. No genera cambios, solo aporta sentimientos negativos a la persona que los recibe. Muy importante también no generalizar: «no haces NADA bien».  Estos mensajes nos tiñen la situación de forma más negativa de lo que realmente es y como consecuencia influye en nuestras propias emociones.

¿Cómo la transformamos? A través de la QUEJA. Esta es concreta y se refiere a las conductas o situaciones específicas. El impacto de este lenguaje en nuestras emociones es mucho más manejable. Esta pequeña estrategia comunicativa sirve tanto para las noticias que estamos viendo ahora por la televisión, como para relacionarnos de forma más saludable con nuestras personas cercanas.

Utilizar la crítica en nuestra forma de comunicarnos puede generar problemas graves en nuestras relaciones interpersonales. Os invitamos a tener conciencia sobre si la utilizáis en vuestro día a día e intentar transformarla en la queja. La podemos cambiar utilizando la técnica del Mensaje yo.  Por ejemplo: «Yo me siento frustrada cuando miras el móvil mientras te hablo». Además, para reforzar el mensaje podemos añadir nuestra petición: «Me gustaría que me miraras, eso me haría sentir que me escuchas». Es importante expresar claramente lo que queremos y no caer en el mito de «si me conociera sabría lo que me gusta» o los «yo lo haría».

Cuatro jinetes del apocalipsis

2. El DESPRECIO.

Las faltas de respeto hay que eliminarlas por completo de nuestra comunicación. Es un grado más alto que la crítica. Serían las burlas, el sarcasmo, los insultos, algunos gestos determinados, el escepticismo, etc. Este tipo de mensajes es totalmente hiriente y nada constructivo.

3. ACTITUD DEFENSIVA

Este tipo de actitud consiste en contestar con críticas a otras críticas. Entraríamos en una especie de escalada que podríamos resumir en «y tú más». También suele aparecer aunque no nos hayan criticado, puede que la persona se sienta atacada y conteste con una crítica a un falso ataque. Esta postura niega la propia responsabilidad del conflicto. No nos permite asumir parte de la solución de este.

Por otro lado, es un mala estrategia de afrontamiento de problemas utilizar un momento de discusión para sacar errores pasados de la otra persona. Esto es algo muy común que observamos en la consulta. La persona se guarda algo que le molesta y lo saca en una discusión sobre otro tema «pues tú el otro día hiciste…». Recordamos que el hecho de guardarnos las cosas que nos molestan suele llevarnos a somatizar o a tener un estilo de comunicación agresivo. Es importante hablar en el momento sobre las cosas, si no es posible, no esperar a que pase mucho tiempo.

4. ACTITUD EVASIVA.

Este tipo de actitud es ese «paso». Las personas que la utilizan están EVITANDO el problema a través de actitudes de silencio (no confundir con silencio asertivo), expresiones corporales, inexpresividad, pasividad, etc. La realidad es la que es por mucho que la evitemos. Este tipo de actitud solo hace que los conflictos que tengamos, sean del tipo que sean, se cronifiquen.

Relacionándolo con la situación actual, este tipo de actitud la pueden tener las personas que no toman las medidas protectoras necesarias porque piensan que esta pandemia no va con ellos. Por ejemplo, salimos a la compra y no llevamos protección, llegamos a casa y no nos lavamos las manos, nos tocamos la cara sin pensar que tenemos riesgo a contagiarnos. También lo sustentarían pensamientos del tipo «a mi no me va a tocar» o «si me contagio, será como un simple catarro». En este problema, todos y cada uno de nosotros, en mayor o menor medida, formamos parte de la solución.

Estos cuatro jinetes del apocalipsis no forman parte de la solución de ningún conflicto. Es una forma de agravar los problemas que tenemos. Son aspectos de nuestra comunicación que pueden ocasionar problemas de convivencia, mayor estrés o malestar generalizado y agravamiento de las disputas, entre otras cosas. Sería interesante, que cada uno de vosotros reflexionara sobre cuales de estos cuatro jinetes tiene tendencia a utilizar para intentar erradicarlos o reducirlos.

