Ictus

PorAlba Sanchez

Ictus

Un Ictus es una enfermedad cerebrovascular que afecta a los vasos sanguíneos que suministran sangre al cerebro. El término de Ictus sustituye a otros conceptos como trombosis, embolia, derrame, apoplejía, etc. Desde la Sociedad Española de Neurología (SEN) recomiendan este primero como único término para referirse a cualquier tipo de patología cerebrovascular aguda.

Esta patología representa la segunda causa de muerte (la primera en la mujer) en España. También se considera una de las principales causas de discapacidad permanente en el adulto y la segunda causa de demencia tras la enfermedad de Alzheimer. Respondiendo a esta demanda de la sociedad, en PsicoTorres realizamos un tratamiento especializado para las personas que hayan sufrido un Ictus.

La principal causa de los Ictus es la tensión arterial elevada, siguiéndole el sedentarismo. También existen otros factores como las comidas grasas, el consumo excesivo de alcohol o drogas, la diabetes o el estrés entre otros.

Clasificación del Ictus según su origen:

  1. Ictus Isquémico: es una disminución importante del flujo sanguíneo en el cerebro de manera brusca por una obstrucción de una arteria cerebral. Este, a su vez, puede ser de orígenes distintos:
    1. De origen vascular: por ejemplo, la estenosis de las arterias que es un estrechamiento de las arterias. La causa más frecuente es la tensión arterial grave y mantenida. También es muy importante controlar la fibrilación auricular cardíaca ya que puede producir trombos que lleguen al cerebro provocando el Ictus.
    2. De origen intravascular: puede ser:
      1.  Trombótico o aterotrombótico: en este caso, se forma un coágulo o trombo en una de las arterias cerebrales provocando la Isquemia. Esto se ve favorecido por las placas de aterosclerosis en las arterias (por ejemplo, son las placas que se producen por colesterol elevado).
      2. Embólico: el coágulo se forma en una vena de otra parte del cuerpo. Esta se  desprende y viaja hacia el cerebro, donde produce la obstrucción dando lugar al Ictus.
    3. De origen extravascular: la estenosis o estrechamiento se produce por compresión sobre la pared vascular. Puede ser por abscesos, quistes y tumores entre otros.
  2. Ictus Hemorrágico: es una hemorragia producida por la rotura de un vaso sanguíneo. Las causas más frecuentes son la hipertensión arterial y los aneurismas cerebrales (dilatación de un vaso sanguíneo). Puede clasificarse en:
    1. Intraparenquimatosos: la hemorragia ocurre dentro del parénquima. El parénquima es un tejido que  recubre el cerebro.
    2. Hemorragia Subaracnoidea: ocurre en las meninges del cerebro, exactamente en el espacio subaracnoideo que está entre la aracnoide y la piamadre.

Cerebro

Los síntomas del Ictus más comunes

  • Pérdida repentina de la fuerza en la cara o extremidades en un lado del cuerpo.
  • Alteración repentina en la sensibilidad (hormigueo).
  • Pérdida súbita de la visión de uno u ambos ojos.
  • Dificultad para hablar, expresarse o comprender el lenguaje.
  • Cefalea súbita sin causa aparente.
  • Sensación de inestabilidad.

Ante cualquiera de estos síntomas hay que acudir de forma urgente al hospital, ya que el retraso en el diagnóstico y tratamiento puede hacer que los daños sean irreversible.

Tratamiento Neuropsicológico

Cuando el paciente llega a consulta lo primero que realizamos es una evaluación de cuales son sus funciones afectadas. Una vez evaluadas, diseñamos un plan de tratamiento individualizado para la persona teniendo en cuenta sus necesidades.

Las áreas que se suelen tratar son: 

  • Atención.
    • Heminegligencia: incapacidad para atender, responder u orientarse a estímulos situados al lado contrario de donde tenga lugar su lesión. En este caso, no existen déficit sensoriales o motores, es decir, los sentidos y sus acciones no están afectadas.
    • Déficit visoespacial: incapacidad para saber o situar donde están los objetos en el espacio.
  • Memoria.
  • Lenguaje.
  • Funciones ejecutivas (explicadas en el Post de Neuropsicología).
  • Trastornos conductuales.
  • Deterioro cognitivo.
  • Delirios y trastornos de identidad.
  • Trastornos emocionales (depresión, ansiedad, etc.)
  • Apraxias: incapacidad de llevar a cabo tareas o movimientos por voluntad propia.

Tratamiento

Estas son algunas de las áreas más comunes que se suelen afectar, aunque pueden existir gran variedad de ellas, con las cuales también trabajamos. Si crees que podemos ayudarte no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Te atendemos en el 653234336. Estamos en C/ María Auxiliadora, nº 74, 2ºB y C/ María Auxiliadora, nº 55, entreplanta 1.

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Alba Sanchez editor

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