La psicología de las emociones en Navidad

Llegó el mes más esperado por todos. Un mes de celebraciones, reencuentros, cenas familiares, sorpresas, regalos…y un sinfín de actividades. Las calles iluminadas, los escaparates navideños, los villancicos, los anuncios de juguetes; así como la  preparación de comidas típicas se hacen cada vez más visibles.

En esta época, las personas experimentan una serie de emociones divergentes que van a depender de sus experiencias recientes, relaciones familiares o los obstáculos que están transitando en la actualidad.

Desde la psicología de las emociones, la felicidad es entendida como un estado de ánimo que depende de la actitud interior de las personas, y no de los otros que les rodean o de las normas sociales. Pensar que hay que vivir la Navidad desde una posición de alegría es rígido porque cada persona tiene su momento vital y debe ser respetado.

En la infancia solemos vivir, según el contexto o la sociedad, las fiestas como algo mágico, bonito y muy excitante. Cuando nos hacemos mayores, la pérdida de personas queridas, las separaciones o distanciamientos, el estar lejos de la familia, los problemas económicos, son algunos de los motivos que pueden hacer que en estos días de compartir, dar y recibir, se exacerben las emociones negativas con respecto al resto del año.

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¿Qué podemos hacer en estas situaciones?

1- Identificar cómo nos sentimos (alegres, tristes, melancólicos etc.)

2- Comprender nuestro estado de ánimo, es decir, encontrar el motivo que nos hace sentir así.

3- Regular nuestras emociones, intentando adaptarnos a cada situación, sin que esto implique, camuflar nuestro estado de ánimo.

De cara a las fiestas os damos las claves para que la armonía reine en los hogares durante estas fechas navideñas:

1- Es importante respetar las emociones y sentimientos de cada persona. Son individuales y muchas veces, circunstanciales. El presionar a que los demás se sientan de una u otra manera, acaba generando que se aparten y rechacen cada vez más las fiestas navideñas.

2- Por otra parte, no emitir juicios, pues cada persona vive sus emociones y situaciones de acuerdo a sus valores y creencias.

3- Promover el ser auténticos y asertivos, expresando lo que pensamos y sentimos sin herir a los demás o descalificar sus opiniones, de esta forma se evitan conflictos y se promueve la unión familiar.

4- Relativizar, es decir, no darle a estos días más importancia de la que realmente tiene para cada persona. No se necesita de Navidad para reunirse con los seres queridos, tener un detalle con una persona estimada o solucionar un conflicto pendiente.

En Psicotorres disponemos de las mejores técnicas para hacer que las celebraciones navideñas sean un encuentro en el que brille la paz, el amor, la seguridad y este lleno de armonía. El objetivo último es que la persona conozca sus recursos, sus herramientas, sus emociones y sentimientos y los consiga manejar de una manera saludable, encontrado de esta manera, un mayor equilibrio en su vida y por ende, un mayor bienestar tanto físico como psicológico.

Para resolver este tipo de problemas contamos con la Dra. CarolinaTorres  especialista en estos temas.  Consúltenos en el teléfono 653 23 43 36 o en nuestro correo electrónico carolina@psicotorres.es

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