En este confinamiento, no permitas que entre en tu casa ni el coronavirus, ni los cuatro jinetes del apocalipsis. Son malos compañeros de piso. Busca la unión y armonía. No pongas la mirada en todo lo que los demás están haciendo mal y reflexiona sobre qué puedes tú aportar dentro de tus posibilidades.

terapia online

Nuestro equipo de psicólogos sigue ejerciendo de forma online. Puedes ponerte en contacto a través del número de teléfono: 653234336.

PorDra. Carolina Torres

MANEJO DE LA ANSIEDAD POR CORONAVIRUS

Muchos de nosotros, estaremos reaccionando con ansiedad ante la situación de incertidumbre que estamos viviendo. Todos sabemos que la ansiedad es un proceso adaptativo que nos alerta de un peligro. Ahora bien, cuando la ansiedad se prolonga en el tiempo, se convierte en desadaptativa y nos genera diversos problemas, llamados síntomas.

Como explicamos en anteriores artículos, ¿QUÉ ES LA ANSIEDAD?SÍNDROMES CLÍNICOS DE LA ANSIEDAD y CÓMO MANEJAR LA ANSIEDAD, la ansiedad puede presentar tanto síntomas físicos como psicológicos. Los síntomas físicos se pueden experimentar en forma de taquicardia, sudoración, presión en el pecho, insomnio, cambios en el apetito, etc. Mientras que los síntomas psicológicos se experimentan en forma de pensamientos irracionales, despersonalización, desrealización, irritabilidad, etc.

 

 

  • ¿Cómo manejar los pensamientos?

Uno de los síntomas más comunes de la ansiedad es el pensamiento basado en el miedo o irracional. Por ejemplo, todos en algún momento hemos pensado ¿y si me pasa a mí? Los pensamientos anticipatorios y catastrofistas, son irracionales, por lo que no sirve de nada dedicarle más tiempo a pensar en posibilidades futuras.

Para manejar este tipo de pensamientos, es conveniente escribirlos y comprobar qué probabilidad hay de que ocurra lo que estoy pensando y si tengo pruebas para ello. Normalmente, no adivinamos el futuro ni sabemos lo que va a pasar, así que no sirve de nada darle más vueltas a ese pensamiento. Los pensamientos se manejan mucho mejor fuera, que dentro, ya que, si no, corremos el riesgo de bloquearnos o dejarnos llevar por la fantasía catastrofista. De ahí la importancia de escribirlo y poder llevar la atención hacia otra tarea que sí pueda controlar o manejar.

 

  • ¿Qué hacer con las sensaciones físicas?

Cuando tenemos ansiedad, nuestro sistema nervioso autónomo reacciona, y reacciona activándose ante un peligro: con sudoración, dilatación pupilar, aumento del ritmo cardíaco, etc. ¿Cómo podemos manejarlo? La clave está en bajar el nivel de activación. Para ello es crucial manejar nuestra respiración y poner atención plena en ella. Una vez que nuestro cuerpo se relaje, podremos pensar con mayor claridad, ya que, hiperactivados, nuestras funciones cognitivas no responden con normalidad.

En muchos casos, las sensaciones físicas nos las provocamos nosotros sin querer, es decir, si hacemos las cosas corriendo, desayunamos mientras contestamos correos, no descansamos bien, etc, es normal que nuestro cuerpo reaccione. Es muy importante no identificar esas sensaciones con ansiedad, sino que, si estamos haciendo flexiones, es normal que nuestro corazón bombee más rápido (utilizar el pensamiento racional).

Esto es la pescadilla que se muerde la cola, si os dais cuenta: pensamos con mayor claridad si estamos más relajados, y viceversa, si pensamos las cosas de manera lógica, nuestras sensaciones físicas se mantienen a raya.

 

  • Utiliza técnicas de respiración y de relajación

Utiliza la respiración diafragmática, técnicas de relajación como la de Jacobson, que ya os contamos, (https://www.psicotorres.es/blog/relajacion-progresiva-de-jacobson/)o cualquiera que conozcas.

  • Realiza actividad física

La actividad física nos va a ayudar a conciliar el sueño (si se realiza por la mañana) y a mantener también nuestros síntomas físicos y psicológicos más estables.

 

  • Evita examinar constantemente tu cuerpo

Si buscas, encuentras. Si estás constantemente buscando síntomas, los vas a encontrar. Si estás todo el tiempo mirándote el pulso, observando si tienes más presión ocular, si tu pierna se ha dormido, etc, los síntomas de ansiedad se van a disparar. Es importante descentralizar la atención del cuerpo y ponerte con alguna tarea que requiera atención y concentración.

  • Cuida la higiene del sueño y la alimentación
  • Evita el consumo de tóxicos
  • Crea una rutina pero se flexible con ella
PorAlba Sánchez Morán

Juego para parejas en el confinamiento.

Hola a todos y todas, esperamos que estéis bien tanto vosotros como vuestros seres queridos. Para poner un poquito de diversión a este confinamiento vamos a enseñaros uno de los juegos que utilizamos en consulta para parejas. Este juego lo pueden realizar tanto las parejas que estén juntas en casa como las parejas que estén separadas.

Estar confinados puede resultar complicado tanto si convivís como si estáis separados. Por ello, queremos dar una recomendación: TENER MOMENTOS DE INTIMIDAD E INDIVIDUALIDAD. Ambos aspectos son fundamentales para tener una buena convivencia, ahora y siempre. Es de igual importancia tener un espacio personal como realizar actividades en pareja. La balanza tiene que estar equilibrada para poder tener una relación sana.

El juego que proponemos esta basado en uno de los principios básicos para tener una relación saludable. Es lo que los psicólogos llamamos el MAPA DEL AMOR. Para tener una buena relación es importante conocer a la persona con la que estamos compartiendo nuestra vida. Algo muy común que nos encontramos en consulta es que vienen dos personas desconocidas y desconectadas. Nuestras vivencias hacen que nuestros gustos y valores cambien. Si no nos preocupamos por el mundo interno de nuestra pareja, habrá un momento que dejemos de saber quién es.

Por el estilo de vida que la sociedad nos ha impuesto, no solemos pasar mucho tiempo de calidad con nuestras parejas. Por ese motivo, se ha observado que suele haber más crisis o rupturas en etapas vacacionales. (Lo contamos en el siguiente link–>¿Por qué hay tantas rupturas de pareja en vacaciones?). Las parejas que conviven en este confinamiento pasan muchas horas juntos. Esto puede generar roces en la convivencia. ¿Qué mejor oportunidad para reconectar y volver a conoceros?

Confinamiento: juego para parejas

Juego de las 20 preguntas: Actualiza el mapa del amor.

Instrucciones: Elegir al azar veinte números del uno al sesenta. Cada uno debe hacer al compañero las preguntas que correspondan con los números elegidos. Si el compañero responde correctamente, gana el número de puntos indicados en la pregunta y la otra persona ganará un punto. Si falla, ninguno de los dos consigue puntos. Ambas personas tienen que preguntar y responder. El ganador es quién consiga mayor número de puntos en las 20 preguntas.

  1. Nombra a dos de mis mejores amigos (2).
  2. ¿Cuál es mi grupo musical favorito, compositor o instrumento musical? (2).
  3. ¿Qué ropa llevaba cuando nos conocimos? (2).
  4. Nombra una de mis aficiones (3).
  5. ¿Dónde nací? (1).
  6. ¿A qué tensiones me enfrento actualmente? (4).
  7. Describe con detalle lo que he hecho hoy, o ayer (4).
  8. ¿Cuándo es mi cumpleaños? (1).
  9. ¿Cuándo es nuestro aniversario? (1).
  10. ¿Quién es mi pariente favorito? (2).
  11. ¿Cuál es mi mayor sueño no realizado? (5).
  12. ¿Cuál es mi flor favorita? (2).
  13. Nombra uno de mis mayores miedos (3).
  14. ¿Cuál es mi hora del día favorita para hacer el amor? (3).
  15. ¿Qué me hace sentir más competente? (4).
  16. ¿Qué me excita sexualmente? (3).
  17. ¿Cuál es mi plato favorito? (2).
  18. ¿Cómo prefiero pasar una tarde? (2).
  19. ¿Cuál es mi color favorito? (1).
  20. ¿En qué quiero mejorar personalmente? (4).
  21. ¿Qué regalos me gustan más? (2).
  22. Nombra una de mis experiencias de infancia (2).
  23. ¿Dónde prefiero ir de vacaciones? (2).
  24. ¿Cómo prefiero que me tranquilicen? (4).
  25. ¿Quién es mi mayor fuente de apoyo, aparte de ti? (3).
  26. ¿Cuál es mi deporte favorito? (2).
  27. ¿Qué es lo que más me gusta hacer en mi tiempo libre? (2).
  28. Nombra una de mis actividades favoritas los fines de semana (2).
  29. ¿Cuál es mi lugar favorito para una escapada? (3).
  30. ¿Cuál es mi película favorita? (2).
  31. Nombra algunos de los sucesos importantes que están ocurriendo en mi vida. ¿Cómo me siento con respecto a ellos? (4).
  32. Nombra algunas de mis formas favoritas de ejercicio (2).
  33. ¿Quién era mi mejor amigo en la infancia? (3).
  34. Nombra una de mis revistas favoritas (2).
  35. Nombra uno de mis mayores rivales o enemigos (3).
  36. ¿Cuál sería para mí el trabajo ideal? (4).
  37. ¿Qué me da más miedo? (4).
  38. ¿Cuál es el pariente que menos me gusta? (3).
  39. ¿Cómo son mis vacaciones favoritas? (2).
  40. ¿Qué clases de libros me gusta leer? (3).
  41. ¿Cuál es mi programa favorito de televisión? (2).
  42. ¿Qué lado de la cama prefiero? (2).
  43. ¿Qué me pone triste? (4).
  44. Nombra una de mis preocupaciones (4).
  45. ¿Qué problemas médicos me preocupan? (2).
  46. ¿Cuál fue el momento en el que pasé más vergüenza? (3).
  47. ¿Cuál fue la peor experiencia de mi infancia? (3).
  48. Nombra dos de las personas que más admiro (4).
  49. Nombra a mi mayor rival o enemigo (3).
  50. De todas las personas qué conocemos, ¿quién me cae peor? (3).
  51. Nombra uno de mis postres favoritos (2).
  52. ¿Cuál es mi número de la seguridad social? (2).
  53. Nombra una de mis novelas favoritas (2).
  54. ¿Cuál es mi restaurante favorito? (2).
  55. Nombra dos de mis aspiraciones, esperanzas, o deseos (4).
  56. ¿Tengo alguna ambición secreta? ¿Cuál es? (4).
  57. ¿Qué platos aborrezco? (2).
  58. ¿Cuál es mi animal favorito? (2).
  59. ¿Cuál es mi canción favorita? (2).
  60. ¿Cuál es mi equipo deportivo favorito? (2).

Este juego podéis realizarlo tantas veces como queráis, podéis completar las 60 preguntas. Sería muy interesante que si falláis alguna pregunta aprovechéis para conocer la verdadera respuesta. Asimismo, podrías profundizar en algunas de ellas. Hay preguntas de todo tipo, incluidas sobre sexualidad. Es muy importante que habléis también abiertamente sobre ella. La sexualidad es una forma de amar, es un medio para satisfacer la necesidad básica de intimidad.

terapia online

Os recordamos que el equipo de PsicoTorres sigue trabajando de forma online. Podéis poneros en contacto a través del número de teléfono 653234336 y os informamos. Estaremos encantadas de ayudaros a sobrellevar mejor este confinamiento. Mucho ánimo para todos y todas.

PorAlba Sánchez Morán

Comunicación funcional en el confinamiento.

Tener una buena comunicación en el hogar siempre es importante, pero en época de confinamiento más todavía. Estamos pasando muchas horas juntos, ya sea con compañeros de piso, con las parejas, con nuestros familiares… o si estamos en soledad, en los momentos que nos comuniquemos también es muy importante que sea de forma asertiva. 

El  hecho de estar viviendo una situación complicada puede generar irascibilidad. No dejemos que ésta nos domine. Vamos a aprender a canalizarla de forma saludable. Como ya hemos comentado es normal tener miedos, o incluso sentirnos molestos con la situación, pero hablemos de ello de forma adecuada.

Comunicación funcional.

Como decía el famoso experto en comunicación Paul Watzlawick «es imposible no comunicar». Ser es comunicarse, toda nuestra conducta es comunicación. Lo que decimos y lo que no decimos. Nuestro lenguaje verbal y no verbal. Las miradas, los gestos, los silencios… también expresan.

La comunicación es la base para tener relaciones interpersonales satisfactorias. Somos seres sociales por lo que es de suma importancia estar conectados con los demás. Es una necesidad básica para sentir bienestar.

Para tener una comunicación saludable hay que tener en cuenta distintos aspectos. 

¿En qué situación se encuentra EL OTRO? ¿Cómo se siente?

Para comunicarse de forma funcional siempre hay que tener en cuenta al otro. Muchas veces el hecho de no tenerle en cuenta nos lleva a lo que denominamos el «sincericidio».  Suele ir acompañado de frases como «yo siempre digo lo que pienso», «quien bien te quiere te hará llorar», «si no lo suelto reviento» o derivados. Recordar que la sinceridad sin empatía, es solo crueldad.

Por otro lado, puede ocurrir que el mensaje que vayamos a transmitir sea muy empático, pero si no tenemos en cuenta al otro tampoco va a servir. Existen dos situaciones muy comunes donde ocurre esto:

  • Primera situación: estás en una discusión y la otra persona está muy enfadada. Puedes utilizar todas las técnicas de comunicación asertiva que conoces y no va a servir de nada. No está preparado para escuchar. Ante esta situación lo más idóneo es que ambos reconozcáis que la conversación no es productiva y parar. Dar espacio para reducir ese nivel de tensión. Sería muy oportuno utilizar alguna estrategia para que la persona que está tan enfadada reduzca su nivel de activación. En Terapia podemos enseñar alguna técnica para ello. También habría que analizar el porqué de esa ira.
  • Segunda situación: tienes tantas ganas de ayudar a alguien que se te olvida que no puedes ayudar a nadie que no quiera ser ayudado. Si la persona no es consciente de tener un problema, lo que vas a generar es confrontación, incluso, aunque sea consciente, no somos los salvadores de nadie, no tenemos esa capacidad, solo uno mismo es quién se salva. Nos quedaríamos sin energía si siguiéramos por ese camino. También hay que respetar a la persona que no quiera consejos. Querer a alguien a veces es NO HACER. Es dar espacio, quedarnos a un lado, prestar nuestra mano y esperar a que decida cogerla cuando esté preparado para ello.

Comunicación funcional en el confinamiento

Utilizar un estilo de comunicación Asertivo.

La comunicación asertiva la utilizan las personas que expresan lo que sienten y piensan sin dañar al otro. Hay una variante en este tipo de comunicación que se puede utilizar para los casos de las situaciones que hemos mencionado anteriormente, es el silencio asertivo. Significa guardar silencio cuando se percibe que la otra persona no está en buena situación de escuchar.

Es muy importante que quede clara la diferencia entre el silencio asertivo con el estilo de comunicación sumiso. Como hemos mencionado, el silencio también es comunicación. En cambio, el sumiso no expresa en ninguna situación cómo se siente y piensa, por lo que es común que posteriormente explote. Sus palabras no dichas pueden manifestarse a través de somatizaciones (dolores de cabeza, dolores musculares, síntomas de ansiedad, etc.) ya que todo lo que callamos, el cuerpo lo habla, o a través del estilo de comunicación agresivo. El estilo agresivo lo utilizan las personas que se expresan dañando a la otra persona, suelen realizar críticas no constructivas, burlas, ataques, desprecios, etc.

Una técnica sencilla que podéis empezar a poner en práctica en estos días de confinamiento para trabajar la asertividad es EL MENSAJE YO. Este mensaje está basado en nuestras emociones. Se utiliza para expresarle a alguien cómo nos sentimos cuando hace ciertas conductas:

«Yo me siento (añadir emoción) cuando tú haces (añadir conducta)».

terapia online

Si en estos días de confinamiento no conseguís tener una comunicación funcional, os ayudamos. Tener una buena comunicación es una forma de cuidar vuestras emociones y vuestra salud mental. Podéis poneros en contacto a través del número de teléfono: 653234336. Seguimos realizando terapia de manera online.